
Han pasado 272 partidos desde que comenzó la temporada de NFL el pasado 4 de septiembre, cuando los Philadelphia Eagles recibieron a los Dallas Cowboys. Ahora, todo termina con el Super Bowl LX entre los Seattle Seahaws (campeones de la NFC) y los New England Patriots (Campeones de la AFC) definen al mejor equipo del año en la NFL en un encuentro que acumula los ingredientes necesarios para ser un duelo memorable.
Previa del Seahaws vs Patritos | ¿Revancha o el amanecer de una nueva dinastía?
La historia de estos dos equipos nos obliga a echar un vistazo a los registros de la NFL, para ser más precisos, al Super Bowl XLIX, cuando estos dos equipos se enfrentaron en el 2015 para un Super Bowl que se convirtió en un clásico instantáneo, no sólo por el show de medio tiempo de Katy Perry, o por el duelo de coaches entre Bill Belichick contra Pete Carroll, ni por las espectaculares actuaciones de Tom Brady y Rusell Wilson. Aquella edición 49 del ‘Súper Tazón’, nos regaló uno de los finales más ‘traumáticos’ de la era moderna.
Si llevas tiempo siguiendo la NFL, seguramente también lo recuerdas bien. Seattle tenía el balón en la yarda 1 con 27 segundos en el reloj y una segunda oportunidad y gol con el marcador 28 a 24 a favor de los ‘Pats’. Seattle estaba a sólo una yarda de dejar a Nueva Inglaterra en una situación comprometida de buscar el tochdown con menos de medio minuto en el cronómetro y posiblemente, de ganar el partido.
Russel Wilson intentó un pase a la zona de anotación a Ricardo Lockette, mismo que fue interceptado por Malcolm Butler y marcar el final del partido. Pero el trauma no viene únicamente por ese momento que quedó en la historia del Super Bowl, sino en la pregunta ¿Por qué no corrió con Marshawn Lynch? En aquel entonces, el número 24 parecía una fuerza imparable de la naturaleza; colocándose como uno de los mejores de su posición y un auténtico especialista de ese tipo de situaciones.
Ahora, 11 años después, estas dos franquicias se enfrentan de nueva cuenta, pero absolutamente todo ha cambiado. Los Pats han completado su reconstrucción después de la salida de Tom Brady, Gronkowski, Edelman y demás nombres que marcaron la dinastía. Seattle, con un proyecto que ha sabido dar resultados tempranos a pesar de todas las expectativas en contra y con en profundo deseo de curar esa herida en su historia. El Super Bowl LX puede marcar el futuro de alguna de estas escuadras.
New England Patritos | El resurgimiento “milagroso” que ¿aún tiene algo que provar?
Las últimas tres temporadas, los ‘Pats’ habían sido un equipo de récord perdedor y claramente fuera de los Playoffs. La reconstrucción de la franquicia parecía incierta, como suele ocurrirle algunos equipos de la NFL, que puede pasar años sin llegar o ganar siquiera un partido de postemporada. En el 2024, el equipo puso buena parte de su esperanza en Drake Maye, el joven mariscal de campo de la Universidad de Carolina del Norte y que no inició su temporada de novato como un titular indiscutible como parte de su desarrollo a mediano y largo plazo.
Para este 2025, Maye fue nombrado como el titular del equipo, en lo que fue la primera temporada de Mike Vabrel al frente de Nueva Inglaterra como head coach. Sin iniciar como claros favoritos, los ‘Pats’ consiguieron un récord de 14-3 en temporada regular, se coronaron campeones de la división este, terminando el dominio de los Buffalo Bills y más tarde, campeones de Conferencia en casa de los Denver Broncos, rival al que no había vencido nunca en la postemporada. Para muchos fans, el equipo ha recuperado la filosofía institucional de “Do your job” (haz tu trabajo) que en el pasado los hizo el equipo más ganador de la historia.
A pesar de esto, hay un detalle que hace que los Patriots sean “un potencial fraude” para múltiples especialistas y aficionados. De acuerdo con Pro Football Focus, los Patriots tuvieron el calendario con menor grado de dificultad de toda la NFL. Durante la temporada, regular, únicamente enfrentaron a equipos que tuvieron récord ganador en tres ocasiones: a los Pittsburgh Steelers y dos veces a los Buffalo Bills, teniendo un récord de dos victorias y una derrota. Para la postemporada, derrotaron a Los Angeles Chargers, a los Houston Texans y a los Denver Broncos, quienes no contaron con su mariscal de campo titular, Bo Nix.
La principal fortaleza de este equipo es probablemente su unidad defensiva. El equipo perimitió apenas 320 puntos en la temporada, siendo la segunda meno cifra de toda la NFL, sólo por debajo de de los Houston Texans. Por otra parte, su ofensiva también merece buena parte del créldito, pues ha sabido descifrar dfensivas complejas durante la temporada regular, teniendo marca de 6-1 ante equipos que se encuentran en el top 10 delsector defensivo, tal como lo son los Seattle Seahawks.
Una de las principales claves ha sido la eficiencia de Drake Maye lanzando el balón, consiguiendo un porcentaje de pases completos del 72% durante esta campaña, así como la eficiencia en acarraros por encima de las 5 yardas por intento, tanto con el novato TreVeyon Henderson como con Rhamondre Stevenson. Ahora, sólo les queda un último gran desafío la “Legión del Boom 2.0”.
Seattle Seahawks | Probarle a todos que pueden estar equivocados
Con apenas una victoria en su historia dentro del Super Bowl, Seattle se ha visto constantemente a la sombra de rivales divisionales como San Francisco o Los Angeles Rams, o de rivales de conferencia como Philadelphia Eagles o Green Bay Packers. Sin una tradición ganadora o una alta popularidad internacional, este equipo ha optado por el trabajo en silencio y este particular año, se ha formado con múltiples nombres que no solían aparecer en la primera opción para nadie.
Al más puro estilo de Ted Lasso, los Seattle Seahawks han tenido que creer. Creer que en una liga que premia las ofensivas espectaculares, un coach de mentalidad defensiva como Mike Macdonlad podría hacerlos ganar. Que un quarterback que ya había pasado por otros cuatro equipos como Sam Darnold, podría ser el indicado. Creer que veteranos como Demarcus Lawrence y Cooper Coop merecían una segunda oportunidad. Hoy, miles de aficionados de Seattle están creyendo que pueden volver a ser campeones de la NFL.
La defensa de Seattle se ha convertido en una de las más destacadas en lo que va de esta década, siendo top 10 en algunas en los principales rubros como yardas totales, yardas por pase, yardas por acarreo y puntos permitidos. Una de las claves para que todo esto haya sido posible es sin duda su efectividad para presionar al quarterback rival y su capacidad para generar intercambios de balón. Luego de ser los número 1 de la Conferencia Nacional en la temporada regular, derrotaron a los San Francisco 49’ers y a Los Angeles Rams en los Playoffs.
No obstante, la ofensiva también merece un justo reconocimiento. La mancuerna de Sam Darnold con el recetor Jaxon Smith-Njigba se ha convertido en una de las más productivas de toda la NFL esta temporada. Por otra parte, el equilibrio con el juego terrestre ha sido otra de sus cartas fuertes con Kenneth Walker y Zach Charbonett (lesionado para el Super Bowl LX). Ahora, llega como el favorito en las casas de apuestas de Las Vegas y para la mayoría de los especialistas en NFL Network.