
El futbol y la avaricia
Las Federaciones de Futbol de todo el mundo se unieron contra el plan de Gianni Infantino de vender acciones del Mundial a una compañía relacionada con Donald Trump, pero la Federación Mexicana de Futbol volvió a demostrar, en un muy desafortunado comunicado, que desde hace años se guía más por intereses económicos que por los deportivos.
En todo el mundo se alzó la voz en contra de este proyecto y la Federación Mexicana de Futbol fue de las pocas que no lo hizo; incluso pidió más información. Hasta la CONCACAF se opuso; sí, la misma Confederación que suele pensar más en dólares que en futbol.
La Leagues Cup, otro síntoma
Otra confirmación de que a la FMF le importan más los resultados económicos que los deportivos es la realización, a partir de esta semana, de una nueva edición de la Leagues Cup entre equipos de Estados Unidos y México.
Detienen el torneo local y mandan casi al “matadero” a los clubes de la Liga MX, obligándolos a viajar miles de kilómetros y con poco descanso para disputar tres partidos en diez días o menos, por un trofeo que, por lo menos en nuestro país, a nadie le importa.
Un incentivo insuficiente
En lo deportivo sí puede resultar interesante una plaza para la Liga de Campeones de la CONCACAF. El problema es que seis equipos mexicanos ya tienen ese boleto, y son precisamente los más populares: América, Guadalajara, Cruz Azul, Pumas, Tigres y Toluca.
Así que para ellos existe poca motivación y, seguramente, tomarán este torneo como una especie de pretemporada más que como una competencia prioritaria.
La apuesta fallida de Infantino
En el tema de Infantino, el presidente de la FIFA jugó mal sus cartas al entregarle a la familia Trump un porcentaje de las ganancias futuras de los Mundiales. Lo hizo sin consultar a las Confederaciones ni a las Federaciones.
Incluso fue en contra de los intereses de algunos de sus propios patrocinadores, como Bank of America en los Estados Unidos, en lo que realmente fue una jugada desastrosa de Infantino, quien precisamente se había distinguido por su capacidad para negociar y generar ingresos.
Nadie es inocente
Tampoco es que las Confederaciones sean ahora los héroes de la película. La negativa surgió porque no fueron incluidas y porque no estaban contempladas en los repartos que pudieran generarse.
Hay que recordar que estas mismas organizaciones han creado torneos de manera constante para obtener más dinero, sin importar la calidad del producto ni el desgaste físico de los jugadores.
Del lado correcto
Pero esta vez se alinearon del lado correcto, del lado del deporte y del aficionado, tan vapuleado durante los últimos años por parte de la FIFA.
No hay que olvidar la comercialización exagerada del último Mundial, afectando incluso al propio deporte, como ocurrió con las pausas de hidratación o con la intervención del Gobierno de Estados Unidos en algunas sanciones, como sucedió en el caso de Balogun, el jugador de ESE PAÍS.
¿El principio del fin?
La codicia y la avaricia de Infantino parecían no tener límites, hasta que finalmente le han puesto un alto.
Resultará muy interesante el próximo año en términos políticos dentro de la FIFA. Veremos qué tanto apoyo conserva Infantino y de parte de qué Federaciones, pero hoy, a comienzos de agosto, todo indica que su mandato podría concluir en 2027.
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