
A través de una pantalla de cuerpo completo, como un juguete de acción que habla desde su caja en un estante, el Premio Nobel de Literatura 2008, Jean-Marie Gustave Le Clézio (1940) participó en la 34 Feria Internacional del Libro Monterrey (FILMTY) sin salir de Europa.
“Es muy importante afirmar y financiar las bibliotecas en el mundo”, dijo en vivo, pero a la distancia. “Creo que ese es el papel de la enseñanza, de las universidades, de las escuelas, el papel de las familias y también el papel de la juventud. Es compartido”, planteó.
“En persecución de la realidad” o “Too good to be true” (como dijo que la habría titulado en inglés) a mediodía del domingo, en el Auditorio JAC, el escritor francés leyó de corrido un discurso de 25 minutos en español y luego respondió un par de preguntas formuladas por la interlocutora,Ana Laura Santamaría, directora de la Cátedra Alfonso Reyes.
El escritor francés ahondó en obras literarias en español que influenciaron su perspectiva y lecturas desde temprana edad, como el Lazarillo de Tormes o el El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.
Juan Rulfo, Alfonso Reyes, Sor Juana Inés de la Cruz fueron algunos nombres en los que profundizó y señaló como influencia y perspectiva de una mexicanidad que sintetiza el mito antiguo y la actualidad.
“México ha sido para mí la prueba de la conjunción entre la mitología y la realidad. Después de leer a Cervantes (o a Charles Dickens) en mi niñez, lo que más me asombró fue la lectura del novelista Juan Rulfo, en su obra breve y ardiente, Pedro Páramo, y sus cuentos revolucionarios, en El llano en llamas”, relató.
Recordó que a través de “su retrato desesperado de la vida cotidiana en el México de la revolución de los Cristeros” se enteró de la complejidad de la realidad, “cuando se atan el pasado fantástico más lejano, origen de la naturaleza humana, y el avance irresistible de la realidad moderna”.
Luego, durante el breve espacio para dialogar con la audiencia mexicana, el autor de “Desierto” (1980), “El pez dorado” (1997), “La música del hambre” (2008) e “Identidad nómada” (Lumen, 2024), entre muchos otros, se lanzó a la defensa del formato impreso a la vez que defendió la digitalización como uno de los mejores aspectos positivos de la tecnología y mundo digital actual.
“La digitalización es una de las buenas invenciones de nuestra modernidad porqué los libros son escasos. Los libros a veces son destruidos: si uno piensa, por ejemplo, a los bombardeos en Irak, muchas bibliotecas y museos fueron destruidos. Y si uno piensa en las escuelas en Palestina, han sido destruidas. Así que los libros son frágiles, pueden desaparecer. La memoria virtual tiene muchas más posibilidades en el tiempo”, reflexionó.
Además, para una gran parte de la población mundial es difícil adquirir un libro porque hay ocasiones en que el gasto representa una parte “importante del presupuesto de una familia”.
“Así, el acceso a libros por medio de una pantalla en la escuela o si uno tiene un teléfono es una manera de acceder a la literatura. Creo que es una de las buenas invenciones modernas que garantiza la supervivencia de la literatura, de la cultura y de la civilización porque los libros son también ladrillos para construir el movimiento de la paz, que todavía no está acabado”.
A la par, consideró que son fundamentales esfuerzos de bibliotecas móviles (en Isla Mauricio, por ejemplo) en autobuses que circulen en los barrios pobres con libros y con cassettes (según él) y en todo el mundo ofrecer los medios para que el libro sobreviva.
En ese sentido, le parece que la posibilidad de regalar libros de manera natural es muy importante, porque “debe haber un acuerdo entre el deseo de los niños y la necesidad de hacer durar nuestra civilización, nuestra cultura universal, que está basada sobre libros, literatura, textos escritos”.
Al final de su intervención comenzó a trabarse la señal y la pantalla quedó congelada, pero el audio continuó y J. M. G. Le Clézio alcanzó a expresar la importancia que tiene México en su imaginario y trayectoria.
Adelantó quiere escribir un libro sobre “Las aventuras de Juan Ventura”, basado en un joven michoacano que le dijo que se iría de su comunidad a vender juguetes a Estados Unidos.
“Yo pensaba, ¿por qué se va a vender juguetes en Estados Unidos? Pero él tenía curiosidad y quería encontrar el mundo y se fue a la aventura. Y yo quiero escribir Las aventuras de Juan Ventura, el apellido que doy a este muchacho”.