Escenario · Cine Chino / Netflix
Los chinos se ponen bien Hollywood
Per Aspera ad Astra, de Han Yan, lleva la ciencia ficción china al manual de Hollywood: IA desbocada, naves colonizadoras y el mensaje de "podemos hacerlo mejor que ustedes".
Per Aspera ad Astra, película china del director Han Yan, es una aventura espacial en la que una misión colonizadora se enfrenta a los hoy tan temidos riesgos del uso irresponsable de la tecnología digital.
Sí, la manipulación de la mente y la Inteligencia Artificial son parte de la trama en la que una tripulación china intentará salvar a los ocupantes de una meganave interestelar y al mismísimo futuro de la humanidad.
En las últimas semanas han surgido alertas sobre el riesgo de tecnologías que avanzan sin control, especialmente en torno a la noticia de que la Inteligencia Artificial planea eliminar a nuestra especie en la próxima década. Hollywood nos había preparado para afrontar esta situación, para dotarla de imágenes, puesto que ya se había ocupado del tema, de máquinas que nos trataban de suplantar o aniquilar; de la fragilidad de nuestra carne y nuestra mente ante algoritmos que se perfeccionan a una velocidad impresionante.
Sin este antecedente de Hollywood, Per Aspera ad Astra no podría haber surgido. Es la peli más gringa que pueda verse.
Netflix entregó la pelis que nos ocupa durante este año a los hogares nacionales. Es buen entretenimiento aunque, en esta ocasión, abundamos sobre el hecho de que es un producto que, claramente, mira al verdadero imperio (los Estados Unidos y sus patrones culturales) para imitarlos, igualarlos o incluso superarlos. Hay en esta producción un ejercicio de imitación-superación que se ha practicado con autos, electrónica e industria pesada, así que en el mundo cultural. Ya le tocaba al cine de ciencia ficción.
Dylan Wang y Victoria Song son los actores que dan vida a los protagonistas de la historia. Un versado técnico y una comandante desarrollarán una relación en la que elementos de sobra para notar la vinculación con patrones que el cine comercial norteamericano ha seguido desde hace tiempo.
Durante casi dos horas el espectador se verá arrastrado al sueño estilo Matrix, una recreación a la que se acoge quien sueña porque la realidad es algo intolerable; sí, una anécdota que, sin duda, nos remite a media docena de películas exitosas en EU.
Los trazados de comicidad en Per Aspera ad Astra tienen también mucho del mundo hollywoodense y la resolución del conflicto es, sin duda, similar a lo que cualquier productor de la meca occidental del cine hubiera exigido pensando en la rentabilidad del producto: el espectador mexicano podrá gozar de una trama fluida, divertida e incluso con giros dramáticos inesperados, pero todo lo suficientemente matizado (descafeinado) para que haya identificación personal del espectador con la obra.
No hay un choque cultural.
Snowpiercer (2013) Jung_E (2023) de Yeon Sang-ho o, caso extremo, el film 2046 de Wong Kar-wai (2004) exponen al lector a ese impacto contra otra manera de ver el mundo. Per Aspera ad Astra (la traducción sería algo así como “A través de las dificultades y hasta las estrellas”), en cambio, llevará a la audiencia mexicana por caminos que ya caminó en Terminator, Matrix, IA, Yo Robot (en estos dos últimos casos, la películas, no los relatos escritos).
Eso sí, los efectos visuales, la escenografía y edición final no son una copia: allí se denota claramente que los productores no están tratando de imitar a lo que han aprendido de Hollywood, sino que el mensaje es un “sé cómo lo haces tu y yo lo puedo hacer mejor”.
Vale la pena escuchar la película en mandarín, porque en español implicará que la extranjeridad de la película se pierda por completo.
Obra disfrutable y que se acompaña bien con palomitas, Per Aspera ad Astra está disponible para la audiencia mexicana.
