
Con un mensaje de aliento e identidad universitaria, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas, abanderó a las escoltas integradas por alumnas y alumnos deportistas que participarán en los Campeonatos Nacionales Universitarios, la Olimpiada Nacional y la Paralimpiada Nacional 2026, las máximas justas del deporte estudiantil y juvenil del país.
Durante la ceremonia realizada en el Frontón Cerrado de la UNAM, el titular de la Rectoría subrayó que el compromiso de las y los atletas va más allá de los resultados, al representar con dignidad los valores, los colores y el prestigio de la Universidad de la nación.
“Estoy seguro de que pondrán muy en alto el nombre de la UNAM”, expresó Lomelí Vanegas, al desearles éxito tanto en lo deportivo como en lo personal.

Más de 600 atletas con una sola bandera
En total, 632 deportistas universitarios portarán el escudo azul y oro en estas competencias, cifra que refleja el peso específico de la UNAM como una de las principales canteras del deporte amateur y de alto rendimiento en México, con participación en disciplinas convencionales y adaptadas.
El rector destacó que estos eventos no solo representan un reto competitivo, sino también una oportunidad para forjar amistades duraderas, fortalecer el carácter y vivir una experiencia formativa integral, acorde con la vocación humanista de la institución.
Juego limpio, sin trampas ni discriminación
Previamente, Fernanda Granillo Martín, alumna de la Facultad de Contaduría y Administración e integrante de la selección universitaria de Paranatación, dirigió un mensaje contundente a sus compañeras y compañeros, llamándolos a comprometerse con un deporte libre de dopaje, trampas y cualquier forma de discriminación.
Ante autoridades universitarias como el secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria, Fernando Macedo Chagolla, y el director general del Deporte Universitario, Alejandro Fernández Varela Jiménez, la atleta universitaria enfatizó que competir con ética es una responsabilidad colectiva.
“Lo hacemos por nuestros valores, por el honor de nuestra máxima casa de estudios y por los principios fundamentales del olimpismo”, afirmó.
Feroz en la competencia, noble en la victoria
Granillo Martín exhortó a las y los atletas a entregarlo todo en cada prueba, respetar a los rivales y enfrentar cada competencia como si fuera la más importante de su vida deportiva.
“El honor de la victoria se construye con el alma limpia y con la garra de un felino. Sean feroces en la competencia, pero nobles en la victoria”, sentenció.
Asimismo, agradeció a las autoridades universitarias por brindar espacios seguros y condiciones adecuadas para desarrollar su formación académica y deportiva, destacando que representar a la UNAM implica dejar “el corazón, el espíritu y la sangre en la pista, en la cancha o en la alberca”.
El deporte forma carácter y transforma vidas
En su intervención, Paula Eguiluz Soto, entrenadora en jefe de Voleibol de Playa Femenil, resaltó que las y los deportistas universitarios son una inspiración no solo por sus logros, sino por su valentía y perseverancia para alcanzar sus metas.
Reconoció también el trabajo del cuerpo técnico universitario, al señalar que la labor de entrenar trasciende lo meramente técnico.
“Formamos carácter, sembramos valores y acompañamos sueños. Cada palabra y cada gesto dejan huella para toda la vida”, expresó.
Reconocimiento al respaldo institucional
Eguiluz Soto agradeció a las autoridades universitarias por creer en el deporte como una herramienta de transformación social y por generar las condiciones necesarias para su desarrollo, consolidando a la UNAM como referente nacional en el equilibrio entre excelencia académica y deportiva.
La ceremonia de abanderamiento contó con la presencia de directoras y directores de escuelas y facultades, así como madres, padres de familia y miembros de la comunidad universitaria, quienes despidieron entre aplausos a la delegación auriazul que buscará protagonismo en las justas nacionales de 2026.