
Guadalajara y Pumas vuelven finalmente a estar dentro de la élite del futbol mexicano.
Ambos equipos han sido la gran historia positiva del torneo Clausura 2026: uno como líder general, con una impresionante marca de diez victorias, y el otro peleando entre los cuatro primeros, con partidos que han quedado entre los mejores del torneo y con una característica que nunca debe perderse en el equipo universitario, pero que en los últimos torneos parecía extraviada: la “garra”.
EL RESURGIR ROJIBLANCO
Lo de Chivas es de aplaudir. Hay que recordar que la base de jugadores se ha mantenido desde hace varios torneos, pero no habían conseguido lo que siempre fue el objetivo: ser verdaderos contendientes. Diego Milito no era la primera opción del Rebaño; el español Domènec Torrent lo era, pero afortunadamente para Chivas —y desafortunadamente para los Rayados— la ambición del “vendehumo” español pudo más y, por una mejor oferta económica, dejó plantados a los directivos del Guadalajara, que ya lo daban por hecho como su nuevo técnico.
Milito ha logrado conjuntar un equipo equilibrado entre veteranos y jóvenes, y lo más importante para el objetivo de Chivas: consolidó a futbolistas que parecían destinados a quedarse como promesas, como ha ocurrido en muchas historias recientes, y los ha convertido incluso en jugadores de selección. Además, el club apostó por un ambicioso proyecto de búsqueda de futbolistas nacidos y formados en Estados Unidos, pero con nacionalidad mexicana, lo que permitió dar el salto de calidad que hacía falta en torneos anteriores.
UN OBSTÁCULO INESPERADO
Es una lástima que les quiten piezas clave durante la liguilla, porque el deseo es ver hasta dónde podrían competir con el plantel completo.
LA TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA
En Pumas, la personalidad de Efraín Juárez los ha transformado, y eso es innegable. El inicio fue complicado: durante el torneo pasado y la mitad del anterior, cuando llegó, le costó trabajo canalizar esa energía hacia lo positivo, lo que se tradujo en muchas tarjetas, polémicas extracancha y consecuencias directas dentro del terreno de juego. Sin embargo, al mismo tiempo que el técnico cambió, también lo hizo el equipo, apuntalado además por incorporaciones importantes como la de Keylor Navas.
Efraín Juárez modificó aspectos dentro y fuera de la cancha: en su relación con la afición, con los medios y, sobre todo, con sus jugadores. Son evidentes los cambios de actitud en sus conferencias de prensa y en la forma de dirigir, pero también los planteamientos tácticos son distintos estos torneos. En especial, la decisión de colocar al ecuatoriano Vite como mediocentro ha sido vital para que el equipo mejore y ahora compita de tú a tú con los favoritos.
UN RIVAL INCÓMODO RUMBO A LA LIGUILLA
A Pumas le falta contundencia, pero tiene los delanteros para encontrarla si continúa trabajando de la misma manera. De seguir por este camino, será un rival al que nadie querrá enfrentar en la liguilla.
EL CONTRASTE CON AMÉRICA
Junto con el regreso a la pelea de estos dos equipos, está también el descenso de nivel del América, al que ambos derrotaron durante el torneo. Ese bajón es, hasta cierto punto, normal después de un rendimiento tan alto en los últimos años.
Para mí, André Jardine todavía tiene crédito suficiente para levantar a este equipo con una ventana de transferencias más; se lo ha ganado. Sin embargo, ya será una decisión personal si continúa o no después del verano.
UN TORNEO MÁS COMPETITIVO
Sí, Cruz Azul y Toluca siguen siendo los grandes favoritos para levantar el título, pero Guadalajara se les está acercando, y por ahí Pumas también está cada vez más cerca.
Definitivamente, son buenas noticias para la LIGA MX que Chivas y Pumas vuelvan a ser grandes animadores del torneo.