
Japón firmó un empate con doble filo al igualar 1-1 frente a Suecia, resultado que le aseguró el segundo lugar del Grupo F, pero que lo empareja con el poderoso Brasil en los dieciseisavos de final.
El conjunto nipón dominó largos tramos del partido, aunque sin demasiada profundidad. Daizen Maeda rompió el cero al minuto 56 tras asistencia de Ritsu Doan, pero la respuesta sueca fue inmediata: Anthony Elanga empató con un potente disparo apenas cinco minutos después.
EMPATE CON PREMIO Y CASTIGO
El desarrollo del encuentro estuvo condicionado por lo que sucedía en paralelo en el duelo entre Países Bajos y Túnez. Con el liderato neerlandés definido, Japón administró el resultado que le garantizaba avanzar invicto.
Sin embargo, el cierre fue tenso. El portero Zion Suzuki sostuvo el empate con intervenciones clave, evitando que Suecia diera la sorpresa y se quedara con el segundo puesto.
Al final, el resultado benefició a ambos: Japón avanzó como segundo y Suecia clasificó como uno de los mejores terceros, aunque el verdadero reto apenas comienza.
BRASIL, EL PREMIO ENVENENADO
El empate dejó a Japón con un cruce de alta exigencia frente a Brasil, en Houston, en lo que promete ser uno de los duelos más atractivos de la siguiente ronda.
Aunque los nipones llegan invictos, el desafío será mayúsculo ante uno de los grandes favoritos. Un “botín” que sabe a clasificación… pero con sabor a prueba de fuego.