
Finalmente, el salto internacional que todos esperábamos para el futbol mexicano tras un buen Mundial quedó reducido a tan solo un jugador exportado a Europa.
Solamente Armando “La Hormiga” González salió del futbol mexicano con destino a Grecia.
Es un tema para analizar y sacar conclusiones en beneficio del futbol de nuestro país, pero evidentemente es otro asunto del que no se va a arreglar nada y seguiremos como siempre.
Sé que es muy fácil hablar con dinero ajeno al decir que los dueños deberían bajar el precio de los jugadores de nuestro país, pero es una realidad, ya que es el principal factor para que no salgan al mercado europeo. Por el precio de un jugador mexicano pueden comprar hasta tres en otros mercados de Sudamérica, y con mejor precio de reventa también.
El papel de los representantes
Los agentes juegan un papel importante también, y ahí sí da gusto ver que últimamente representantes importantes se han interesado en los jugadores mexicanos, como es el caso de Santiago Giménez o de Gilberto Mora.
La negociación de Chivas fue ejemplar, al igual que la que hizo Cruz Azul con Erik Lira para que fuera al Mónaco, aunque ahí la responsabilidad es toda del equipo de la liga francesa, ya que no abarataron al jugador, pero buscaron formas para que se fuera sin que ellos perdieran.
Mercado inflado
Eso es lo que debe hacerse: bajar las pretensiones un poco, no regalarlos, y buscar un porcentaje en una futura venta.
En el mercado interno la cotización de los jugadores es diferente, con unos precios increíblemente inflados, y por eso la venta al extranjero también eleva su valor.
La responsabilidad de todos
Los jugadores deben poner de su parte también, pero ellos tienen la ventaja de que pueden regresar cuando quieran y estar muy bien valorados. Todos los mexicanos que se han ido al futbol europeo, cuando regresan, lo hacen a buenos equipos y en muy buenas condiciones económicas, así que eso debe alentar también a las nuevas generaciones a irse e intentarlo, ya que, si no lo logran, acá tendrán las puertas abiertas. Y ejemplos de eso hay muchos.
Ojalá Erik Lira pueda irse en diciembre a Europa, pero también hay que analizar por qué uno de los mejores jugadores de la selección en el Mundial solamente tuvo una oferta.
La exportación como necesidad
Para crecer, la selección nacional debe exportar, y para que eso ocurra deben cambiar muchas cosas del mercado actual.
Desafortunadamente, dudo que esos cambios ocurran.