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El serbio mantiene su invicto en China tras la retirada de De Miñaur

Djokovic es eterno en Pekín: séptima corona y 102 títulos

HISTÓRICO. Djokovic estrenó su palmarés de 2026, quedó a un título de los 103 de Roger Federer y amplió a 21 temporadas consecutivas su registro con al menos un trofeo. EFE/Abierto de China 2026 (EFE)

El serbio Novak Djokovic (n.11) conquistó este martes su séptimo título en el Abierto de China y el número 102 de su carrera, después de que el australiano Alex de Miñaur (n.9) se retirara por lesión con marcador de 7-6 (3), 0-1.

La final duró una hora y 14 minutos sobre la pista dura de la central Diamond de Pekín, donde Djokovic, de 39 años, alcanzó su victoria número 34 sin derrota en el torneo y se convirtió en el primer tenista que conquista un título del circuito a esa edad desde Ken Rosewall, en 1977.

Una corona cargada de historia

Djokovic estrenó su palmarés de 2026, quedó a un título de los 103 de Roger Federer y amplió a 21 temporadas consecutivas su registro con al menos un trofeo. Además, aseguró su ascenso al octavo puesto de la clasificación mundial y superó a De Miñaur en la carrera hacia las Finales ATP de Turín.

La central Diamond ya había elegido a su favorito antes del primer punto. Los gritos de “¡Novak, Novak!” acompañaron al serbio desde su entrada a la pista. No había animadversión hacia el australiano, sino el deseo de presenciar un capítulo más de la leyenda de un jugador que jamás ha perdido en este torneo.

De Miñaur presenta batalla

De Miñaur se encargó pronto de recordar que todavía quedaba una final por disputar. Alcanzó dejadas, resistió intercambios prolongados y obligó a Djokovic a encontrar respuestas más allá de su saque y del primer golpe.

El quinto juego condensó el pulso entre ambos. El australiano llegó a pelotas casi imposibles, intercambió reflejos con el serbio junto a la red y dispuso de una oportunidad de rotura con un golpe corto cruzado.

Djokovic enciende a la grada

Djokovic respondió desde la defensa. Corrió de lado a lado desde el fondo de la pista y encontró un revés paralelo a dos manos que superó a De Miñaur cuando el australiano avanzaba hacia la red. Después se llevó la mano a la oreja para reclamar más ruido y la grada respondió de inmediato.

El australiano tampoco cedía. Salvó las dos bolas de rotura que afrontó gracias a primeros servicios que el serbio no consiguió devolver dentro de la pista. Ninguno perdió su saque durante el primer set.

El desempate rompe el equilibrio

Fue el desempate el que quebró la igualdad. Djokovic tomó ventaja de 4-1 aprovechando los errores del australiano y, aunque De Miñaur recortó a 4-3 con un revés ajustado a la línea y una combinación de saque y derecha, el serbio se adjudicó los tres puntos siguientes. Una derecha larga de su rival sentenció el parcial por 7-6 (3).

Después llegaron las pausas médicas. Djokovic recibió atención del fisioterapeuta sobre la pista y De Miñaur también solicitó asistencia antes de marcharse a los vestuarios para ser atendido.

Una lesión pone punto final

El australiano regresó y ganó el primer juego del segundo set, con dos dejadas que todavía obligaron al serbio a correr. Pero no hubo más. Una lesión en el muslo izquierdo, que ya le habían vendado durante el tratamiento, le impidió continuar y precipitó el final.

La decisión sorprendió también fuera de la pista. Niños y adultos corrían de un lado a otro con banderas para preparar una entrega de trofeos que, por la igualdad mostrada hasta entonces, apenas unos minutos antes parecía todavía distante.

Una final sin último punto

La final pasó del pulso deportivo a los preparativos de la ceremonia sin una pelota de partido de por medio. Djokovic ya tenía su séptima corona en Pekín, aunque la central Diamond se quedó sin conocer cuál habría sido el desenlace de una batalla que prometía prolongarse.

El serbio cerró así una semana de remontadas y resistencia con dos triunfos consecutivos en partidos interrumpidos, después de que Daniil Medvedev (n.5) fuera descalificado en semifinales tras golpear a un espectador con una pelota.

“No quería terminar así”

“No quería terminar así”, lamentó De Miñaur durante la entrega de trofeos, en la que se disculpó con los aficionados por no haber podido completar el encuentro.

Djokovic deseó a su rival una pronta recuperación y resaltó el valor de la conquista después de una temporada marcada por problemas físicos y de salud: “Este trofeo significa mucho, mucho más que un trofeo o un torneo para todos nosotros”.

Pekín vuelve a rendirse ante Djokovic

Once años después de su última participación, Djokovic encontró en Pekín su primer título de la temporada y volvió a levantar un trofeo en un escenario que permanece inexpugnable para él.

Pasaron los años y cambiaron los rivales, pero existe algo que Pekín todavía no conoce: ver perder a Novak Djokovic en el Abierto de China.

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