
Los Denver Broncos protagonizaron una espectacular remontada este domingo al derrotar 28-24 a los Kansas City Chiefs, resultado que les permitió asumir el liderato del Oeste de la AFC con marca de 6-2, por delante del 5-2 de la escuadra encabezada por Patrick Mahomes.
El equipo de Colorado llegó al último periodo con desventaja de 24-13, pero reaccionó de manera contundente ante su afición para darle la vuelta al marcador y firmar uno de sus triunfos más importantes de la campaña.
Bo Nix lidera la remontada
El mariscal de campo Bo Nix completó 20 de 32 pases para 222 yardas, con dos touchdowns y sin intercepciones, guiando la ofensiva de Denver en el momento decisivo del encuentro.
Jonah Coleman aportó una anotación por la vía terrestre, mientras que Jaylen Waddle y Nate Adkins capturaron los envíos de touchdown que terminaron inclinando la balanza en favor de los Broncos.
Mahomes se queda cerca de la respuesta
A pesar de la derrota, Patrick Mahomes firmó una actuación destacada con 30 pases completos de 41 intentos, 321 yardas y tres touchdowns, sin entregar el balón.
El receptor Emmett Johnson brilló con cinco recepciones para 128 yardas y una anotación, mientras que Rashee Rice y Noah Gray también visitaron las diagonales.
Kansas City tuvo una última oportunidad para ganar el partido tras un espectacular retorno de 44 yardas de Johnson. Sin embargo, cuando parecía que los Chiefs podían consumar la remontada, una penalización anuló un pase de anotación de Mahomes y sentenció la derrota.
Rams agravan la crisis de Chargers
En el otro duelo destacado de la jornada, los Los Ángeles Rams se impusieron 24-9 a los Los Ángeles Chargers en el tradicional derbi angelino disputado en el SoFi Stadium.
El veterano Matthew Stafford completó 17 de 25 pases para 157 yardas, con un touchdown y una intercepción, mientras que Puka Nacua fue el objetivo preferido al sumar 11 recepciones, 80 yardas y una anotación.
La situación de los Chargers continúa siendo preocupante. El equipo cayó a una marca de 0-7, con Justin Herbert lanzando para 257 yardas, pero sin touchdowns y con dos intercepciones.
Además, el juego terrestre apenas generó 64 yardas en 25 acarreos, reflejo de los problemas ofensivos que han acompañado al equipo durante toda la temporada.