
Con confianza, experiencia, dos mundiales previos y figurando por primera vez como titular en la Selección Nacional a pesar de su destacada participación en la liga mexicana y otras del extranjero, Raúl Jiménez se anota el segundo gol del Tri este jueves 11 de junio en el Mundial de 2026.
Había goles con clubes, récords con selección, noches grandes en Europa y una historia de regreso que parecía sacada de una película deportiva. Pero faltaba ver a Raúl Jiménez marcar en un Mundial.
En el arranque del Mundial 2026, con México jugando frente a su gente y bajo el peso simbólico de inaugurar la Copa del Mundo, el delantero mexicano consiguió el gol que durante años se le había escapado: el primero de su carrera en una justa mundialista.
Este fue uno que llegó después de una espera larga, de tres ediciones mundialistas, minutos contados en canchas enormes y una conversación constante alrededor de una pregunta incómoda y compasiva: ¿cómo uno de los máximos goleadores del Tri nunca ha anotado en una Copa del Mundo?
El día en que Raúl Jiménez dejó atrás una deuda personal con el Mundial
La historia alrededor del atacante tenía algo de contradicción futbolera.
Llegó a esta Copa como uno de los delanteros más importantes que ha tenido la Selección Mexicana, convertido ya en uno de los máximos anotadores históricos del combinado nacional y con una segunda etapa brillante en Europa. Sin embargo, el escenario más grande seguía vacío en su hoja de servicios.
Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022 habían pasado sin un festejo suyo.
Por eso, cuando el balón terminó en el fondo de la red durante este duelo inaugural, el grito no fue solamente en estadio. Pareció un desahogo acumulado durante años entre aficionados, familia y las lágrimas del delantero.
Las cámaras captaron el momento después del gol: Raúl Jiménez rompió en llanto. No hubo celebración exagerada. Hubo emoción pura y la más satisfactoria sensación de alivio.
El gol que cambia la historia de Raúl Jiménez
Durante mucho tiempo el delantero cargó con una etiqueta difícil. Cada convocatoria al Mundial venía acompañada del mismo dato: muchos goles con México, cero goles mundialistas.
Con experiencia, jerarquía y una trayectoria que lo volvió referente del vestidor, Jiménez encontró el momento exacto para borrar esa estadística.
Y el contexto elevó todavía más el momento. No fue en cualquier partido. Fue en el partido inaugural del Mundial 2026, con México como anfitrión y frente a una afición que llevaba años esperando una noche simbólica para volver a creer.
Un gol que vale más que una estadística
Las Copas del Mundo suelen reducir carreras completas a una sola imagen. Para Raúl Jiménez, probablemente será esa escena después del gol: respiración entrecortada, mirada al cielo y la sensación de que el momento, por fin, llegó a donde tenía que llegar.
La participación de Raúl en los Mundiales ya tiene su primer capítulo feliz.