Escenario

Adam Carson, baterista de AFI, reaccionó con humor y reflexión sobre la “pelea de emos vs punks” ocurrida en la Glorieta de Insurgentes en 2008. En entrevista con La Crónica de Hoy, habló sobre la evolución de las subculturas, la madurez del público y el regreso de la banda a México para el Corona Capital 2025

La legendaria batalla entre emos y punks en Insurgentes llega a oídos de AFI… y esto opinó su baterista

AFI y la "pelea de Emos vs Punks"

En marzo de 2008, la Ciudad de México fue testigo de una de las escenas más surrealistas de su historia urbana: la pelea entre punks y emos en la Glorieta de Insurgentes. El episodio, que comenzó como una confrontación callejera y terminó con la intervención de practicantes Hare Krishna, marcó el punto culminante de una tensión generacional dentro de la cultura alternativa.

Diecisiete años después, la anécdota llegó a oídos de Adam Carson, baterista de AFI, banda considerada por muchos como uno de los referentes del sonido “emo” y el punk moderno. Su reacción fue inmediata: una mezcla de sorpresa y risa.

Para mí eso es muy divertido… lo que la gente considera ‘emo’ es una clasificación extraña que nunca entendí”, comenta entre carcajadas. “Cuando éramos chicos, lo que se consideraba emo era un tipo de hardcore como Rites of Spring o Fugazi. Esa música era melódica, sí, pero también discordante y agresiva”.

Para Carson, el término “emo” ha mutado tanto que perdió su sentido original. “Con el tiempo, el emo se convirtió en algo más cercano al pop punk. Por eso me parece cómico que alguien que escucha ese tipo de música pelee con un punk, cuando ambas vienen de la misma fuente”.

El baterista no busca descalificar la intensidad de esas escenas, sino más bien ponerlas en perspectiva. “Si le das a la gente la oportunidad de discutir por algo, lo harán… y luego terminan peleando por eso. Pero es absurdo: somos parte de la misma familia musical”.

Del mosh pit a la madurez: lo que queda de una escena

El humor con el que Carson recuerda el tema se transforma en reflexión cuando la conversación gira hacia el paso del tiempo y la evolución de las subculturas. Lo que antes era una trinchera —la estética, la ropa, los géneros— hoy se diluye entre las nuevas generaciones.

Esa es la naturaleza de crecer. La vida llega para todos, y en algún punto tienes que participar”, dice. “No importa cómo se vea tu cabello o tu ropa; si en tu corazón sigues amando la música alternativa, eso nunca cambia”.

Su respuesta evoca algo más profundo: la idea de que la rebeldía puede madurar sin extinguirse. AFI, que comenzó en los noventa como una banda de punk melódico, pasó por el hardcore, el gótico, la new wave y el post-punk, sin perder su identidad. “Siempre hemos evolucionado. Cada disco nos ha hecho crecer como personas y como músicos. Nuestros fans siempre nos han permitido cambiar y quedarse con nosotros en cada capítulo”, afirma.

Hoy, AFI se encuentra en una etapa en la que el sonido post-punk predomina, pero sin nostalgia. “Estamos disfrutando de escribir canciones que habitan en este mundo oscuro, melódico y elegante, sin perder la energía que nos define”, explica.

El mensaje de Carson es claro: las etiquetas cambian, pero el espíritu permanece. Y, en ese sentido, los antiguos emos, punks o góticos comparten más de lo que los divide.

Puedes existir sin perder puntos por cortarte el mohicano o dejar de pintarte las uñas. Si lo que te mueve sigue siendo real, sigues siendo parte del mismo fuego”, resume.

AFI (Especial)

AFI regresa al Corona Capital con la misma llama

La conversación con Carson no solo viaja al pasado: también se proyecta hacia el Corona Capital 2025, donde AFI volverá a presentarse ante el público mexicano. Para el baterista, es un reencuentro con una de sus audiencias más intensas.

Los fanáticos en México son de nuestros más grandes fanáticos. Hay algo cultural en el rock que inspira mucha pasión aquí”, afirma. “Desde nuestra primera presentación en 2003 hasta ahora, siempre hemos sentido esa energía”.

Al hablar del setlist, Carson reconoce que elegir las canciones será un reto: “Queremos tocar lo que los fans quieren escuchar, pero también canciones que puedan conectar con quienes nos escuchen por primera vez. Es encontrar la línea correcta”.

Sin embargo, más allá de la selección, lo que más valora es la interacción con el público. “Lo que hace que nuestros conciertos sean tan intensos no es solo la banda, sino el público. No puedes fabricar eso. Es algo orgánico: gente que canta, grita y siente cada palabra”.

Carson recuerda con especial cariño su presentación reciente en la House of Vans, donde tocaron ante apenas unas centenas de seguidores: “Fue increíble volver a un lugar pequeño, rodeados solo de nuestros fans más apasionados. Fue una noche mágica”.

Con ese mismo espíritu esperan conquistar el Corona Capital: una mezcla de energía contenida y comunión colectiva. “Siempre podemos reconocer a nuestros fans en medio de miles. Los ves cantando, y esa energía se contagia. Ojalá que en el festival pase lo mismo”.

La música como espacio de reconciliación

Mientras el mundo parece cada vez más dividido, Carson encuentra en la música un territorio neutral. Un punto de encuentro entre diferencias. “En muchos lugares las cosas están polarizadas, pero la música tiene el poder de unir”, dice con calma.

En los festivales hay miles de personas con ideas muy distintas, pero por unas horas todos están ahí por una sola razón: porque la música vale la pena. Es hermoso ver eso”, concluye.

Quizá por eso la “batalla de emos vs punks” hoy se percibe como un recuerdo lejano, incluso entrañable. Una especie de rito de paso que simboliza una época en la que la identidad se gritaba con peinados, riffs y lágrimas delineadas.

Carson sonríe al escucharlo. “Si en tu corazón sigues amando la música alternativa, no importa qué escuches o cómo te vistas. Seguimos siendo parte del mismo fuego”, repite. Y ese fuego, a juzgar por la emoción con la que AFI regresa a México, sigue tan vivo como en los años en que todo comenzó.

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