
La música latinoamericana sigue encontrando nuevas formas de reinventarse, y esta vez lo hace desde Panamá con un proyecto que nace desde lo más íntimo: la amistad. Entre Panas, la unión de Mar María y Carlos Vallarino, no sólo representa una colaboración artística, sino una conexión humana que ahora aterriza en uno de los escenarios más importantes de México: el Lunario del Auditorio Nacional.
El próximo 29 de octubre, este dúo llevará al público mexicano una propuesta que mezcla indie pop, bossa nova, bolero y una identidad profundamente latinoamericana. Pero detrás de este proyecto hay una historia mucho más orgánica y emocional.

Lo que hoy se escucha como un proyecto sólido comenzó de manera inesperada. La historia entre ambos artistas no nació en un estudio ni en un escenario, sino en un edificio.
“Hace ya un par de años atrás yo estaba viviendo en el mismo edificio donde vive él… yo estaba haciendo una canción y dije: en esta canción yo necesito que esté Carlos Vallarino”, comparte Mar María.
Ese impulso creativo se convirtió en el punto de partida. A partir de ahí, no sólo construyeron música, sino una relación cercana:
“Hicimos muy buenos amigos, hemos compartido un millón de experiencias… la verdad es que es una bendición tenerlo en mi vida”.
El nombre del proyecto no es casual. “Entre Panas” encapsula esa complicidad cotidiana que también se traslada al escenario.
A diferencia de muchos proyectos que se construyen desde la industria, Entre Panas se desarrolla desde la convivencia diaria, algo que se refleja directamente en su sonido.
“Es fluido, porque nuestra amistad es así… es una relación como de hermanos… a la hora de trabajar ambos aportamos ideas”, explica Carlos Vallarino.
Esa dinámica ha permitido que su propuesta musical fluya sin fricciones, combinando géneros que van desde la bossa nova hasta el indie pop, con tintes de bolero y ritmos latinos.
“Compartimos todo el tiempo, ella se sabe mis canciones, yo me sé sus canciones… eso es lo que vamos a presentar en escena”.
El resultado es una propuesta honesta, sin fórmulas forzadas, donde la conexión personal se traduce en identidad sonora.

El Lunario: un escenario clave para su expansión
Llegar al Lunario del Auditorio Nacional no es un paso menor. Para ambos artistas, representa un momento clave en su carrera.
“Es una de nuestras más grandes oportunidades… y que sea en México es un regalo para nosotros”, reconocen.
El concierto promete ser una experiencia completa, no sólo musical, sino emocional:
“La gente va a poder bailar, reír, llorar y volver a reír… entre amigos, entre familia”.
Además, el show incluirá una mezcla de géneros que refleja su diversidad musical:
“Van a escuchar cumbia, samba, afrobeat, bolero… una noche de mucho ritmo y variedad”.
Influencias que cruzan fronteras
El sonido de Entre Panas no surge en el vacío. Está nutrido por una amplia gama de influencias latinoamericanas y globales.
“Juan Luis Guerra, Willie Colón, Natalia Lafourcade… la música brasileña en general”, mencionan como parte de sus referencias.
Pero más allá de nombres específicos, su identidad se construye desde la mezcla cultural:
“Escuchamos tanta música… no es raro decir: yo he escuchado esto, yo he escuchado aquello”.
Esta diversidad se convierte en una de las principales fortalezas del proyecto.
Uno de los conceptos más importantes dentro de Entre Panas es el de “crisol de razas”, una idea que define tanto su música como su identidad.
“Sentirnos orgullosos de donde nacimos… las canciones tienen siempre un poco de Panamá, pero también de otras culturas latinoamericanas”.
Carlos Vallarino lo resume de forma contundente:
“Somos el mestizaje de tantos lugares… de todos lados un poco y de ningún lado del todo”.
Esa mezcla cultural no sólo define su sonido, sino que posiciona a Panamá como un punto clave dentro del mapa musical latinoamericano.

Más que un concierto será una experiencia latinoamericana
El show en el Lunario no será simplemente una presentación musical, sino una celebración de identidad, amistad y diversidad.
Desde su origen espontáneo hasta su llegada a uno de los escenarios más importantes de México, Entre Panas representa una nueva forma de hacer música: cercana, honesta y profundamente humana.