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Festival de Cannes

Lazos de sangre y pólvora: James Gray pone a prueba la lealtad fraterna en ‘Paper Tiger’

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Hermanos y hermanas... ¿qué estaríamos dispuestos a hacer por nuestra propia sangre? ¿Hasta dónde llegaríamos y cuáles son los límites morales que cruzaríamos por ellos? Esta es, en esencia, la gran interrogante que plantea la nueva obra del aclamado director estadounidense James Gray. Transmitiendo desde la efervescencia de la Riviera Francesa en esta 79ª edición del Festival de Cannes, nos adentramos en Paper Tiger, una cinta que llegó con enorme expectación tras ser anunciada como una adición de último minuto a la codiciada Selección Oficial en Competencia.

El guion, escrito por el propio Gray , nos sumerge en un oscuro drama criminal que explora la corrupción de los vínculos familiares, la moralidad fracturada y las malas decisiones. La película está magistralmente protagonizada por un trío espectacular: Adam Driver, Miles Teller y Scarlett Johansson.

La trama gira en torno a dos hermanos envueltos en dinámicas de poder muy dispares. Por un lado, tenemos al personaje de Driver, quien funge como un jefe de policía y decide invitar a su hermano (interpretado por Teller) a emprender un aparente y legítimo negocio de vigilancia. Sin embargo, la historia da un giro sombrío cuando descubrimos que este proyecto es, tristemente y bajo la directa influencia del personaje de Driver, un pase directo para terminar trabajando en una empresa de transporte de combustibles controlada por unos rusos implacables. En medio de este caos y frente a los embates de una enfermedad que ataca a la familia, esta decisión los enreda peligrosamente en los asfixiantes tentáculos del inframundo, obligándolos a cuestionar si el precio de la lealtad es sostenible cuando la violencia comienza a tocar a su puerta.

Aunque la premisa de hombres absorbidos por la criminalidad es un relato que, sin duda, ya hemos transitado en múltiples ocasiones dentro del género de mafiosos, Gray logra impregnarle esa elegancia clásica, pausada y melancólica que caracteriza a su filmografía. No busca reinventar la rueda, pero cumple con absoluta eficacia su cometido: mantener al espectador congelado al frío de la butaca. El nivel de tensión es palpable y uno termina por creerse genuinamente el drama, el dolor y las fracturas emocionales que sufren estos personajes a medida que los secretos se van revelando en el transcurso del metraje. Las interpretaciones de Driver, Teller y Johansson dotan a la cinta de una vulnerabilidad trágica, elevando el material.

Siendo completamente honestos respecto a lo que se comenta y se respira en el certamen, Paper Tiger quizás no sea la contendiente más feroz para alzarse con la Palma de Oro este año; hay otras propuestas de las que ya hablaremos. Sin embargo, es indiscutiblemente una de las grandes ofertas cinematográficas de la cartelera en Cannes. Es un filme robusto que justifica con creces el precio del boleto, que entretiene de forma inteligente y que exige ser experimentado en la oscuridad de una sala de cine como se debe.

Felipe Flores quien les habla. Ha sido un verdadero privilegio traerles esta crónica. Seguramente esta cinta no tardará en llegar a las pantallas de nuestro país para el deleite de todos.

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