
En la antesala de la temporada 2026 de la Fórmula 1, Sergio “Checo” Pérez lanzó una advertencia que ya genera debate en el paddock.
El piloto mexicano señaló que, con el nuevo reglamento técnico, la máxima categoría podría “parecerse a la Fórmula E” debido al peso que tendrá la gestión energética en el rendimiento de los autos.
Desde los entrenamientos, Checo explicó que la transformación no será menor. La F1 entrará en una nueva era en la que la estrategia eléctrica será tan determinante como la velocidad pura, un cambio que podría alterar la esencia competitiva que durante décadas ha definido al campeonato.
Checo Pérez compara la F1 con la Fórmula E
La referencia a la Fórmula E no fue casual. En el campeonato eléctrico, la gestión energética es la clave del éxito, con pilotos obligados a calcular cada movimiento para no comprometer el final de carrera. Según Checo, algo similar podría ocurrir en la F1 a partir de 2026 si el equilibrio entre potencia térmica y eléctrica no se optimiza correctamente.
Aunque la F1 seguirá siendo una categoría híbrida y de alta velocidad, la mayor dependencia del componente eléctrico podría generar carreras más estratégicas y variables, donde la diferencia no siempre estará en el pie derecho, sino en la administración inteligente de los recursos.
Checo Pérez y la F1 2026: energía eléctrica al frente
El reglamento 2026 contempla una modificación profunda en las unidades de potencia.
La parte eléctrica tendrá una participación cercana al 50 % del total de energía del monoplaza, lo que obligará a los pilotos a administrar con mayor precisión cada fase de la vuelta. Esta variación constante en la entrega de potencia puede provocar diferencias de rendimiento difíciles de explicar incluso para los propios equipos.
Pérez señaló que durante las pruebas se han observado cambios de hasta medio segundo o más entre vueltas sin una causa evidente inmediata. Ese comportamiento, derivado del uso y la recuperación de energía, representa un desafío técnico inédito en la Fórmula 1 moderna.
El reto de Checo Pérez y la nueva Fórmula 1
Para el piloto mexicano, el desafío principal será adaptarse a esta nueva dinámica sin perder el espectáculo. Equipos y pilotos deberán comprender a fondo la entrega de energía para evitar situaciones caóticas o impredecibles que afecten la competencia.
Checo dejó claro que no se trata de una crítica frontal, sino de una advertencia técnica ante un cambio profundo. La F1 2026 promete innovación, pero también exigirá una adaptación rápida para que la categoría mantenga su identidad mientras avanza hacia una era cada vez más electrificada.