Escenario

Con un sonido más bailable, electrónico y cargado de referencias a los años 80, Trucha presenta una nueva etapa artística en la que explora el erotismo, el deseo, los desencuentros y las distintas formas en las que puede vivirse el amor

Trucha presenta “Ilusiones de amor”, un álbum de deseo, erotismo y sonidos ochenteros

Así suena "Ilusiones de amor" de Trucha
Así suena "Ilusiones de amor" de Trucha Foto: Cortesía (AMartin Gardeazabal)

Hablar de amor no necesariamente significa hablar de finales felices. Para Trucha, también puede significar deseo, sexualidad, coqueteo, desencuentros y esas relaciones difíciles de definir que forman parte de la vida contemporánea. Desde esas inquietudes nace “Ilusiones de amor”, un álbum que representa una nueva etapa en su proyecto musical y que apuesta por convertir las experiencias personales en un universo sonoro y visual propio.

El disco surge de una búsqueda concreta de hacer música que invitara al movimiento. Trucha explica que durante el proceso creativo puso especial atención en construir canciones más bailables, con el cuerpo como uno de los elementos centrales de la experiencia.

A esa intención se sumó su fascinación por los sonidos electrónicos de los años 80, una década que encontró particularmente poderosa por la intensidad de su sonido.

La apuesta, sin embargo, no fue recrear el pasado de manera literal. El objetivo fue tomar aquella paleta sonora y llevarla hacia un lenguaje contemporáneo.

“Es un disco lanzado en 2026”, explica el artista, quien buscó que las referencias ochenteras convivieran con estructuras musicales menos convencionales y una producción actual.

¿De qué trata “Ilusiones de amor”?

Aunque el concepto de amor atraviesa todo el proyecto, Trucha descubrió durante la creación que ninguna de las canciones hablaba realmente del amor romántico tradicional.

El álbum se alimenta de experiencias propias, pero llevadas al extremo mediante la performance y la imaginación. En sus canciones aparecen la sexualidad, el erotismo, el desamor y el desencuentro, pero no necesariamente esa idea de una relación perfecta o de un amor plenamente correspondido.

De hecho, el artista reconoce que durante la producción llegó a pensar que hacía falta una canción de amor romántico, aunque esa canción nunca terminó de aparecer.

Esa ausencia terminó dándole todavía más sentido al título “Ilusiones de amor”: un conjunto de historias y emociones que hablan de lo que se desea, de lo que se imagina y también de aquello que finalmente no sucede como se esperaba.

El erotismo también puede decirse con sutileza

Uno de los rasgos que distinguen al proyecto es la manera en que aborda el erotismo. En lugar de recurrir únicamente a lo explícito, Trucha apuesta por el juego, el coqueteo y las referencias.

Para el artista, la sutileza ofrece más posibilidades creativas porque permite decir algo desde diferentes lugares y modificar completamente su significado dependiendo de cómo se plantee.

Esa búsqueda también forma parte de su identidad artística: decorar las palabras, jugar con ellas y encontrar maneras distintas de hablar de aquello que normalmente podría expresarse de forma mucho más directa.

El resultado es un álbum donde el deseo está presente, pero no siempre aparece de manera evidente. Hay espacio para que quien escucha complete la historia y encuentre su propia interpretación.

Así suena "Ilusiones de amor" de Trucha
Así suena "Ilusiones de amor" de Trucha Foto: Cortesía (AMartin Gardeazabal)

“Ilusiones de amor” también puede escucharse como un recorrido. Aunque Trucha aclara que no diseñó el disco como una historia lineal desde el principio, reconoce que existe una narrativa que aparece de manera natural al escuchar las canciones.

El álbum comienza con “Mística”, una especie de introducción cinematográfica que presenta el encuentro entre dos personas. A partir de ahí, las canciones atraviesan diferentes momentos y emociones.

Esta característica permite que el público pueda construir su propia lectura del disco y relacionarlo con experiencias como el enamoramiento, el distanciamiento, el desamor o la posibilidad de volver a intentarlo.

Incluso la selección de los sencillos puede percibirse como una historia relacionada con los llamados situationships: vínculos que comienzan con ilusión y cercanía, atraviesan momentos de incertidumbre o ruptura y, eventualmente, pueden abrir la puerta a un nuevo intento.

Lo interesante es que esa narrativa no fue completamente premeditada. Surgió de las propias experiencias que alimentaron las canciones.

“Mística” y el universo surreal de Trucha

La dimensión visual es otra pieza importante de esta etapa. El videoclip de “Mística” fue realizado de manera cercana y colaborativa junto con amigos, retomando una estética surrealista y deliberadamente extraña.

En el video, Trucha se convierte en hombre lobo y se encuentra con un grupo de amigos monstruos. A partir de ahí comienza una historia fantástica que incluye una manzana, una mujer que atraviesa un mal momento y un desenlace inesperado.

La propuesta refleja una de las inquietudes creativas del artista: explorar lo surreal, lo bizarro y los efectos especiales sin esconder que se trata precisamente de efectos especiales.

La misma intención aparece en otros materiales visuales vinculados con el proyecto, donde también ha experimentado con paisajes y situaciones alejadas de una representación convencional.

¿Cuál fue la inspiración detrás de “Ilusiones de amor” de Trucha?

Para “Mística”, Trucha decidió regresar visualmente a San Martín de los Andes, en la Patagonia, su lugar de nacimiento.

La montaña funciona ahí como algo más que un paisaje atractivo. Para el artista representa una especie de lienzo en blanco desde el cual puede contar historias y explorar otras formas de representación.

Su intención es mostrar ese territorio más allá de la típica postal turística: no solamente la fotografía de una montaña espectacular, sino todo lo que puede construirse creativamente alrededor de ella.

La naturaleza se convierte así en una musa y en parte del universo conceptual que acompaña su música.

Las amistades también ocupan un lugar importante dentro del proceso creativo de Trucha. Antes de cerrar canciones, suele compartirlas con personas cercanas para escuchar opiniones, conversar sobre las historias detrás de cada tema y cuestionar el porqué de determinadas decisiones.

En ese proceso destaca el trabajo con Fiona, con quien ha profundizado en las historias y conceptos detrás de varias canciones.

Más que un método estrictamente solitario, la creación de “Ilusiones de amor” se convirtió en un ejercicio de intercambio entre distintas miradas.

Después de presentaciones y experiencias que han ampliado el alcance de su proyecto, Trucha mira ahora hacia una nueva etapa: llevar “Ilusiones de amor” al escenario.

El artista prepara una gira por Argentina y reconoce que el álbum fue creado pensando especialmente en su dimensión en vivo.

La intención es llevarlo a la mayor cantidad de lugares posibles y continuar explorando otras disciplinas artísticas, entre ellas la pintura, la fotografía y la actuación.

Ese interés por cruzar diferentes lenguajes también está relacionado con la naturaleza performática de su propuesta. Para Trucha, la música no termina en las canciones: también existe una manera particular de habitarlas y llevarlas al escenario.

Trucha: un proyecto que busca crear mundos diferentes

Más que definirse por un único género o una estética permanente, Trucha concibe cada disco como un universo independiente.

El artista describe su perfil musical como una especie de portal hacia diferentes mundos: cada producción puede tener su propia propuesta sonora, lírica y conceptual, aunque todas compartan elementos de su identidad.

Por eso, “Ilusiones de amor” no pretende necesariamente continuar una historia anterior. Es, en sus palabras, más parecido a una película diferente: una obra con su propio mundo, sus personajes, sus emociones y su lenguaje.

Y quizá ahí se encuentra una de las claves del proyecto: permitir que cada persona escuche el álbum desde su propia experiencia.

Porque las historias de deseo, ilusión, encuentros, desencuentros y segundas oportunidades pueden cambiar de significado dependiendo de quién las escucha.

Con “Ilusiones de amor”, Trucha apuesta por un pop electrónico de inspiración ochentera que no mira al pasado con nostalgia pura, sino que utiliza sus sonidos como punto de partida para construir una propuesta contemporánea, bailable, sensual y profundamente personal.

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