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¿Un cubano para QB super estrella en la NFL?

Quarterback latino

Al menos hasta hace unas semanas no había duda de que Fernando Mendoza, el ex quarterback de Indiana, ganador del Trofeo Heisman, campeón del futbol americano colegial (primer título para Indiana en su historia) y por si eso fuera poco de origen cubano, era proyectado para ser la primera selección global del próximo Draft de la NFL a celebrarse del 23 al 25 de abril en Pittsburgh.

Todo indicaba que no había cambio en el camino y que de hecho serían los Raiders de Las Vegas el equipo en seleccionarlo. Hasta ahí todo estaba dentro del plan, aunque claro, unos cuantos días después comenzaron a surgir otros nombres y hasta opciones que, según algunos de los clásicos “videntes del draft”, como siempre suele suceder, comienzan a mover sus piezas para dar un giro inesperado que pone de cabeza a la Liga.

En cierto que, al menos en el papel, Mendoza no tiene rival que le haga sombra para despojarlo de la distinción de ser la primera selección global; sus impresionantes números y sus logros, ya señalados líneas arriba, lo atestiguan, pero entonces, ¿por qué, sin que sea algo explicito sentimos que hay ciertos movimientos de hilos y opiniones para crear la duda hacia el ex mariscal de Indiana? ¿Acaso porque el supuestamente elegido no es estadunidense natural o porque existen ciertos detalles que podríamos evaluar y que quizá están cegando a los cazatalentos de los equipos tras la super temporada de Mendoza en Indiana?

SOMBRAS INESPERADAS

De pronto, a tres semanas del Draft, surgen dos nombres más: Ty Simpson de Alabama y Garrett Nussmeier de LSU.

De acuerdo con los reportes y evaluaciones de hace unos meses, este año la camada de quarterbacks egresados se vislumbraba como una de las más débiles en comparación con otras temporadas, destacando de este grupo, y por mucho, Mendoza, sin embargo para sorpresa de muchos, me incluyo, aparecieron Simpson y Nussmeier.

Hasta hace un mes era casi cantado que Las Vegas se llevaría a Mendoza al tener la primera selección global. Los Raiders necesitan desesperadamente de un pasador franquicia y este chico parecía ser la solución.

No obstante, ¿qué giros inesperados podría dar el destino de aquí a tres semanas? Quizá el primero fue la llegada de Kirk Cousins a Las Vegas, procedente de Atlanta. Cousins, aún con un nivel decente para la posición, abre nuevas perspectivas toda vez que el nuevo coach de los Raiders, Clint Kubiak, fue su entrenador de mariscales y coordinador ofensivo en Minnesota. Ambos formaron una dupla exitosa con los Vikingos.

Astutamente, Kubiak se cubre al adquirir a un veterano que conoce, ya que no pondría en juego su año de debut en manos de un novato y en eso tiene razón.

De hecho, Kubiak ha dicho que Mendoza sigue en el radar y en la conversación de la sala de scouteo de los Raiders, y que, de seleccionarlo, sería un error poner a un novato como titular desde el primer juego, y lo mejor es colocar a un veterano del cual aprenda.

Aún así, y aunque personalmente no creo que ninguno de los otros dos mariscales sean tomados antes que Mendoza, ¿cuál podría ser el hecho de que existan dudas sobre el ganador del Heisman?

LO QUE POCOS VEN

Sin duda, hay una que delata esa incertidumbre: sólo jugó tres años en el colegial, no cuatro como debe ser, es decir, es junior, no senior, y eso cuenta demasiado la hora de asimilar el cambio y la evolución del futbol colegial al profesional; enfrentar las defensivas de uno y otro nivel es una diferencia enorme, de acuerdo a lo declarado por muchos quarterbacks.

Mendoza no quiso esperar a terminar su elegibilidad de cuatro años, dio el salto al Draft con apenas una temporada realmente como titular en su haber, no olvidemos que él inició su trayectoria colegial en la Universidad de California, donde jugó sus primeros dos años (2023, 24), y apenas en su segunda campaña logró abrir 9 juegos; posteriormente en 2025 fue cambiado a Indiana, institución donde si fue el titular indiscutible y redondeó una temporada fantástica que lo catapultó al estrellato, como ya hemos comentado con sus logros y distinciones.

Y aunque tuvo un impresionante porcentaje de efectividad de casi el 80 por ciento, existe un dato que llama la atención, como lo han destacado los analistas: bajo presión y fuera del bolsillo de protección, esa efectividad bajó a casi el 50 por ciento. ¡Vaya dato delatador!

En cuanto a sus colegas, que de repente aparecieron para hacerle sombra, hay uno que destaca: Nussmeier, quien si jugó sus cuatro años universitarios, es decir, ha madurado lo debido para encarar esa transformación al profesional. De Simpson de Alabama realmente no hay mucho que decir, pues también sólo ha jugado tres años en el colegial, no tiene grandes números y la realidad es que los últimos mariscales salidos de Alabama en el pasado reciente no han sido la maravilla que prometían, específicamente me refiero a Tua Tagovailoa, quien fue dejado en libertad por Miami y llega a Atlanta, y Bryce Young que ha tardado mucho en jugar al nivel que se espera en Carolina.

Por esa razón, ¿podríamos esperar que Nussmeier sea la revelación por encima de Mendoza? Quizá, y con esto no me refiero a que el ex pasador de LSU sea elegido antes que el ex de Indiana, sino que su desempeño podría ser mejor por esa diferencia de maduración.

SIN TIEMPO QUE PERDER

Desde un punto de vista muy personal, creo que Mendoza no esperó a ese cuarto año y decidió declararse elegible al Draft porque sabe que tendría asegurado ser la primera selección global tras ganar el Heisman, el Título Nacional Universitario con Indiana y una super temporada en lo estadístico. De esperar a 2027, la situación cambiaría con un chico de nombre Arch Manning, quarterback de Texas, que será elegible el próximo año, que es bastante bueno y sobre todo lleva un apellido de linaje, el pedrigree de los Manning. Es sobrino de Peyton y de Eli Manning y nieto de Archie Manning. Ni dudar que será el primero global del siguiente Draft.

VIEJOS PREJUICIOS

El otro aspecto por el que quizá podrían haber surgido de la nada tanto Nussmeier como Simpson como los rivales de Mendoza puede parecer exagerado, pero no por eso irreal: sus orígenes. A fin de cuentas, ¿qué tan problemático es para los analistas y cazatalentos reconocer que un chico de ascendencia cubana sea la posible selección global número uno de este Draft? Tal vez mucho, no por nada ¿qué tan significativo sería que en la posición de quarterback, la más iconica y representativa de un deporte netamente estadunidense, exista un estrella QB de origen cubano?

Y digo esto porque no olvidemos lo difícil que fue la aceptación de mariscales negros en la NFL, ¿quién no recuerda aquellos pioneros como Vince Evans con Chicago o Doug Williams con Tampa Bay en los 70, y ya después un poco más aceptados Warren Moon con Houston y Randall Cunningham con Filadelfia en los 80? Eso no fue fácil, no nos hagamos de la vista gorda, la NFL siempre ha manteniendo un sesgo de discriminación, pero ese es un tema que abordaremos en otra ocasión.

Por tal motivo, la más que cantada selección global número uno para Mendoza se ha visto cuestionada en los últimos días, no obstante, lo más razonable es que la lógica se impondrá y terminará por ser el elegido por Las Vegas, que tiene el primer turno en el Draft.

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