Opinión

El condón más viejo

(La Crónica de Hoy)

Todos los condones tienen una fecha de caducidad. Es más, parte de las instrucciones de uso es fijarse en ella, pues si ya se excedió, las probabilidades de que falle son mayores. Claro, los condones duran varios años y, si se usan con regularidad o se compran para alguna ocasión especial, difícilmente podríamos imaginar que de pronto nos topáramos con uno a punto de caducar o ya echado a perder. Aunque ciertamente podría llegar a suceder, por qué no, que por guardarlo tan bien luego olvide donde lo puso. Y entonces, de pronto se encontrara —en el fondo de un cajón, en el bolsillo de una chamarra o en algún contenedor camuflado escondido en el botiquín— un condón cuya fecha de vencimiento pasó hace un par de años o quizá hasta 5 o 10 ¿pero 100?. Eso sí que es guardarlo bien.

Pues eso le sucedió a un anticuario de Gales, dedicado a comprar muebles. A la hora de revisar los cajones de las compras recién hechas en una liquidación, según cuenta una nota del Daily Post del Reino Unido, se encontró un paquete en el fondo que le pareció extraño. Y cuál fue su sorpresa cuando lo abrió, en lugar de encontrar basura se topó con lo que, al parecer, es el condón en buen estado más viejo que existe. Estaba intacto. Obviamente no es de látex sino de tripa de animal, como se hacían antaño y, aunque puede ser una curiosidad para muchos, no creo que nadie se atreviera a probar sus cualidades como método anticonceptivo después de tanto tiempo.

Primero pensaron que podía haber sido fabricado en 1800, pero después de algunas observaciones llegaron a la conclusión de que no era tan viejo, nada más de principios del siglo pasado.

Su hallazgo ha cobrado gran interés en la comunidad y las llamadas no han cesado de llegarle a este anticuario para tener información sobre su sorpresivo hallazgo. Es un objeto histórico, sin duda, y qué de historias pudo haber alrededor de él, aunque eso difícilmente se sabrá. ¿Qué habrá hecho a su dueño guardarlo con tanto cuidado o dejarlo en el fondo de un cajón en el olvido?

A menos de que usted quiera crear una reliquia que pueda ser encontrada en el año 2100, como muestra de aquellas funditas de látex que se usaban a principios de milenio para prevenir embarazos y contagio de infecciones, le recomendaría que tenga su pequeño almacén, si así lo desea, guardado en un lugar fresco y seco, en un lugar estratégico que no escape a su memoria. Y si desea utilizarlos adecuadamente, antes de usarlos siempre verifique la fecha de caducidad así como que el empaque contenga un poco de aire; ábralo con cuidado de no lastimar el látex, deslícelo sobre el pene en erección sin usar las uñas y teniendo cuidado de que no quede aire adentro y, sobre todo, utilícelo desde el principio hasta el final del contacto en cada una de sus relaciones sexuales. Por supuesto, después tírelo, no lo vaya a abandonar en el fondo de un cajón.

vihiri@terra.com.mx

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