Cultura

Si bien las quinielas a menudo no se cumplen, la prensa gala sitúa como favoritos a Haenel y Jaenada, con ‘La solitude des professeurs est infinie’ (Gallimard) y ‘L’inconnue du Quai de Javel’ (Flammarion), respectivamente

El Goncourt 2026, marcado por el debate de la IA, se decide entre cuatro autores franceses

Premio. El novelista francés Philippe Jaenada, uno delos finalistas del Premio Goncourt.

El premio Goncourt, el más prestigioso de la narrativa en francés, se decidirá este martes entre cuatro autores franceses -Clémentine Mélois, Yannick Haenel, Philippe Jaenada y Sylvain Prudhomme-, en una edición marcada por el debate sobre la inteligencia artificial (IA) y la exclusión del haitiano-canadiense Thélyson Orélien.

Si bien las quinielas a menudo no se cumplen, la prensa gala sitúa como favoritos a Haenel y Jaenada, con ‘La solitude des professeurs est infinie’ (Gallimard) y ‘L’inconnue du Quai de Javel’ (Flammarion), respectivamente.

La primera es una obra de inspiración autobiográfica -Haenel (Rennes, 1967) fue profesor durante casi dos décadas- que cuenta la soledad y las dificultades de la vocación de la enseñanza a través de la historia de un joven docente que comienza a dar clases en un instituto de la periferia de París.

La de Jaenada (Saint-Germain-en-Laye, 1964) es una novela policíaca inspirada en un crimen real ocurrido en París en 1949. Rescata la historia de Louise Cansot, una joven que llegó sola a la capital francesa con 16 años y se convirtió en una de las modelos más solicitadas por los pintores de Montparnasse.

Apareció asesinada junto al Sena en septiembre de 1949, en el Quai de Javel, y aunque la policía identificó a cuatro sospechosos, nunca logró resolver el caso.

Mélois (La Ferté-Milon, 1980) y Prudhomme (La Seyne-sur-Mer, 1979) completan el cuarteto de aspirantes en una edición en la que todos los finalistas son de nacionalidad francesa.

La apuesta de la única mujer que podría hacerse con el codiciado galardón de la Academia Goncourt este año es ‘Choses que je croyais perdues’ (L’Arbalète/Gallimard), una historia intimista sobre una ruptura amorosa y la memoria en torno a los objetos de la vida compartida.

La de Prudhomme es ‘De l’autre côté du lac’ (Éditions de Minuit), un relato de misterio que sigue a una fotógrafa que trabaja con un grupo de investigadores en las inmediaciones de una reserva natural, cuyo acceso está prohibido a los seres humanos.

El debate de los premios y la IA

Pero, casi más que sobre las obras finalistas, la conversación del Goncourt 2026 ha versado más bien en torno al uso de la inteligencia artificial y la posición de los premios literarios al respecto.

El detonante fue la selección, en la primera criba de 16 nominados, de ‘C’était ça ou mourir’, la primera novela de Orélien, que muy pronto despertó sospechas de uso de la IA al ser analizada con detectores.

Tanto Orélien como su editorial negaron inicialmente las acusaciones, pero eso hizo emerger también antiguas inculpaciones de plagio contra el autor en la pasada década.

La gravedad de las sospechas llevó finalmente a la Academia Goncourt, que inicialmente había pedido prudencia, a sacar de sus listas la novela de Orélien.

El debate llevó, además, a su presidente, Philippe Claudel, a anunciar su intención de cambiar el reglamento del premio para exigir expresamente que las obras que concurren estén escritas por seres humanos.

La editorial canadiense de ‘C’était ça ou mourir’, que ha sido un éxito de ventas, admitió finalmente el 21 de octubre que Orélien había usado la IA para escribirla.

El Goncourt se entrega cada año desde 1903 y su ganador es elegido por los diez miembros de la academia homónima, creada por el escritor decimonónico francés Edmond de Goncourt. A lo largo de su historia lo han ganado nombres como Marcel Proust, Pierre Lemaitre, Aamin Maalouf, Marguerite Duras o Simone de Beauvoir.

Se anuncia a partir de las 13 horas en el restaurante Drouant de París, donde los miembros de la Academia se reúnen para votar y, después de anunciar el resultado, reciben al ganador para almorzar.

El premio, que por su prestigio y popularidad asegura a sus ganadores tiradas millonarias y traducciones a decenas de lenguas, tiene una dotación económica simbólica, ya que el adjudicatario recibe un cheque por valor de diez euros.

Junto a este galardón se anuncia también, con un jurado independiente, el premio Renaudot, un reconocimiento creado hace cien años por periodistas y críticos que se reunían en París en torno al anuncio del Goncourt.

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