
Tiger Woods se declaró culpable de manejo imprudente, este miércoles 2 de septiembre, por el accidente de tráfico en el que estuvo involucrado el pasado 27de marzo en Florida, cuando fue acusado de conducir bajo influencia del alcohol o drogas y de negarse a una prueba de orina.
El ex número uno del mundo llegó a un acuerdo con la Fiscalía de Florida, en Estados Unidos, el cual le permitirá no ir a la cárcel, pero su licencia de conducir le fue suspendida por cinco años, según los términos de un acuerdo de culpabilidad que retiró el cargo más grave de conducir bajo los efectos de sustancias prohibidas.
Tiger de 50 años también deberá pagar una multa de mil 500 dólares por los nuevos cargos que le impuso la Fiscalía que fueron reducidos tras el acuerdo.
De acuerdo con medio ‘The Athletic’, Woods acudió esta mañana a la audiencia en una corte del condado de Martin, en Florida, acompañado de su novia, Vanessa Trump, para declararse culpable de los nuevos cargos y cerrar el caso.
Como se recordará el accidente sucedió el pasado 27 de marzo cuando Woods intentó rebasar con su vehículo a gran velocidad una camioneta con remolque en una carretera estrecha y terminó golpeando su parte trasera y volcando sobre el lado del conductor.
En el accidente, ninguno de los conductores de cada uno de los vehículos resultó lesionado. Woods no dio positivo en la prueba de alcoholemia, pero pasó varias horas en prisión tras negarse a someterse a un test de orina y ser acusado de conducir bajo la influencia de sustancias.
El ganador de 15 Majors llevaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide, tenía los “ojos vidriosos” y caminaba de forma “letárgica” durante su arresto tras el accidente de tráfico, según revelaron las autoridades.
Tras ese incidente Woods se retiró del golf para asistir a rehabilitación fuera de los Estados Unidos.