
Lo primero que hay que hacer es felicitar al campeón y a su afición.
Cruz Azul fue mejor en la serie final y levantó el trofeo merecidamente. Tuvo una plantilla más completa y a jugadores más frescos, además de contar con un elemento clave también, la suerte. Ese factor que había ayudado a Pumas en rondas previas, se les acabó y estuvo ahora del lado celeste.
El gol que cambió la historia
El gol con el que empató la máquina fue clave y es una jugada completamente accidental. Hasta ese momento a Pumas le salía bien el planteamiento y era una jugada que la defensa llegaba bien a resolver. Un gol de suerte le dio vida a la máquina y reflejó en el marcador la mayor cantidad de opciones ofensivas que había tenido.
De ahí Pumas ya no generó al frente porque estaba fundido físicamente y los cambios no le ayudaron. La expulsión de Antuna terminó por darle el dominio a Cruz Azul.
Superioridad celeste en el tramo final
La máquina llegó a los minutos finales con más equipo, en número y en físico, y no lo desaprovechó.
Del lado Puma, Efraín Juárez planteó el partido y la liguilla de esa forma porque sabía que su equipo ya no aguantaba y tenía para ir al frente solamente a los titulares. Desde la banca no tenía opciones ofensivas. Eso lo sabían él y su cuerpo técnico. Las ausencias de Alan Medina y el “Memote” pesaron demasiado.
Limitaciones y resistencia universitaria
Quizás se equivocó en mandar atrás a su equipo con tanto tiempo por delante, pero no tenía para más, debían aguantar y así fue en los cuartos y semifinal, pero en la final, en los últimos minutos y con uno menos, ya no resistieron.
Ambas instituciones demostraron que van por buen camino. Cruz Azul tiene un proyecto por delante que se basa en el equipo y no en una persona, como lo demostró el cambio de entrenador a finales del torneo. Por cierto, hay que reconocer que el Presidente tuvo razón en quitar a Larcamön. Huiqui hizo un excelente trabajo y se ganó a pulso la continuidad. Ojalá tenga una gran carrera, y ya tiene la ventaja de la tranquilidad que le da el título.
Pumas: bases para el futuro
A pesar del dolor de no levantar el título una vez más, Pumas este torneo ganó mucho y deberá de ser la base a partir de la cual regresar a ser una institución ganadora.
Le falta plantilla en cuanto a la cantidad, y ahí es donde debe reaparecer la cantera, porque la inversión en el primer equipo es, para este equipo, alta.
Proyección y aprendizaje
Para Efraín es una experiencia más en su corta carrera como entrenador. Los próximos torneos deberá demostrar su crecimiento profesional y será muy interesante conocer su evolución como técnico, ya que ha logrado cosas muy importantes en apenas dos años de carrera.
Futuro hay en Pumas y mucho, pero por ahora, el presente es de Cruz Azul.
Felicidades al justo campeón.