
Rashee Rice, receptor de los Kansas City Chiefs y campeón del Super Bowl LVIII, fue suspendido este miércoles por seis partidos de la temporada 2025 de la NFL. La sanción se debe a su participación en un accidente automovilístico ocurrido el 30 de marzo en Dallas, Texas, que dejó varias personas lesionadas.
La NFL determinó que Rice violó la política de conducta personal de la liga, luego de que él y otro conductor provocaran un choque en cadena que involucró cuatro vehículos. El jugador fue acusado de dos delitos graves de tercer grado: colisión con lesiones corporales graves y conducción a alta velocidad con lesiones, cargos de los que se declaró culpable en julio.
Arrepentimiento y compensación
Rice, de 25 años, expresó su pesar por el incidente:
“Lamento profundamente los daños físicos a personas y propiedades. Ofrezco mis más sinceras disculpas a los conductores inocentes y sus familias”, declaró al aceptar su culpabilidad.
El receptor deberá pagar aproximadamente 115,000 dólares a las víctimas para cubrir sus gastos médicos. El juez que dictó la sentencia le permitirá elegir el momento en que cumple su condena, lo que podría facilitar su reincorporación progresiva a la actividad profesional.
Impacto en la temporada de los Chiefs
Rice se perderá desde el partido inaugural de la temporada regular, el 5 de septiembre ante los Los Angeles Chargers en la Arena Corinthians de São Paulo, Brasil, hasta el duelo de la semana 6 contra los Detroit Lions, el 12 de octubre. Será elegible para regresar en la semana 7, cuando los Chiefs enfrenten a los Las Vegas Raiders el 19 de octubre.
La ausencia de Rice representa un golpe para la ofensiva de Kansas City, que lo vio brillar como novato en 2023, liderando al grupo de receptores con 79 recepciones, 938 yardas y 7 anotaciones. En 2024, su participación se vio limitada a cuatro partidos por una lesión en la rodilla sufrida en la semana 4.
Un talento en pausa
Seleccionado en la segunda ronda del Draft 2023, Rice se convirtió rápidamente en una pieza clave para el esquema ofensivo de Patrick Mahomes. Su desempeño fue fundamental para que los Chiefs conquistaran el título en el Super Bowl LVIII.
Ahora, su carrera enfrenta un momento de reflexión y reconstrucción. La franquicia y sus seguidores esperan que el jugador pueda reintegrarse con responsabilidad y madurez, tras cumplir su sanción y reparar los daños causados.