
Mientras la representación mexicana brilla en el automovilismo mundial, la escena nacional parece congelada en el tiempo. Los desempeños de Patricio O’Ward, con victorias en IndyCar Series; de Daniel Suárez, uno de los 16 pilotos clasificados a The Chase para pelear el título de NASCAR Cup Series; los pódiums de Noel León en F2 y de Ernesto Rivera en F3; y el desarrollo del Cadillac F1 Team de parte de Sergio Pérez, son solo algunos de los botones de muestra de que el talento nace en México. Sin embargo, cuando volteamos al desarrollo de las categorías que compiten dentro del territorio nacional, encontramos un panorama muy diferente. NASCAR México es presentada como “la mejor serie de nuestro país”, y en ese campeonato encontramos autos con chasises diseñados hace más de 20 años. Recuerdo que Enrique Contreras II presentó (en Puebla) un nuevo chasis, que aumentaba la seguridad para el piloto y tenía un mayor balance, lo que mejoraría el control y manejo. Se utilizó de manera efímera, pues Enrique dejó la serie en 2014, y la nueva dirección decidió regresar al esqueleto anterior...
BANDERA VERDE… El actual chasis, ese al que se regresó tras la salida de Contreras, es el mismo con el cual nació el Campeonato Desafío Corona (que hoy conocemos como NASCAR México) en 2004, y que previo a eso era el esqueleto de una categoría de Trucks. Son más de 20 años de ese diseño, sin problemas. En esas dos décadas la seguridad, materiales y tecnología han avanzado más que en los últimos dos siglos, sin embargo, la serie no se renueva. Recuerdo que, el año pasado que vino NASCAR Cup y Xfinity Series (hoy O’Reilly), los mecánicos de las categorías estadounidenses fueron a ver los autos mexicanos y simplemente no daban crédito de que se tratara de una serie nacional. “Esto es lo que corremos en los pueblos”, me dijo uno de ellos…
ENTRADA A PITS… Se han hecho adecuaciones a asientos, motor, suspensión, frenos y caja, obviamente, pero el mayor elemento de seguridad, el chasis, sigue siendo el mismo. En difusión, se dejaron de transmitir las carreras en vivo por FOX Sports, y ahora son por sistemas de streaming. Los medios tradicionales dejamos de recibir invitaciones y los comunicados son escasos. La cantidad de jefes de prensa de equipos y pilotos ha disminuido drásticamente. Como si hubiera un conformismo y se abandonara la idea de crecer. En lo deportivo, cuentan con quien es tal vez el mejor piloto de NASCAR México en los últimos 20 años, Rubén García Mateos, quien es pentacampeón y está entre los elegibles para una sexta corona. Sin embargo, el dominar la serie mexicana de poco le ha servido para dar el salto a las categorías estadounidenses, ya sea con invitación o en carreras aleatorias, ya ni hablar de un asiento en una regional o nacional, lo que no habla muy bien de la serie mexicana...
SALIDA DE PITS… Ese es el panorama con el campeonato de mayor trascendencia en el país. Aunque no es el único, afortunadamente. Michel Jourdain Jr. sigue al frente de los GTM de Súper Copa, autos stock, también con motor V8 y elementos de seguridad mucho más modernos. Chasises estadounidenses y carrocerías atractivas, que, sin embargo, también carecen de la difusión que debería tener una serie de esa calidad. En la región centro, el Autódromo Hermanos Rodríguez cuenta con México Racing Cup, un serial que tiene a los TCR México como autos estrella y con justa razón. No hay una mejor categoría a nivel mundial que los TCR, sin embargo, sus altos costos han hecho que en nuestro país se convierta en un campeonato de “gentlemen drivers” y no de desarrollo para deportistas de alto rendimiento...
BANDERA A CUADROS… Es vital que, así como el talento mexicano ha dado frutos en las mayores categorías del globo, evolucionen las series nacionales. El no contar con campeonatos acorde a nuestra economía y desarrollo frena la capacidad de tener más representantes por el mundo. No se ha aprovechado la fama y ruido de Checo y Pato en los pasados 15 años para acercar a los patrocinadores a las series y si no se hace ahora, no habrá otra oportunidad. Ya avisé.
Así las cosas, sobre ruedas...