Escenario

En entrevista con La Crónica de Hoy, la directora Lorena Villarreal y la actriz Naian González Norvind hablaron sobre La Vida Es, una película que explora la pérdida, la reconstrucción emocional y las complejidades de la experiencia femenina contemporánea

La Vida Es: Lorena Villarreal explora la reconstrucción emocional femenina en una de las películas mexicanas más sensibles del año

La vida es

La vida está hecha de encuentros, despedidas, heridas que permanecen abiertas y momentos que nos obligan a reconstruirnos. Bajo esa premisa surge La Vida Es, el nuevo largometraje de la directora mexicana Lorena Villarreal, una historia protagonizada por Paulina García y Naian González Norvind que continúa su recorrido internacional tras formar parte del Chicago Latino Film Festival y que próximamente llegará a las salas mexicanas.

Para Villarreal, la experiencia de presentar la película ante audiencias internacionales confirmó que las emociones que atraviesan la historia poseen un carácter universal. Al mismo tiempo, le permitió comprobar que el cine mexicano sigue encontrando espacios para dialogar con espectadores de distintos contextos culturales.

La vida es

Una historia nacida de las preguntas de la mediana edad

La directora reconoce que el origen de La Vida Es está profundamente ligado a un periodo de reflexión personal. Más que partir de una anécdota específica, la película surgió de una serie de cuestionamientos sobre el paso del tiempo, las relaciones humanas y los cambios que acompañan ciertas etapas de la vida.

Se sienten tantas cosas pasando por la mediana edad. Yo me encontraba atravesando ese momento y empecé a preguntarme muchas cosas que después plasmamos en los personajes de Nora y Eli”, explica Villarreal.

A partir de esas inquietudes, la realizadora construyó una historia que aborda temas como la pérdida, la identidad, la familia y la transformación personal, pero evitando el dramatismo excesivo. Su intención era crear una película accesible emocionalmente para el público.

Quería explorar estos temas de una forma disfrutable para la audiencia, sin dejar de profundizar en ellos. Buscamos personajes con los que cualquiera pudiera identificarse porque todos conocemos a alguien como ellos o hemos pasado por experiencias similares”, señala.

La cinta coloca a las mujeres en el centro de la narrativa, pero también construye un retrato coral donde hombres y mujeres participan en un mismo proceso emocional. Para Villarreal, esto permite abordar problemáticas universales desde una perspectiva profundamente mexicana.

Estamos hablando de temas que son universales, pero los estamos localizando en México y desde la experiencia de mujeres y hombres mexicanos. También estamos hablando de cuestiones sociales que siguen afectándonos como sociedad”, afirma.

La vida es

Mujeres complejas en una sociedad que aún teme ciertos temas

Uno de los aspectos más destacados de La Vida Es es la manera en que retrata a sus personajes femeninos. Lejos de los estereotipos habituales, la película presenta mujeres atravesando distintas crisis emocionales, familiares y generacionales.

Para Naian González Norvind, quien interpreta a uno de los personajes centrales, este tipo de representaciones son indispensables dentro del panorama cinematográfico actual.

Es importante que el cine retrate variedad y diversidad. Que muchas personas puedan verse reflejadas en los personajes y sentirse identificadas con los procesos que viven”, comenta la actriz.

González Norvind encontró una conexión inmediata con su personaje gracias a la honestidad con la que enfrenta sus emociones.

Es un personaje muy abierto. Alguien que pone la honestidad por delante y eso me encantó desde el principio”, explica.

Sin embargo, la experiencia más significativa para ella ocurrió fuera de la ficción. La actriz asegura que el rodaje le permitió descubrir una comunidad creativa que terminó convirtiéndose en una verdadera familia.

Lo que descubrí fue quiénes son mi tribu. Adoré trabajar con todas las mujeres involucradas en el proyecto. Se sintió como algo dictado por los astros. Lorena es una maga total y me llevé amistades que conservaré toda la vida”, recuerda.

La directora coincide en que aún existen numerosos temas relacionados con las mujeres que continúan generando incomodidad dentro de la conversación pública.

Seguimos siendo una sociedad con raíces muy tradicionales. Muchas veces ciertos temas relacionados con las mujeres se consideran incómodos o poco habituales. Precisamente por eso queríamos ponerlos sobre la mesa y abrir la conversación”, afirma.

Entre esos asuntos aparecen desde problemáticas estructurales como la violencia de género hasta aspectos cotidianos relacionados con la salud emocional y los cambios físicos que experimentan las mujeres.

Hay una tendencia a encasillar a las mujeres con etiquetas simplistas. Queríamos cuestionar eso y mostrar la complejidad real de las experiencias femeninas”, añade.

Baja California como escenario emocional

Además de sus personajes, La Vida Es encuentra una identidad visual poderosa en los paisajes de Baja California. Los viñedos del Valle de Guadalupe, la costa del Pacífico y las ciudades fronterizas se convierten en una extensión emocional de la historia.

Villarreal explica que la decisión de filmar en la región surgió inicialmente por cuestiones narrativas vinculadas al mundo del vino, pero terminó transformándose en un elemento fundamental de la película.

Visualmente es una región que me inspira muchísimo. Tienes el mar, los viñedos, el campo y una atmósfera muy particular que terminó enriqueciendo toda la película”, comenta.

La experiencia fue especialmente significativa porque gran parte del equipo estuvo integrado por talento local.

Trabajamos con muchísima gente de Baja California, tanto en el equipo técnico como en algunas participaciones frente a cámara. Fue una de las mejores experiencias que he tenido haciendo cine”, recuerda.

Tras su recorrido por festivales internacionales, Villarreal considera que la película ha demostrado la capacidad del cine mexicano para generar empatía más allá de las fronteras.

En Chicago no sólo había público latino. Había personas de muchas partes del mundo y fue emocionante ver cómo conectaban con la historia y con nuestra cultura. Eso demuestra que las emociones son universales”, señala.

Ahora, mientras se prepara para el estreno comercial en México, la realizadora espera que la película provoque conversaciones honestas sobre temas que durante mucho tiempo permanecieron relegados.

Lo que más deseo es que podamos hablar más, escucharnos más y entendernos mejor. Que podamos abrirnos a conversaciones necesarias y que, al final, nos queramos un poco más entre todos”, concluye.

Con una combinación de sensibilidad, humor, reflexión y una mirada profundamente humana, La Vida Es apuesta por recordarnos que incluso en medio de las pérdidas y las incertidumbres, siempre existe la posibilidad de reconstruirse. Una película que encuentra belleza en la vulnerabilidad y que convierte las preguntas más difíciles de la vida en una oportunidad para conectar con los demás.

Tendencias