Escenario

El concierto fue un recorrido por la trayectoria de Mora, alternando temas cargados de energía y canciones que tocan fibras emocionales

Mora en el Palacio de los Deportes 2025: mejores momentos del concierto en CDMX

Mora concierto Palacio Deportes
Mora regresó a México con uno de sus conciertos más ambiciosos El cantante se presentó en el Palacio de los Deportes (Fotos cortesía OCESA: LAURA VILLEGAS)

La Ciudad de México fue testigo de un nuevo capitulo para la música urbana. Mora, una de las figuras más influyentes de este circulo, se presentó en el Palacio de los Deportes con un concierto que se movió entre la euforia colectiva y la emoción más íntima.

El puertorriqueño Gabriel Armando Mora Quintero reafirmó que ya construyó una identidad que rebasa etiquetas, donde cada canción es a la vez una celebración y una confesión.

Así fue el primer concierto de Mora en el Palacio de los Deportes

El recinto quedó sumido en penumbra cuando las pantallas proyectaron un cubo luminoso, emblema de su más reciente álbum. La estructura se abrió lentamente y Mora apareció para interpretar Lo Mismo de la Otra Vez, desatando un rugido ensordecedor que recorrió el Domo de Cobre. Desde ese instante el espacio se transformó en un altar urbano que recibiría con devoción cada verso.

¿Les queda energía para brincar un ratito?”, preguntó Mora con una sonrisa cómplice. El grito de respuesta anunció lo que vendría, dos horas de música en las que el público no dejó de saltar, cantar y emocionarse.

El espectáculo desplegó una producción de primer nivel que envolvió a los asistentes en un universo visual hipnótico. Pantallas LED en alta definición con efectos variados acompañaron todo el concierto, mientras llamaradas y destellos de luz “bailaban” al ritmo los compases más intensos en el escenario.

Mora en el palacio de los deportes
Mora en el Palacio de los Deportes (Fotos cortesía OCESA: Laura Villegas)

Seis bailarinas y dos bailarines añadían dinamismo en los momentos de mayor energía. Mora optó por un estilo sobrio, dejando que fueran su voz y presencia las que dominaran el escenario.

El equilibrio entre minimalismo estético y potencia sonora reforzó el magnetismo del artista. Con tonos profundos, Mora no necesitó artificios excesivos para conectar con miles de asistentes que lo siguieron con una entrega absoluta.

Los mejores momentos del concierto de Mora CDMX

Uno de los momentos más memorables llegó con Modelito. Mora pidió silencio y bajó el micrófono, dejando que el público cantara a capela mientras levantaba un vaso para brindar por ese instante único. La escena se congeló por un momento antes de que el Palacio de los Deportes explotara en pirotecnia. El grito de miles de fanáticos convirtió ese fragmento en un orgasmo musical colectivo que quedará grabado en la memoria de todos los presentes.

El concierto fue un recorrido por la trayectoria de Mora, alternando temas cargados de energía y canciones que tocaron fibras emocionales. Qué habilidad y Dónde se aprende a querer se sintieron como una confesión compartida. Decenas de rostros conmovidos cantaban con fuerza, algunos con los ojos cerrados, encontrando en las letras una especie de compañía.

Mora en el Palacio de los Deportes (Fotos cortesía OCESA: Laura Villegas)

El repertorio incluyó piezas que ya forman parte de una generación. 512, Domingo de Bote y 7 lagrimas se cantaron con una pasión que sacudió el recinto entero. Cada verso se escuchó como un eco colectivo, mostrando la fuerza de una propuesta que sabe equilibrar la fiesta con una narrativa emocional que conecta con su público.

Sin embargo, hubo momentos donde la narrativa escénica pareció perder fuerza y por momentos muy cortos, se perdía el sonido de su voz en el domo de cobre. La decisión de mantener a los músicos detrás de una pantalla y limitar su interacción con el público restó dinamismo al conjunto. 

Si bien la sobriedad de Mora aportó autenticidad, en ciertos pasajes el escenario parecía demasiado dependiente de las proyecciones y efectos visuales, lo que creó breves lapsos de desconexión.

El cierre del concierto de Mora 

La recta final del concierto fue un descenso de energía que mantuvo intacta la emoción. Memorias tiñó el ambiente de colores que anunciaban el cierre antes de dar paso a Detrás de tu alma, la canción que marcó el final. Miles de celulares se levantaron creando un cielo estrellado sobre el Palacio de los Deportes. Fue una despedida íntima y poderosa que los fans agradecieron con un aplauso especial para retirarse del recinto.

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