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Columna: ‘Pit Cuatro’

Aquel glorioso 13 de mayo...

SILVERSTONE. Un cielo dramático inglés y una luz dorada que evoca la nostalgia y la importancia histórica de ese día donde solo 11 valientes cruzaron la meta.

Para los amantes de la Fórmula 1 no hay fecha más gloriosa que el 13 de mayo. Era 1950 y, tras varios años de disputar carreras con autos fórmula, algunos de los pilotos y equipos más importantes del mundo estaban —finalmente— en la misma pista para disputar el primer Gran Premio oficial, puntuable, del Campeonato Mundial FIA de Fórmula 1. El autódromo era el hoy legendario Silverstone, en Inglaterra, un antiguo aeródromo que sirvió en la Segunda Guerra Mundial y que en ese momento solamente contaba con ocho curvas (Woodcote, Copse, Maggots, Becketts, Chapel, Stowe, Club y Abbey) y una extensión de 4.6 kilómetros de longitud. Ese fin de semana (cuando las acciones comenzaban los jueves y los Grandes Premios se disputaban en sábado) se presentaron 24 autos, dos de ellos no fueron validados (los Alta), 21 calificaron y solamente 11 cruzaron la meta...

BANDERA VERDE…

Con la ausencia de los Ferrari, el dominio se dio —totalmente— con los Alfa Romeo, que coparon el pódium. El vencedor fue el italiano Giuseppe Farina, quien arrancó en pole position y cerró las 70 vueltas 2.6 segundos delante de su compatriota y coequipero Luigi Fagioli. El británico Reg Parnell completó la barrida de la armadora italiana, a 52 segundos, mientras que el francés Yves Giraud-Cabantous fue el mejor “del resto” en un Talbot-Lago, a dos vueltas del vencedor. Su coequipero Louis Rosier completó el Top 5. Por parte de Latinoamérica, la representación corrió a cargo del inmortal Juan Manuel Fangio, quien no pudo terminar la carrera debido a una fuga de aceite, y quedó registrado en el lugar 11. Hubo pilotos de 14 naciones y equipos de tres países, en una carrera que unificó a los campeonatos de Fórmula 1...

ENTRADA A PITS…

El Gran Premio de la Gran Bretaña contó con la presencia del rey Jorge VI y de la reina Isabel, en un hecho que marcó a la Fórmula 1, dando el respaldo que en aquel entonces se necesitaba para que el campeonato creciera y lograra trascendencia, pues a la par se llevaban a cabo todo tipo de competencias, como hill climbs, pruebas carreteras y de resistencia. Ese 13 de mayo cambió la manera en la cual se llevaban a cabo las competencias de autos fórmula, y en el primer año se celebraron siete competencias en el mundial, incluyendo las 500 Millas de Indianápolis, que formaron parte de la Fórmula 1 en sus primeros años. Ese 13 de mayo, hoy glorioso, es recordado no con nostalgia, sino con agradecimiento, pues fue ese grupo de entusiastas el que sembró los cimientos del gran campeonato que hoy se ha convertido en el más importante del mundo motor...

SALIDA DE PITS…

Y hablando de la Fórmula 1, este fin de semana no habrá competencia. Tras el Gran Premio de Miami, la serie se traslada a Canadá para disputar el Gran Premio en Montreal, en la isla de Notre Dame, con el río San Lorenzo como testigo. El Circuito Gilles Villeneuve y el muro de los campeones será la nueva aduana en la cual Mercedes buscará extender a cinco sus victorias consecutivas, en lo que ha sido un agradable renacer. Kimi Antonelli llegará a Canadá como líder del campeonato, con tres triunfos consecutivos y 100 puntos, mientras que su coequipero George Russell suma 80. Charles Leclerc, de Ferrari, es el rival más cercano para los ‘flechas plateadas’, con 59 unidades, pero, basado en su desempeño en el arranque de campaña y en sus resultados en Montreal, yo no apostaría por el monegasco para esa fecha...

BANDERA A CUADROS…

En NASCAR Cup Series, el mexicano Daniel Suárez se mantiene en el grupo de los 16 primeros, aquellos que avanzan a Playoffs y pueden disputar el título. El piloto del Spire Motorsports es 14 y esta semana no peligra su posición, pues se llevará a cabo la Carrera de las Estrellas en el Dover Motor Speedway. NASCAR sabe hacer espectáculo, por lo que debemos estar pendientes este domingo en la edición 42, que se disputará por vez primera en un óvalo de una milla. En Dover no hay pronósticos, pues el Monster Mile cobra caro y termina con los favoritos de la manera menos pensada. A comprar palomitas y disfrutar de un espectáculo que pinta para ser de los mejores del año. Ya avisé.

Así las cosas... sobre ruedas.

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