
Cuarenta años después de su lanzamiento, Slayer volverá a convertir el escenario en una zona de guerra sonora con un espectáculo especial dedicado al aniversario de uno de los discos más brutales e influyentes del thrash metal. La descarga llegará a la Ciudad de México bajo una producción que promete fuego, velocidad y una dosis masiva de nostalgia extrema para miles de fanáticos.
La noticia cayó como un martillo entre la comunidad metalera. Porque hablar de Reign in Blood no es hablar de cualquier álbum: es referirse a un manifiesto de furia que redefinió el sonido extremo desde 1986 y convirtió a Slayer en una de las bandas más temidas, respetadas e incendiarias de todos los tiempos.
Durante décadas, canciones como “Angel of Death”, “Raining Blood” y “Postmortem” han sobrevivido al paso del tiempo como himnos de una generación que encontró en el metal una forma de liberar rabia, inconformidad y caos interno. El álbum apenas supera los 28 minutos de duración, pero su impacto sigue siendo gigantesco: corto como una explosión, eterno como una cicatriz.

¿Cuándo será el concierto de Slayer en México?
Para México, el anuncio tiene un peso especial. El país ha sido históricamente uno de los territorios más intensos para la banda. Por lo que la fecha pactada para este encuentro será el próximo 21 de octubre de 2026 como parte de la celebración por el 40.º aniversario de Reign in Blood.
No es casualidad que el regreso de Slayer haya provocado una ola inmediata de expectativa entre fans mexicanos, especialmente después de años marcados por rumores, despedidas y presentaciones limitadas.
¿Cuándo salen a la venta los boletos de Slayer?
La preventa para fans VIP será el próximo 2 de junio a partir de las 10 de la mañana. En Venta General será el próximo 4 de junio a través de Ticketmaster o en la taquilla del inmueble.
VIP: Para los fans que buscan llevar la experiencia al límite, una serie de paquetes VIP estarán disponibles a través de Ticketmaster.
Reign in Blood: el disco que convirtió la velocidad en una religión
Cuando Reign in Blood salió en 1986, el metal extremo todavía estaba definiendo sus límites. Entonces apareció Slayer para destruirlos todos.
Producido por Rick Rubin, el álbum elevó la velocidad, agresividad y oscuridad del thrash metal a niveles inéditos para la época. La batería parecía una ametralladora fuera de control; las guitarras sonaban como si estuvieran siendo arrancadas del infierno; y la voz de Tom Araya funcionaba como un grito permanente en medio del caos.
Décadas después, sigue siendo considerado uno de los discos más importantes e influyentes de la historia del metal.