
Después de casi veinte años escribiendo canciones para algunos de los nombres más importantes de la música en español, Pambo decidió hacer algo que, paradójicamente, resulta cada vez más difícil en la industria actual: volver a divertirse.
La compositora mexicana, responsable de éxitos interpretados por artistas como Kenia OS, Reik, Manuel Medrano, Karol G, Carin León, Leo Rizzi y Ana Torroja, presenta “Quedarnos en Pijama”, un sencillo que representa mucho más que el adelanto de un nuevo disco. Es el inicio de una etapa donde la espontaneidad, los instrumentos en vivo y la identidad artística vuelven a ocupar el centro de su propuesta.
Aunque el tema conserva el sello melódico que ha distinguido a Pambo durante toda su carrera, esta vez el sonido cambia radicalmente. Atrás quedaron las atmósferas íntimas y profundamente melancólicas de su álbum anterior para dar paso a guitarras eléctricas, bajos orgánicos y una producción inspirada en el pop que dominó el final de los años noventa y los primeros años del nuevo milenio.
“Quedarnos en Pijama” ya está disponible en plataformas digitales y será el primer vistazo de un álbum que llegará en octubre, una producción que la cantante define como una defensa de la identidad musical en tiempos donde, asegura, muchas propuestas comienzan a sonar iguales.
El regreso a la música que marcó una generación
Para entender el origen de este nuevo proyecto es necesario remontarse mucho antes del inicio de la carrera de Pambo.
La artista recuerda que toda su formación musical ocurrió precisamente durante esa transición entre los años noventa y los primeros años del siglo XXI, cuando convivían el pop, el rock alternativo, el hip hop y las primeras fusiones que terminarían definiendo a una generación completa.
“Esa es un poco la música con la que crecí. Mi primer disco salió en 2007, entonces todo lo que escuché antes, durante mi formación, tiene que ver con el final de los noventa y principios de los dos miles”, explicó durante una entrevista concedida con motivo del lanzamiento del sencillo.
Sin embargo, más allá del componente nostálgico, existía otra inquietud.
Durante los últimos años observó cómo buena parte de la producción musical comenzó a depender cada vez más de computadoras, ediciones digitales y sonidos programados.
Para ella, algo importante se había perdido en ese proceso.
“Yo extrañaba un poco la parte viva de la música, de tocar, de oír algo tocado. No sólo yo; siento que es un fenómeno mundial.”
Esa necesidad de volver a escuchar instrumentos reales terminó convirtiéndose en uno de los pilares del nuevo álbum.
Incluso considera que parte del enorme crecimiento que ha tenido el regional mexicano en los últimos años responde justamente a esa búsqueda colectiva de sonidos más orgánicos.
“Empezamos a oír los bajos pellizcados, las guitarras con la desafinación natural que tiene un instrumento vivo. Decidí aprovechar esa ventana para empezar a hacer música otra vez en vivo.”
La decisión implicó un cambio importante respecto a su trabajo anterior.
Mientras el disco lanzado el año pasado apostaba por una instrumentación predominantemente acústica, el nuevo material recupera guitarras eléctricas, bajos con mayor presencia y una energía cercana al pop-rock que acompañó el nacimiento del nuevo milenio.
Una canción que nació como un juego
Curiosamente, el sencillo que hoy abre esta nueva etapa nunca fue concebido para convertirse en el primer lanzamiento del disco.
Todo comenzó durante una sesión de composición con el productor Mauro Muñoz.
Aquella reunión tenía un objetivo muy sencillo: conocerse creativamente.
Sin presión.
Sin expectativas.
Sin pensar en sencillos.
El resultado fue “Quedarnos en Pijama”.
Lo que parecía un simple ejercicio terminó convirtiéndose en el punto de partida de una sociedad artística que después daría origen a numerosos proyectos, incluidos trabajos para otros intérpretes.
Pero Pambo reconoce que actualmente ya no puede permitirse escribir canciones sin aspirar a un estándar muy alto.
La enorme cantidad de música que se publica diariamente obliga a elevar el nivel desde el momento mismo en que nace una idea.
“Ya no hago canciones que no tengan potencial de ser un sencillo. Creo que la industria también lo ha ido demandando.”
La compositora explica que escribe música prácticamente todos los días.
No solamente para ella.

También para decenas de artistas con quienes colabora constantemente.
Esa dinámica la llevó a desarrollar una disciplina donde cada canción debe justificar su existencia.
“Se suben alrededor de 70 mil canciones diarias. Tiene que estar buena sí o sí.”
Pero además existe otro criterio aún más importante.
Si después de tantos años dedicada principalmente a escribir para otros iba a volver a publicar música bajo su propio nombre, tenía que hacerlo únicamente con canciones capaces de emocionarla.
“Si voy a sacar mis canciones otra vez, necesitan costarme muchísimo y divertirme muchísimo.”
Después de mostrar su lado más vulnerable, necesitaba volver a sonreír
La decisión de lanzar una canción luminosa tampoco fue casual.
El disco anterior representó uno de los trabajos más personales de toda su carrera.
Era un álbum profundamente íntimo.
Melancólico.
Doloroso en algunos momentos.
Después de abrir esa parte de su vida al público, sintió que necesitaba cambiar completamente de energía.
“Era muy importante hacer un cambio entre el disco pasado, que era muy triste, muy íntimo, muy melancólico, y abrir esta nueva etapa de relajación.”
Además, el momento parecía perfecto.
El verano, el ambiente festivo que se vive en México con el Mundial de Futbol y la necesidad colectiva de encontrar espacios para respirar terminaron influyendo en el ánimo del proyecto.
Pambo cree que, incluso cuando el contexto no siempre invite al optimismo, también es válido construir esos momentos.
“No todo puede ser tristeza en la vida. Si yo me meto mucho a la melancolía y a la nostalgia, también necesito cosas que me saquen de ese lugar.”
Por eso “Quedarnos en Pijama” funciona casi como una bocanada de aire fresco dentro de su propia discografía.
No significa abandonar la profundidad.
Significa encontrar otra manera de llegar a ella.

¿Qué significa realmente “Quedarnos en Pijama”?
A primera escucha, “Quedarnos en Pijama” puede parecer una canción ligera, perfecta para acompañar una tarde de descanso o un fin de semana sin prisas. Su melodía contagiosa y su atmósfera relajada evocan esas tardes en las que el plan ideal consiste simplemente en quedarse en casa viendo series o navegando por internet.
Sin embargo, Pambo asegura que debajo de esa aparente despreocupación existe una reflexión mucho más profunda sobre la forma en que vivimos actualmente.
La cantante explica que le interesa escribir canciones que, incluso cuando parecen divertidas, dejen alguna idea rondando en la cabeza de quien las escucha.
“Aunque haga canciones divertidas o serias, en la cáscara en la que vengan envueltas, siempre trato de poner algunos puntos para reflexionar.”
Ese es precisamente el caso de “Quedarnos en Pijama”.
La canción retrata una rutina que para millones de personas ya resulta completamente normal: terminar una serie para comenzar otra, pasar de una plataforma de streaming a YouTube, revisar redes sociales, consumir videos durante horas y, casi sin darse cuenta, dejar que el día transcurra sin salir de casa.
“Esta canción, aunque aparentemente habla de nada, también habla de una forma en la que ahora vivimos mucho. Ves una serie tras otra, una pantalla tras otra, luego YouTube, luego teorías de conspiración... y de pronto sigues todo el día en pijama y ya no existe nada de tu día.”
Para Pambo, no se trata de condenar esa realidad.
Ella misma reconoce que quedarse en casa puede ser una experiencia placentera y necesaria.
Lo importante, explica, es detenerse un momento a pensar cómo la tecnología ha transformado nuestras relaciones cotidianas.
“Está muy a gusto quedarse en tu casa, quedarte en pijama, pero también está padre pensar cómo ahora vivimos así. Antes no teníamos tantas pantallas y hacíamos otras cosas.”
Lejos de ofrecer respuestas, la compositora busca abrir conversaciones.
Una característica que, asegura, estará presente en todo el álbum.
Un disco lleno de influencias noventeras... pero sin caer en la nostalgia fácil
Aunque “Quedarnos en Pijama” ya deja entrever el camino sonoro del nuevo álbum, Pambo adelanta que el proyecto completo irá mucho más allá de una simple colección de referencias al pasado.
El disco estará inspirado en esa época que, según ella, quedó justo antes de la explosión del movimiento emo.
“Termina donde empieza el emo.”
Entre las influencias que marcaron la producción aparecen nombres como No Doubt, Black Eyed Peas, Beastie Boys, Plastilina Mosh, Oasis, Zoé, Julieta Venegas en sus primeros años y Alanis Morissette.
La intención, explica, nunca fue copiar aquel sonido.
Más bien quiso recuperar la libertad creativa que existía en esos años.
“Había un poquito de hip hop, había rock, había pop... era un momento donde todo convivía.”
Esa mezcla de estilos se convertirá en uno de los sellos del disco que llegará en octubre.
En tiempos donde miles de canciones llegan diariamente a las plataformas digitales y donde la inmediatez parece imponerse sobre la creatividad, Pambo apuesta por regresar a las guitarras, a los instrumentos tocados en vivo, a los discos que se escuchan completos y a las canciones que nacen desde el juego.
Porque, como ella misma resume, la música no debería limitarse a seguir tendencias.
Debería conservar aquello que la hace única.
Y eso, para Pambo, comienza por defender la identidad propia antes que cualquier algoritmo.