Deportes

Vrabel, el coach que revivió a los Patriotas

Vrabel, el coach que revivió a los Patriotas

Una mañana, tras concluir la temporada 2023 de la NFL, la gerencia general del equipo le llamó para darle la noticia de que estaba despedido. Su trabajo para poco había servido y la dueña de los Titanes de Tennessee, Amy Adams, la viuda de Bob Adams (todo un personaje en la NFL), había perdido la paciencia con Mike Vrabel al frente de la franquicia.

Después de aquel desenlace de Vrabel al frente de los Titanes pocos se atrevían a apostar unas monedas por el coach; sin embargo un hombre que lo conocía fue el único que confió y le entregó el mando de su equipo: Robert Kraft, de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Con más dudas que certezas y esperanzas, Vrabel llegó a unos muy maltrechos Patriotas que veían de tres campañas perdedoras, las últimas dos de Bill Belichick y una espantosa de Jerod Mayo.

¿ENTRENADOR DEL AÑO?

Vrabel, al igual que Mayo, eran producto de la casa, pero a diferencia de

Jerod, Mike sabía lo que tenía que hacer. Se armó de buenos lugartenientes y puso manos a la obra con prácticamente la misma plantilla que tuvo Mayo en 2025. El resultado, sólo un año le bastó para devolver a los Patriotas al lugar que han estado acostumbrados por los menos en las últimas dos décadas: el protagonismo de un campeón.

Y es que a sabiendas de que estamos a una semana de que se den a conocer los premios a los más destacado de la temporada 2025, sin duda que Vrabel podría ser el Entrenador del Año, y vaya que ha tenido rivales de calibre esta campaña en las personas de Kyle Shanahan con San Francisco, Liam Coen con Jacksonville, Dave Canales con Carolina, Ben Johnson con Chicago, y hasta DeMecco Ryan con Houston; sin embargo lo hecho por Vrabel rompe todos los esquemas, y es que en tan sólo su primera año llevar a un equipo al Super Bowl ya es una hazaña de consideración.

Pero quizá más aún los resultados que entregó a los largo de la temporada: Heredó un equipo con apenas 14 triunfos y 35 derrotas en las últimas tres campañas; él terminó con récord de 14-3. En 2024 la ofensiva de los Patriotas fue la número 31 de 32; con Vrabel se ubicó como la número tres. A la defensiva, fue la 22 y acabó como la octava mejor. Son estadísticas que hablan de un trabajo sostenido.

LA CLAVE

Y tal vez la clave fue la gente de la que se rodeó. Vrabel, al igual que su mentor por muchos años en Nueva Inglaterra, me refiero a Belichick, supo que no basta con dirigir, sino saber delegar a quien domina el tema, y él lo hizo. Sin duda la contratación clave fue la de Josh McDaniels, el coordinador ofensivo, ese que ha estado en varias ocasiones en la organización de Nueva Inglaterra y quien fue el responsable de las mejores temporadas de Tom Brady, estadísticamente hablando.

De hecho, hay que destacar que Vrabel aún era jugador activo cuando McDaniels ya era asistente en el staff de Belichick,

McDaniels es de esos genios que nacieron para una sola función, y es que cuando dio el siguiente paso: ser entrenador en jefe, no tuvo el éxito deseado a pesar de su calidad estratégica. McDaniels fue coach en jefe tanto de Denver en 2009 como de Las Vegas en 2022.

Vrabel lo rescató y lo puso en el lugar donde es uno de los mejores: al frente de una ofensiva y el resultado fue la manera en que levantó el nivel de Drake Maye, el joven quarterback que apenas en su segundo año estuvo considerado en un momento de la campaña para ser el MVP del Año, sin duda el premio más prestigiado de la NFL anualmente.

A la defensiva, Vrabel se fue por otro de sus viejos conocidos, Terrel Williams, quien fungiera como su coordinador defensivo en Tennessee durante seis años; recordemos que los Titanes tenían una sólida unidad defensiva en las épocas de Vrabel. El resultado fue notorio en Nueva Inglaterra.

Sin más, dichas elecciones demostraron su toque de dirección que sólo tienen algunos para conformar staffs de coacheo integrales con gente de domina su área, tal como le hemos visto en otros casos con equipos como Detroit, donde Dan Campbell lo hizo hace un par de años al rodearse de talento nato como Ben Johnson al ofensiva y Aaron Glenn a la defensa. El resultado fue un equipo que tuvo una ventana de Super Bowl que no pudo aprovechar.

LA CULTURA GANADORA

No obstante, hay otro aspecto relevante de Vrabel, y esa es la capacidad para instaurar una cultura ganadora; sembrar la semilla y cosecharla. Basta con mirar dos de los entrenadores para los que jugó Vrabel siendo linebacker: Bill Cowher en Pittsburgh y, como ya apuntamos, Belichick en Nueva Inglaterra. Entrenar, mirar y escuchar a gente de esa calidad debe dejar algo, y vaya que Vrabel lo supo capitalizar.

Sin duda el parámetro contra el que será evaluado es alto, su antecesor Belichick ganó seis de nueve Super Bowls; Vrabel va por su primera oportunidad, y aunque es obvio que Seattle saldrá como favorito para llevarse el trofeo Vince Lombardi de la edición 60, creo que será una gran prueba para todo el staff de coacheo liderado por Vrabel; después de todo, tanto él como McDaniels, son coaches que saben lo que es ganar un Super Bowl no sólo una vez, sino varias.

Por esa razón, será muy interesante atestiguar cómo será el plan de juego, sobre todo ofensivo, para retar a Seattle en esta llamada revancha de un juego donde, aún muchos nos seguimos preguntando, ¿qué sucedió en esa última jugada llamada por Pete Carroll con Seattle, donde un acarreo habría bastado para ganar el Super Bowl 49 a Nueva Inglatera en vez de ordenar un pase? Bueno, eso es otra historia que en su momento abordaremos y que nos dará mucho de qué hablar.

Tendencias