
La lluvia no fue obstáculo para que Pumas UNAM protagonizara una de sus mejores actuaciones del torneo. En un partido disputado bajo una pertinaz precipitación en el Estadio Olímpico Universitario, los felinos remontaron un marcador adverso de 2-0 y se impusieron con autoridad 4-2 a FC Juárez en la jornada 16 del Torneo Clausura del futbol mexicano.
El héroe de la noche fue el delantero paraguayo Robert Morales, quien firmó un doblete decisivo en la recta final del encuentro, respaldado por la contundencia de Guillermo Martínez, también autor de dos goles. Con este resultado, Pumas llegó a 33 puntos, se colocó segundo de la tabla general y aseguró su boleto a la fase final, mientras que Juárez se estancó en 16 unidades, en el lugar 13.
Golpe fronterizo y desconcierto universitario
Pese a dominar la posesión y generar aproximaciones desde el arranque, Pumas careció de profundidad y fue sorprendido por un rival práctico. Juárez pegó primero al minuto 34, cuando Francisco Nevárez condujo un contragolpe desde medio campo, se internó al área y definió con potencia ante Pablo Lara, quien ocupó la portería en lugar del suspendido Keylor Navas.
Antes del descanso llegó el segundo mazazo. En una jugada por la banda izquierda, Juárez volvió a encontrar espacios y el balón le quedó a Ían Torres, quien sacó un disparo violento desde fuera del área para el 0-2, dejando a los universitarios contra la pared y a la afición en silencio bajo la lluvia.
La expulsión que cambió la historia
El partido dio un vuelco definitivo al minuto 55, cuando Eder López fue expulsado y dejó a Juárez con diez hombres. Pumas olió sangre y adelantó líneas con determinación, empujado por su gente y por la urgencia del resultado.
La reacción llegó pronto. Guillermo Martínez acercó a los felinos 1-2 al 65, tras convertir con autoridad un penalti, y apenas cuatro minutos después firmó el 2-2 con un remate de cabeza, desatando la locura en Ciudad Universitaria y cambiando por completo el ánimo del encuentro.
Morales sentencia bajo el diluvio
Con Juárez replegado y sin capacidad de respuesta, Pumas fue una avalancha. Al minuto 85, un centro preciso fue conectado de cabeza por Robert Morales, quien consumó la remontada 3-2, premiando el asedio universitario.
Ya en tiempo agregado, con el rival vencido y la lluvia cayendo sin tregua, el paraguayo volvió a aparecer con un remate de media vuelta que selló el 4-2 definitivo, confirmando una noche redonda para Pumas, tanto en lo futbolístico como en lo anímico rumbo a la liguilla.
