Escenario

“Tengo la sangre roja y el corazón a la izquierda”, declaró Fernando Bonilla a través de redes sociales; su abuelo y padre desempeñaron papeles clave en la política mexicana.

Entre arte y política: el contexto familiar que rodea a Fernando Bonilla, actor de ‘La Oficina’

“Tengo la sangre roja y el corazón a la izquierda”, declaró el actor a través de redes sociales.
Fernando Bonilla “Tengo la sangre roja y el corazón a la izquierda”, declaró el actor a través de redes sociales. (meme vía X @renatosx)

Fernando Bonilla, quien interpreta al impertinente Jerónimo Ponce III en el más reciente éxito de Amazon Prime Video, ‘La Oficina’, arremetió contra Movimiento Ciudadano a través de sus redes sociales, después de que el partido político usara al personaje oficinista como “meme” en una de sus publicaciones.

El actor, director y dramaturgo exigió a la organización que no volvieran a tomar su rostro, lo que desencadenó un debate en internet; una parte de los usuarios y usuarias en Twitter, ahora X, señalaron a Bonilla de “chairo”, mientras que la otra parte de la audiencia celebró su posición contundente.

La ideología política de Fernando Bonilla: “tengo la sangre roja y el corazón a la izquierda”

La conversación continúa en redes sociales, todavía debatiendo sobre los “límites que debe tener” una persona del medio artístico respecto a los asuntos políticos del país, sin embargo, Fernando Bonilla señaló que dedicarse al arte, la cultura y el entretenimiento, no lo exenta de entender que “la política nos afecta y compete a todxs”.

Lo personal es político, dirían las feministas de la segunda ola a finales de los años sesenta, lema popularizado por Carol Hanish en su ensayo de 1970 y que, si bien es una expresión propia del feminismo, funciona para señalar que la vida cotidiana también es tema de organización y lucha colectiva, no un asunto puramente privado.

Esta convivencia con la política no es algo nuevo para el actor de La Oficina, pues Fernando Bonilla desciende de figuras clave en la política y educación mexicana, por lo que —como algunos y algunas internautas han señalado en redes— su ideología no es una sorpresa para el público.

Rodolfo Alfredo Bonilla: uno de los fundadores de la Normal de Ayotzinapa

El profesor Rodolfo Alfredo Bonilla Cortés, padre del actor y político mexicano, Héctor Bonilla, y abuelo de Fernando Bonilla, no fue el fundador de Jabones Olimpo, sino algo mejor que la compañía ficticia que muestra la serie de Prime Video: fundador de la Normal de Ayotzinapa, la institución pública dedicada a formar docentes de primaria con enfoque en comunidades rurales marginadas.

Nacido en 1895 en Tetela de Ocampo, Puebla, fue uno de los doce hijos del señor Hermilo Bonilla y la señora Adelaida Cortés. No obstante, Rodolfo escapó de su casa a los 16 años rumbo a la Ciudad de México, donde realizó tres carreras, destacando principalmente en dos de ellas: maestro normalista y médico homeópata.

Tras contraer matrimonio con la maestra normalista Leonor Rebentun y mudarse a Tixtla, Guerrero alrededor de 1924. En colaboración con su cuñada, la también maestra Aurora Rebentun, el matrimonio fundó la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, que hoy recibe el nombre de Normal Rural Raúl Isidro Burgos.

La institución originalmente se llamó “Conrado Abundes” y la gestión fue realizada en su mayor parte por Rodolfo Alfredo, quien fue director de la escuela durante los primeros casi cinco años y recolectó dinero entre los maestros estatales durante el año 1932 para construir una escuela en las siete hectáreas de la Hacienda de Ayotzinapa tras la firma del convenio entre el Gral. Adrián Castrejón, Gobernador del Estado de Guerrero, y el Profesor Rafael Molina Betancourt.

Al retirarse, el profesor Bonilla se trasladó con su familia a a la Ciudad de México, en la colonia Santa Julia, donde estableció un consultorio de homeopatía y que, según su hijo, atendió “de 7 a 2 y de 4 a 10 y dando en muchas ocasiones consultas gratis todos los días, incluido el domingo”.

¿Quién fue Héctor Bonilla, actor y político mexicano?

Héctor Bonilla fue uno de los actores más reconocidos del cine, teatro y televisión en México, desarrollando una carrera de más de cinco décadas y destacando por su versatilidad y fuerte presencia escénica.

Nació el 14 de marzo de 1939 en la Ciudad de México y participó en películas emblemáticas del cine nacional como Rojo Amanecer, además de numerosas obras teatrales y producciones televisivas.

No obstante, su carrera artística no fue la única característica relevante en la vida del actor, sino que también destacó por su postura crítica y su compromiso con diversas causas sociales. A pesar de que no fue un político en el sentido tradicional, Héctor Bonilla fue un abierto simpatizante de movimientos de izquierda y apoyó proyectos políticos que pretendían realizar cambios estructurales en el país.

Bonilla utilizó su prestigio artístico y visibilidad para opinar, cuestionar y apoyar causas que consideraba justas, expresando su respaldo al ex-presidente Andrés Manuel López Obrados en distintas etapas de su carrera política.

El legado de Héctor Bonilla, así como el de su padre Rodolfo Alfredo, no fue meramente artístico y educativo, sino también cívico en México y, claramente, su familia.

“Viva la discrepancia, el debate y la discusión; de eso se trata la democracia”, fue la declaración final de Fernando Bonilla en sus comentarios recientes relacionados a la política mexicana, mostrando al público que el arte es también un medio para la expresión de ideologías que incumben a todo el pueblo.

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