
El noruego Andreas Leknessund (Uno X Mobility) se impuso en la séptima etapa de la Vuelta a España, disputada sobre 149,8 km entre Vall D’Alba y Valdelinares, jornada en la que el esloveno Tadej Pogacar amplió aún más la ventaja con el maillot rojo a 3’50”.
Luknessundde 27 años, quien atacó a 7 km de la cima de Valdelinares, entró solitario a la meta con un tiempo de 3h.49.47. Logró su primera victoria de etapa en una de las tres grandes vueltas, tras escaparse a menos de ocho kilómetros para meta.
La segunda plaza fue para otro noruego, Tobias Johannessen (Uno X Mobility), a 34 segundos, y la tercera para el belga Wout Van Aert, a 47.
De esta manera el podio de la séptima etapa quedó repartido entre dos corredores noruegos y una de las grandes figuras del ciclismo internacional. El resultado también confirma la capacidad del Uno-X para aprovechar las oportunidades en jornadas de montaña y colocar a dos de sus integrantes entre los primeros puestos.
El líder general se enfada y explota
En el territorio de los favoritos, el Decathlon se animó a tensar el ritmo, incluso a atacar en cabeza. Eso no le gustó a Tadej Pogacar. El esloveno pensó que si querían ataques él es el más indicado. Los franceses despertaron a la bestia, como el día de Andorra, y lo pagaron caro.
Pogacar se puso en pie, se largó y pegó un acelerón en los últimos kilómetros para que sin problemas sacara un puñado más de segundos. Sacó seis segundos en la meta al austríaco Felix Gall y 16 segundos al español Enric Mas, segundo en la general.
La ventaja del esloveno con el maillot rojo aumentó de 3′34″ a 3′50″ sin que el UAE llegara a luchar por la victoria de etapa y manteniendo un ritmo crucero en la mayoría de la etapa.
“No estoy aquí para perder el tiempo”: Pogacar

Pogacar insistió en que la maniobra no fue un ataque planeado. Simplemente siguió a Gall antes de mantener el ritmo cuando el líder del equipo Decathlon CMA CGM se apartó. “Gall se desmarcó y yo lo seguí, manteniendo el mismo ritmo que llevaba antes”, explicó Pogacar tras la meta.
- “Cuando vi que no podían seguirme, apreté hasta la cima del puerto y conseguí una pequeña ventaja sobre los corredores de la general”, continuó. “Por un lado, lo hago por el deporte, pero también para ganar la clasificación general. No estoy aquí para perder el tiempo”, concluyó con una sonrisa.
Además, ‘Pogi’ dejó claro que su nivel es otro tema y juega otra liga.