El ecuatoriano Jhonatan Narváez (UAE Team Emirates XRG) se impuso en la octava etapa del Giro de Italia, disputada entre Chieti y Fermo, después de una fuga de más de 75 kilómetros y de mantener a raya a un grupo perseguidor que llegó a tener más de 30 corredores.
El pedalista no solo sumó su segundo triunfo en la presente edición del Giro, sino que alcanzó un hito histórico para el deporte de su país.
El segundo lugar fue para Andreas Leknessund (Uno-X) y el tercero, para Martin Tjotta (Uno-X).
El portugués Afonso Eulálio (Bahrain) consiguió mantener el maillot de líder, manteniendo una ventaja de 3 minutos y 15 segundos sobre el danés Jonas Vingegaard, el principal aspirante al título.
Narváez de 29 años atacó decisivamente a falta de 10 kilómetros para la meta, en las faldas de la exigente subida a Capodarco, dejando atrás a sus compañeros de escapada, el noruego Andreas Leknessund y el danés Mikkel Bjerg, para cruzar la línea de llegada en solitario.
Este triunfo representa la cuarta victoria de etapa en el historial de Narváez dentro del Giro de Italia (tras sus éxitos en 2020, 2024 y el conseguido el pasado martes en Cosenza). Con este registro, el vigente campeón de Ecuador iguala la marca histórica de su compatriota Richard Carapaz, consolidando a la nación andina como una potencia ciclística en territorio europeo.
La victoria tiene un valor doble para el atleta originario de la provincia de Sucumbíos, quien a principios de año sufrió una fractura de dos vértebras tras una grave caída en el Tour Down Under en Australia. Su rendimiento actual confirma una recuperación absoluta y óptima para las altas exigencias del circuito de la Unión Ciclista Internacional (UCI).
El domingo el pelotón afrontará una etapa de 184 kilómetros entre Cervia y Corno alle Scale, arrancan con un largo tramo ligeramente ascendente para terminar con dos puertos encadenados, uno de tercera categoría (Querciola, 11,3 kilómetros al 4,3 %) y otro de primera (Corno alle Scale, 10,8 kilómetros al 6,1 %).