
El Comité Olímpico Internacional anunció la revocación de las restricciones que recomendaba para la participación de atletas rusos en competencias internacionales, una decisión que abre el camino para que puedan buscar su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La medida responde a la necesidad de garantizar igualdad de acceso a las competencias de clasificación para todos los atletas. Sin embargo, la decisión no implica un restablecimiento total de Rusia dentro de la justa olímpica.
Atletas rusos deberán cumplir estrictos controles antidopaje
El organismo señaló que los deportistas rusos que regresen a competencias internacionales deberán cumplir requisitos antidopaje reforzados debido a las dudas sobre la gobernanza de la Agencia Rusa Antidopaje (RUSADA).
Esta medida se da tras el escándalo de dopaje de Estado descubierto entre 2015 y 2019, cuando la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) reveló un sistema de manipulación masiva de pruebas de laboratorio. Como consecuencia, RUSADA fue suspendida y los atletas rusos perdieron el derecho a competir bajo su bandera.
Entre las condiciones destacan:
- Formar parte de un programa antidopaje supervisado por la Agencia Internacional de Pruebas.
- Someterse a múltiples controles antes de regresar a la competencia.
- Cumplir con las normas del Código Mundial Antidopaje y las reglas de cada Federación Internacional.
Además, si para 2028 la AMA mantiene que RUSADA sigue incumpliendo el Código Mundial Antidopaje, el COI instruirá a la Agencia Internacional de Controles para realizar controles independientes a todos los atletas rusos clasificados a Los Ángeles 2028.
El COI mantiene su condena a la invasión de Ucrania
Pese al cambio en las condiciones deportivas, el Comité Olímpico Internacional aseguró que su postura sobre la invasión rusa de Ucrania permanece sin modificaciones. Reiteraron que no organizarán eventos olímpicos en Rusia ni invitará al gobierno ruso o a funcionarios estatales a actividades oficiales del movimiento olímpico.
Asimismo, defendió que la participación de un atleta en competencias internacionales no debe depender de las acciones de su gobierno, al considerar que el acceso al deporte es un derecho fundamental reconocido por la Carta Olímpica.