
Este domingo, el Autódromo Hermanos Rodríguez volverá a vibrar con la Fórmula 1. Pero hubo un tiempo en que esa imagen parecía imposible. Aquí, cinco datos sobre cómo regresó la categoría al país hace 40 años y sobre el hombre que, según su propio relato, ayudó a negociarlo.
México pasó 16 años sin Fórmula 1
El Gran Premio de 1970 terminó en caos: miles de aficionados se agolparon a la orilla de la pista y pusieron en riesgo a pilotos y espectadores. La categoría se fue y no volvió hasta 1986. Recuperarla exigía remodelar el autódromo y reconstruir la confianza internacional.
El regreso fue una encomienda presidencial
Sandalio Sainz de la Maza, director general de Promoción Deportiva del entonces Distrito Federal, contó en 2021 al periodista Edmundo Cázarez que el presidente Miguel de la Madrid lo envió al Gran Premio de Mónaco con una misión: negociar el regreso de la carrera. Viajó con los empresarios Julián y José Abed.
El trato: la ciudad ponía la pista, los empresarios el dinero
Según el testimonio de Sainz, las autoridades capitalinas aportarían las instalaciones del autódromo y los empresarios asumirían el costo financiero. El viaje incluyó reuniones con representantes de la categoría y visitas a otros circuitos europeos.
La carrera de regreso hizo historia
El 12 de octubre de 1986, Ayrton Senna logró la pole, pero el ganador fue Gerhard Berger con Benetton-BMW: su primera victoria en la F1 y la primera de su equipo. Alain Prost y Senna completaron el podio. México siguió en el calendario hasta 1992 y volvió en 2015.
El mismo hombre creó el Maratón de la CDMX
Tres años antes, en 1983, Sainz había impulsado la primera edición del Maratón de la Ciudad de México, que salió precisamente del Autódromo Hermanos Rodríguez con unos 7 mil 500 corredores.
En 1985 recibió el Premio Nacional del Deporte y, más tarde, como diputado, impulsó mejoras legales para el deporte profesional.
Su frase favorita
Sainz falleció el 22 de marzo de 2021. Cuando le preguntaron qué distingue lo brillante de lo
mediocre, su respuesta cabía en tres palabras: “Un esfuerzo más”.
Para él, además, el Gran Premio «no es solo una carrera de carros», sino una oportunidad para mostrar al mundo lo mejor de México. Este domingo, cuando ruja el primer motor, vale la pena recordarlo.