Deportes

Nueva Inglaterra rompe su maldición en Colorado y buscará su séptimo trofeo Vince Lombardi

Patriots conquistan Denver bajo una tormenta de nieve y avanzan a su duodécimo Super Bowl

SUPERSTAR. Drake Maye se convirtió en el quarterback más joven en iniciar un Super Bowl desde Dan Marino.

Los New England Patriots vencieron este domingo por 7-10 a los Denver Broncos en un duelo dramático, marcado por una tormenta de nieve que transformó la segunda mitad en una batalla de supervivencia. Con esta victoria, los Patriots sellaron su pasaje al duodécimo Super Bowl de su historia, un récord absoluto en la NFL.

Hasta ahora, Nueva Inglaterra jamás había conseguido ganar un partido de eliminación directa en Denver, donde los Broncos se habían impuesto en los cuatro antecedentes previos, incluidas las finales de conferencia de 2013 y 2015.Pero esta vez, la historia cambió bajo condiciones extremas.

Patriots, a un paso de la gloria

El Super Bowl LX se disputará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, hogar de los San Francisco 49ers, donde los Patriots buscarán conquistar su séptimo título Vince Lombardi y romper definitivamente el empate histórico con los Pittsburgh Steelers.

El rival saldrá del duelo entre los Los Angeles Rams y los Seattle Seahawks, que más tarde disputarían la final de la Conferencia Nacional en el siempre hostil Lumen Field.

La tormenta que lo cambió todo

Lo que comenzó como una tarde soleada en el Empower Field at Mile High se convirtió en un escenario caótico. Los Broncos, obligados a confiar en Jarrett Stidham tras la lesión del mariscal titular Bo Nix, encontraron chispa inmediata y tomaron ventaja.

Stidham, quien llevaba dos años sin lanzar un pase de touchdown, sorprendió primero con un envío profundo de 42 yardas para Marvin Mims, y luego con un pase de anotación a Courtland Sutton culminando una serie impecable de 5 jugadas y 59 yardas en menos de dos minutos.

Denver soñaba.

El despertar de los Patriots

Sin embargo, tras esa explosión inicial, la defensa de Nueva Inglaterra ajustó tuercas. Poco antes del descanso, el joven mariscal Drake Maye respondió con un touchdown por tierra que empató el marcador. Con ello, Maye se convirtió en el quarterback más joven en iniciar un Super Bowl desde Dan Marino.

Ambos equipos intentaron field goals lejanos antes del medio tiempo, sin éxito. El viento comenzaba a soplar, anunciando la tormenta que estaba por caer sobre Colorado.

Nieve, caos y un héroe inesperado

Al inicio del tercer cuarto, el venezolano Andy Borregales conectó un gol de campo de 23 yardas que resultaría decisivo, pues minutos después la nevada se transformó en una cortina blanca que redujo la visibilidad al mínimo y paralizó cualquier intento ofensivo.

Los jugadores resbalaban, el balón se volvía ingobernable y los Patriots, vestidos de blanco, se camuflaban entre los copos. Tanto Borregales como Will Lutz fallaron un intento de gol de campo, y el encuentro se convirtió en una lucha contra los elementos.

Christian Gonzalez, el cazanieves

Pese a las condiciones extremas, Stidham tuvo una última oportunidad. Lanzó un pase largo de más de 30 yardas buscando nuevamente a Marvin Mims, pero apareció Christian Gonzalez, perfectamente mimetizado con la nieve, para sellar la intercepción que aseguró el triunfo de Nueva Inglaterra.

La escena fue tan simbólica como definitiva: los Patriots, invisibles entre la tormenta, se abrían paso hacia otro Super Bowl.

Tendencias