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En ENTREVISTA la cantante chilena Javiera Mena nos cuenta todos los highlights sobre “Inmersión” un disco muy íntimo y personal que será presentado en el Lunario del Auditorio este fin de semana

Javiera Mena en CDMX: Inmersión llega al Lunario con su etapa más íntima

Javiera Mena presenta "Inmersión" en el Lunario en CDMX
Javiera Mena presenta "Inmersión" en el Lunario en CDMX Especial

Hay discos que nacen para sonar fuerte en la pista y otros que aparecen para acompañar silencios. “Inmersión”, la nueva etapa de Javiera Mena, pertenece a la segunda especie: canciones que parecen flotar entre la penumbra, la memoria y esa extraña claridad que llega después del dolor.

La artista chilena regresará a la Lunario del Auditorio Nacional el próximo 19 de abril, en un concierto que no solo marcará la presentación de este álbum en México, sino también el cierre simbólico de una etapa profundamente íntima de su carrera.

En entrevista, Javiera confesó que este disco surgió desde una necesidad distinta: menos máscara, más verdad.

“Quiero hacer baladas, quiero hacer esta música… defenderla con poquitas cosas”.

Ese deseo de sencillez la llevó a componer desde la guitarra, dejando que la melodía respirara por sí sola, sin depender del armazón electrónico que durante años definió su universo synth pop.

De la pista al corazón: la transformación de “Inmersión”

Si durante años Javiera convirtió el electropop en un refugio para la euforia, ahora “Inmersión” abre una puerta hacia la vulnerabilidad.

La propia cantante explicó que el proceso nació junto a Luichi, integrante de Cupido, y estuvo atravesado por conceptos como el tiempo, el miedo y las relaciones que dejan cicatrices.

“Fue como una catarsis, una terapia al final del camino”.

La frase resume el corazón del disco: una obra que toma la ansiedad, la vuelve melodía y la transforma en algo luminoso.

Musicalmente, el álbum se apoya en baladas, cuerdas, arreglos mínimos y una narrativa mucho más conceptual. Canciones como Entropía, Mar de Coral y Esta Ciudad construyen paisajes casi cinematográficos, algo que la propia Javiera reconoce como parte esencial de su método creativo.

“Pienso primero en imágenes… ahora estoy mucho más conceptual, más tierra en ese sentido”.

Ese giro convierte al show del Lunario en una experiencia especialmente poderosa: un espacio donde la intimidad del recinto abrazará un repertorio que oscila entre lo desnudo y lo electrónico.

Uno de los momentos más emotivos de la charla llegó cuando habló de su vínculo con México.

“México representa mucha confianza del público… siempre me sentí muy tranquila con el público mexicano”.

No es una frase menor. Desde sus primeras visitas con Sol de Invierno y la era de Esquemas Juveniles, la artista encontró en el país una audiencia profundamente melómana, afectuosa y leal.

Su regreso al Lunario se siente como una celebración mutua: el cierre de la gira de “Inmersión” en uno de los espacios más íntimos de la ciudad y el reencuentro con una base de fans que la ha acompañado durante casi dos décadas.

20 años de “Esquemas Juveniles”

Más allá del show de abril, Javiera adelantó que lo que sigue es enorme: la celebración de los 20 años de Esquemas Juveniles, el disco que la convirtió en figura clave del pop latino alternativo.

“Después voy a preparar la celebración de 20 años de Esquema(s) Juveniles, presentando este disco completo”.

La noticia tiene enorme potencial emocional para México, país donde ese álbum sembró una relación duradera con distintas generaciones.

Y no se detiene ahí: también reveló que ya trabaja en material nuevo con miras a un álbum en 2027, todavía como “una hoja en blanco”, pero con la promesa de seguir expandiendo su universo creativo.

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