Escenario

El productor mexicano LUCH presentó GOZAR, un nuevo sello de música electrónica enfocado en crear comunidad, experiencias inmersivas y venues poco convencionales. Su próximo set de 10 horas llegará este 16 de mayo a Guadalajara

GOZAR: fiestas largas, venues imposibles y la idea de construir una cultura electrónica mexicana

LUCH Set en Giza

Hay algo curioso pasando en la música electrónica mexicana: mientras medio internet parece diseñado para durar quince segundos, algunos artistas están apostando exactamente por exactamente lo contrario. Más tiempo, más profundidad y más experiencia.

Y quizá es por eso que el nuevo proyecto de LUCH tiene un nombre tan específico: GOZAR. Algo que va más allá de solo asistir a un evento o consumir a un artista y sencillamente, “gozar”.

El productor mexicano, que en los últimos años ha llevado su música a espacios como las Pirámides de Giza en Egipto o el Palais de Tokyo en París, acaba de lanzar oficialmente GOZAR, un nuevo sello discográfico y plataforma de eventos que busca impulsar talento nacional dentro de la electrónica mientras intenta construir algo que, según él, todavía hace falta en México: escena.

Una nueva propuesta con identidad y corazón

“Pues creo que hace falta tener más escena y hace falta una disquera en México de música electrónica”, explica para Crónica. Y aunque la frase parece simple, detrás hay una idea mucho más grande: dejar de mirar únicamente hacia Europa para comenzar a crear una identidad propia.

Brasil aparece varias veces en la charla como referencia inevitable. Alemania, España e Italia también. Pero lejos de pensar que México está atrasado, LUCH cree que el potencial ya existe: “Ciudad de México es de los mercados más grandes de música a nivel global. A nivel streaming, venta de boletos, festivales, fanatismo… hay mucho con qué trabajar”.

La diferencia —dice— es que construir infraestructura cultural lleva tiempo. Y dinero. Mucho dinero. “Desarrollar una disquera es muy difícil y muy poco costeable. Mucha gente empieza y se rinde porque es complicado que se convierta en un negocio rentable. Al principio es mucho amor al arte”.

Quizá por eso GOZAR no se siente tanto como una marca y más como una declaración de intenciones, porque además de lanzar música, el proyecto tiene sus bases en algo poco común dentro de la escena nacional, como lo son los venues no tradicionales.

El primer evento sucedió en Monterrey dentro del Ruedo Los Jacales, un espacio que no había sido utilizado en 16 años. Ahora, el siguiente paso será Guadalajara con un set de 10 horas continuas en The Lab. Diez horas, no como récord o stunt publicitario, sino como experimento, como él lo recalcó, por simple amor al arte. “Siempre me ha gustado tocar sets extendidos”, cuenta. “Y esto fue como la máxima expresión de cuántas horas puedo tocar. Diez se sintió como el número mágico”.

En lugar de perseguir la hiperestimulación constante, la idea de este proyecto parece ser quedarse suficiente tiempo dentro de un lugar para simplemente disfrutar. Mientras algunos festivales compiten por quién tiene más pantallas, fuego o visuales gigantes, GOZAR quiere hacer casi lo contrario: que el lugar sea el protagonista. “La producción es muy mínima. La idea es que el venue sea la producción”.

LUCH

Manteniendo su identidad Mexa

Guadalajara —comenta— era el lugar natural para intentarlo, “creo que Guadalajara tiene una cultura de fiestas largas. Hay lugares muy emblemáticos como Bar Américas o Polifonic donde las fiestas duran 12 o 13 horas”.

“Todo”, responde cuando se le pregunta qué parte de la Ciudad de México sigue apareciendo en su música. “Crecí aquí, aprendí aquí, las mejores memorias y experiencias las tengo aquí”.

Incluso sus referencias musicales dicen mucho de cómo entiende la cultura. Por un lado menciona a Solomun, especialmente por su capacidad de sostener sets larguísimos sin perder energía. Pero después aparece un nombre inesperado: Molotov. No tanto por su sonido, más que nada por su postura, “me inspira mucho cómo hablan profundo de la cultura y cómo hacen las cosas diferentes”.

El futuro

Parece que GOZAR es la apuesta que tenemos el día de hoy que nos invita a construir experiencias más largas, más raras y más humanas en un momento donde casi todo parece diseñado para pasar rápido. Y quizá por eso, cuando se le pregunta cuál sería el venue soñado para el futuro, no menciona Berlín ni Ibiza. Aclara que su set de ensueño sería ni más ni menos que el Castillo de Chapultepec.

Porque al final, incluso cuando la electrónica mexicana empieza a mirar hacia el mundo, todavía hay algo profundamente local en la idea de querer bailar dentro de los lugares que forman parte de nuestra propia memoria cultural.

Por lo pronto, el siguiente capítulo de GOZAR llegará este 16 de mayo a Guadalajara con un set de 10 horas continuas en The Lab. Una noche pensada no para pasar rápido, sino para quedarse, perder la noción del tiempo y recordar que todavía existen experiencias musicales que se sienten más como un viaje que como una fiesta.

LUCH Set en Giza

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