Cultura

El colorido feminismo de Saint Phalle viste el Museo de Arte Moderno de Rabat

La escultura "La máquina de soñar" de la artista francesa Niki de Saint Phalle se exhibe en la a explanada del recinto, junto con obras de Fernando Botero, el marroquí Farid Belkahia y el senegalés Ousmane Sow.

muestra

La escultura

La escultura "La máquina de soñar" de la artista Niki de Saint.

EFE

La colorida escultura "La máquina de soñar" de la artista francesa Niki de Saint Phalle (1930-2002), considerada la primera creadora feminista del mundo, viste desde esta semana la explanada de entrada al Museo Mohamed VI de Arte Moderno y Contemporáneo de Rabat.

Allí comparte espacio con obras del colombiano Fernando Botero, el marroquí Farid Belkahia y el senegalés Ousmane Sow.

Prestada al museo por el coleccionista Michael Benabou, esta es la primera vez que la obra se expone en el continente africano y en el mundo árabe, informa el centro de arte, que pretende con este conjunto de esculturas al aire libre "hacer de Rabat un verdadero museo a cielo abierto".

Pretende además invitar a los ciudadanos a visitar el museo, inaugurado en 2014 y que ahora acoge exposiciones de los fotógrafos Henri Cartier-Bresson y Gérard Rancinan.

La escultura fue concebida por la artista en 1970 y simboliza los sueños, las esperanzas y las ambiciones de las mujeres, una temática fundamental a lo largo de su carrera, en la que destacó por su visión feminista y emancipadora.

Con una carrera que comienza en 1950 y se prolonga hasta principios de este siglo, Niki de Saint Phalle es internacionalmente conocida por su famosa serie de las Nanas, realizada en la década de los años 60 del siglo pasado, en las que, de con un estilo muy cercano al arte pop, plasma su personal visión del cuerpo de la mujer.

La obra contiene también una fuerte crítica hacia los cánones estéticos y sociales del papel de la mujer predominante en esa época y ofrece la visión, desde su perspectiva de mujer, del matrimonio o la maternidad.

La artista creó a lo largo de toda su carrera esculturas monumentales como la que se muestra en Rabat, fuentes, parques infantiles y jardines públicos con el objetivo de acercar el arte a los niños y a aquellas personas que no podían acceder a los museos.