Nadie puede comunicar con eficacia lo que no conoce; Julieta es una científica rigurosa, tuvo la gracia de prodigar sus conocimientos astronómicos con entusiasmo, alegría y amor, señala Gonzalo Celorio —

A un año de su fallecimiento, la Academia Mexicana de la Lengua (AML) rindió un singular homenaje póstumo digital a la astrónoma, investigadora y Premio Crónica, Julieta Fierro Gossman.
En un conversatorio integrado por cinco miembros de la institución, fue honrado el legado de quien revolucionara la divulgación de la ciencia en México, y transformó la rigurosidad del conocimiento cósmico en un lenguaje accesible, pleno de humor, empatía y profunda sensibilidad humana.
El director de la AML, Gonzalo Celorio, encabezó las intervenciones y recordó el histórico discurso del ingreso de la investigadora en 2004, titulado “Imaginemos un caracol”.
Evocó que su incorporación reconoció su capacidad expositiva, y un perfil científico de altísimo rigor que sirvió para aligerar las solemnidades institucionales y conectar las galaxias con la literatura, el arte, la música y el amor a la enseñanza.
Recordó con precisión cómo la científica, antes de iniciar su discurso, retiró de un tirón el mantel del presídium repleto de vasos con agua para demostrar leyes físicas de la energía y la gravedad, y logró que ni una sola gota se derramara ante el estupor de los académicos presentes.
Acto seguido, sacó de su bolso un caracol de tierra y, manteniéndolo en la palma de su mano, pronunció su lección Imaginemos un caracol, entrelazando en espiral la física, las galaxias, la lengua y el erotismo.
Celorio rememoró también el célebre homenaje luctuoso al investigador Miguel Capistrán en el Palacio de Bellas Artes, donde Julieta, en un acto heterodoxo de afecto, se despojó de sus vestiduras para rendir tributo bailando en mallas negras al colega fallecido.
El director de la AML afirmó que, gracias a esa desenvoltura y vitalidad, la corporación fue aligerando sus rigideces formales sin perder su esencia, volviéndose más parecida a su propio objeto de estudio: una lengua viva, dinámica y llena de ingenio.
El ensayista subrayó que la elección de Fierro en la Silla XXV no fue un gesto declarativo, sino el justo reconocimiento a una científica de altísimo rigor que democratizó las teorías más complejas, como la relatividad de Einstein para los Maestros de Educación Básica.
Al evocar las aportaciones de la investigadora, Celorio concluyó conmovido que, “al igual que las estrellas cuya luz tarda miles de años en cruzar la inmensidad del universo tras haberse extinguido, la estela luminosa de Julieta seguirá brillando de manera incombustible en la mirada y la memoria de la sociedad mexicana”.
Genio Pedagógico, Valentía y Dimensión Humana
En su oportunidad, el académico Adolfo Castañón resaltó “la desbordante generosidad de Fierro Gossman, su compromiso con la niñez y su capacidad para romper moldes convencionales”.
Recordó cómo la científica “no dudó en financiar de su propio bolsillo proyectos educativos, además de mantener una voz valiente en la defensa de la comunidad científica nacional frente a los embates políticos, viviendo siempre con honestidad intelectual y un espíritu infantil inagotable”.
Por su parte, el escritor y académico, Jorge Ruiz Dueñas, evocó la empatía natural de la astrónoma y su viva preocupación por la equidad de género en las vocaciones científicas.
Manifestó que, para la Premio Crónica, “la ciencia no estaba desvinculada de la poesía ni de las causas sociales, comprendiendo que el entendimiento del universo es, en última instancia, una vía hacia la libertad de elección y el progreso compartido”.
Luminosidad Perdurable, Ciencias y Letras
Enseguida la poeta Angelina Muñiz-Huberman compartió pasajes de la estrecha colaboración literaria que sostuvo con la científica en su último libro
Recordó con nostalgia los artefactos y juguetes con los que la astrónoma interactuaba con el público en sus conferencias, definiendo la astronomía como “la ciencia de la pregunta; la alegría de vivir de Julieta continuará habitando entre sus lectores”.
Finalmente, la académica Sara Poot Herrera trazó un paralelismo simbólico entre la figura de Fierro Gossman y Sor Juana Inés de la Cruz, unidas por la pasión del conocimiento, la observación analítica y la libertad mental.
Resaltó asimismo la postura crítica de la investigadora ante la calidad de la Educación Básica en México; concluyó que “su luz perdurará en la memoria intelectual del país como una estrella que jamás apaga su fulgor”.
Academia Mexicana de la Lengua rinde Homenaje Póstumo a Julieta Fierro Gossman