
México se quedó a un paso de una remontada que habría hecho historia. La Selección Nacional perdió 3-2 ante Inglaterra en los cuartos de final del Mundial 2026, en un partido que pasó del dominio mexicano a un golpe de autoridad inglés y, finalmente, a un cierre lleno de dramatismo en el Estadio Ciudad de México.
Casi al comenzó el segundo tiempo en el Estadio Ciudad de México con Inglaterra al frente 2-1, en un primer tiempo que pasó de un dominio mexicano a un cierre favorable para los europeos.
El Tri había inquietado la portería rival con llegadas de Raúl Jiménez, Gilberto Mora y Luis Romo, pero no logró reflejar ese impulso en el marcador.
Vino un penal que Harry Kane convirtió. Y México parecía perdido, hasta que una revisión de la repetición dio un penal a México. Jiménez anotó y el marcado se puso 3 a 2.
México está al ataque
El primer tiempo
La historia cambió entre los minutos 35 y 38. Primero, Bukayo Saka encabezó un contragolpe y asistió a Jude Bellingham, quien apareció sin marca para abrir el marcador. Apenas unos minutos después, Harry Kane volvió a combinar con el mediocampista inglés, que firmó su doblete y amplió la ventaja para poner el 2-0 antes del descanso.
Gol de Quiñones revive al Tri antes del descanso
Cuando parecía que Inglaterra se iría con una cómoda ventaja al vestidor, México reaccionó. Al minuto 41, tras un servicio al área en una jugada a balón parado que la defensa inglesa no logró despejar, el balón quedó suelto y Julián Quiñones apareció para mandarlo al fondo de la red.
El delantero acercó al Tri en el marcador y además igualó al “Matador” Luis Hernández y a Javier “Chicharito” Hernández como uno de los máximos goleadores de México en Copas del Mundo. Después de cinco minutos de compensación, el árbitro decretó el medio tiempo con ventaja de 2-1 para Inglaterra, dejando abierta la pelea para la segunda mitad.
Hasta el último suspiro
México no dejó de insistir durante la recta final del encuentro. Santiago Giménez estuvo cerca de generar una opción clara dentro del área, pero una barrida salvadora de la defensa inglesa evitó el remate. Minutos después, Roberto Alvarado envió un centro peligroso que provocó reclamos por un posible jalón sobre atacantes mexicanos, aunque el árbitro dejó seguir la jugada.
El conjunto inglés comenzó a defender cada balón y buscó enfriar el partido con cambios, incluido el ingreso de Morgan Rogers por Harry Kane. Aun así, el Tricolor mantuvo la presión y obligó a su rival a cometer constantes faltas para cortar el ritmo del ataque.
Once minutos más de esperanza
El silbante agregó 11 minutos, tiempo en el que México se volcó completamente al frente. Raúl Jiménez tuvo dos oportunidades importantes: primero intentó una chilena que fue bloqueada por la defensa y después conectó un centro dentro del área, aunque su remate se fue por encima del arco.
Santiago Giménez también encendió las alarmas tras doblarse el tobillo en una jugada ofensiva, pero logró mantenerse en el partido y provocar un tiro de esquina. En los instantes finales, México estuvo cerca de encontrar el empate cuando un balón rechazado dentro del área casi termina en autogol, generando dos tiros de esquina consecutivos con Luis Ángel Rangel incorporado al ataque.
México se despide con la frente en alto
El silbatazo final confirmó la victoria de Inglaterra y la eliminación del Tricolor. Aunque los cuartos de final volvieron a quedar fuera del alcance, la Selección Mexicana dejó una imagen competitiva, peleó hasta el último segundo y firmó una de sus actuaciones más destacadas en una Copa del Mundo.