Deportes

‘Está Cabral el Mundial’

Arranque frío

JIMÉNEZ. Obligación cumplida y euforia desmedida. (Miguel Ponton/Miguel Ponton)

El triunfo de México era necesario y obligatorio; las formas no fueron las que todos esperábamos o quisiéramos, pero se tenía que ganar sí o sí. Era indispensable por ser la inauguración en casa, por enfrentar al rival más débil del grupo (y uno de los más endebles de todo el Mundial) y porque había que calmar a la afición con resultados, no solo con palabras.

El Mundial ha comenzado algo frío para el resto del mundo, pero para los mexicanos el festejo fue como si ya se hubiera ganado el trofeo.

EMOCIONES CONTENIDAS Y EL PESO DEL PASADO

A México le urgen cosas positivas que festejar, y un triunfo en un Mundial fue el pretexto ideal para liberar muchas emociones contenidas. Estoy seguro de que quienes participaron en la celebración sabían que el festejo era desmedido; aun así, decidieron llevarlo al límite, ya que no sabemos cuándo podremos celebrar algo así una vez más.

Eso, sumado a que la última vez que pudimos festejar un triunfo mundialista fue en 2018 —porque en 2022 la única victoria llegó cuando ya estábamos eliminados—, generó una euforia colectiva que inundó las redes sociales y le dio la vuelta al mundo.

LA EXIGENCIA DE AGUIRRE Y EL PANORAMA DEL GRUPO

De lo futbolístico, me parece positivo el hecho de que Javier Aguirre esté molesto por no haber goleado y por la expulsión de César Montes. Eso significa que habrá mejoras contra Corea del Sur, rival ante el cual nos jugaremos el primer lugar del sector, tomando en cuenta que el conjunto asiático es mucho más equipo que Sudáfrica.

Pasados los juegos inaugurales, se viene la presentación de algunos candidatos al título, como Brasil, pero dado lo largo del torneo, todavía se siente frío el ambiente en general.

EL AMBIENTE EN KANSAS Y LA VERDADERA COPA DEL MUNDO

Hasta ahora, lo más destacado ha sido la forma en que México recibió el primer partido, el fervor de su afición y la grandeza histórica del Estadio Azteca, pero poco más.

Poco a poco, y muy lento para mi gusto, se empieza a sentir el ambiente mundialista. En Kansas City, ciudad donde nos encontramos, apenas la comunidad latina muestra interés por los juegos, y solamente en el horario de los partidos. No hay una fiesta generalizada, no se habla exclusivamente de fútbol e incluso las finales de la NBA acaparan la atención.

Estoy seguro de que, fuera de México, el torneo empezará realmente hasta la segunda fase, y será ahí cuando la atención del mundo se volcará por completo al Mundial.

Tendencias