
Guadalajara está a punto de sumar un nuevo encuentro a su ya amplia tradición cinematográfica. Por primera vez, MUBI Fest llegará a la ciudad para convertir durante tres días a la Cineteca de la Universidad de Guadalajara en un punto de encuentro para el cine contemporáneo, las películas de culto y la conversación alrededor de la creación audiovisual.
Del 18 al 20 de septiembre de 2026, el público tapatío podrá acercarse a una selección que combina producciones recientes con títulos fundamentales de distintas épocas, en una programación que apuesta tanto por los nombres reconocidos como por propuestas que difícilmente encuentran espacio dentro de la cartelera comercial.
La edición también plantea una pregunta interesante sobre la relación que actualmente existe entre los festivales, las plataformas y las salas de cine: ¿puede una plataforma digital convertirse también en un espacio capaz de recuperar la experiencia colectiva de ver una película en pantalla grande?
MUBI Fest parece responder que sí. Su llegada a Guadalajara no pretende únicamente presentar películas, sino construir alrededor de ellas una experiencia que incluya encuentros, música, publicaciones y actividades gratuitas.
La combinación resulta particularmente atractiva para una ciudad que mantiene una relación histórica con el cine y que cada año recibe a públicos interesados en descubrir nuevas cinematografías.

Cannes, cine de autor y clásicos que regresan a la pantalla grande
Uno de los principales atractivos del MUBI Fest Guadalajara 2026 será la posibilidad de conocer películas que llegan después de haber formado parte de uno de los escaparates cinematográficos más importantes del mundo.
La programación contempla cinco estrenos nacionales vinculados con la selección de Cannes 2026, una oportunidad para que el público mexicano pueda descubrir en salas títulos que circularon previamente por el circuito internacional de festivales.
Entre las propuestas aparecen Hope: El primer impacto, de Na Hong-jin; Sheep in the Box, dirigida por Hirokazu Kore-eda; Rose, de Markus Schleinzer; Su propio infierno, de Nicolas Winding Refn; y Pulp: ¿Qué harías por una canción más?, de Garth Jennings.
La selección resulta significativa porque no apuesta exclusivamente por novedades. MUBI Fest construye un diálogo entre el presente y la memoria cinematográfica, colocando en un mismo programa obras recientes junto con películas que ya forman parte del imaginario colectivo.
Así, el público podrá encontrarse con Akira, de Katsuhiro Ōtomo; Ghost in the Shell, de Mamoru Oshii; Children of Men, de Alfonso Cuarón; La niña santa, de Lucrecia Martel, y El castillo de la pureza, de Arturo Ripstein.
El recorrido por la historia del cine tendrá además un componente particularmente atractivo: varios clásicos llegarán en restauraciones 4K. Entre ellos se encuentran Él, de Luis Buñuel; Model, de Frederick Wiseman, y Videodrome, de David Cronenberg.
La decisión de combinar estrenos y restauraciones evita que el festival se convierta simplemente en una extensión de la cartelera de una plataforma. Su propuesta consiste, más bien, en establecer conexiones entre distintas generaciones de espectadores y películas.
Un joven que descubra por primera vez el cine de Cronenberg puede compartir sala con alguien que vio Videodrome décadas atrás; una película de Cannes puede convivir con una obra de Buñuel; y una producción contemporánea puede dialogar con una cinta que transformó la manera de entender la animación japonesa.
Ahí se encuentra uno de los mayores valores de la programación: entender el cine como una conversación entre épocas, geografías y sensibilidades.
La selección también incluye The Chronology of Water, debut como directora de Kristen Stewart; The Mysterious Gaze of the Flamingo, de Diego Céspedes; Rosebush Pruning, de Karim Aïnouz, y una recopilación de cortometrajes de Agnès Varda reunidos bajo el título Voilà Varda.
Más que concentrarse en un solo género, país o corriente, el festival propone un recorrido deliberadamente diverso.

Martín Rejtman, funciones gratuitas y cine fuera de la sala
El debut de MUBI Fest en Guadalajara también tendrá una dimensión presencial que busca que las películas sean el comienzo de una conversación y no su punto final.
Uno de los invitados destacados será Martín Rejtman, cineasta argentino reconocido por construir relatos donde el humor, el absurdo y la melancolía conviven con una mirada particular sobre la vida cotidiana.
Rejtman presentará Silvia Prieto y conversará directamente con el público. Además, el 19 de septiembre participará en la charla Humor y melancolía: el cine de Martín Rejtman, actividad que compartirá con el actor Fernando Rebeil y que tendrá acceso gratuito.
La presencia del director argentino representa uno de los componentes más valiosos del festival porque permite observar las películas desde una perspectiva distinta. No se trata solamente de proyectar una obra, sino de generar un espacio para discutir cómo se construye y se interpreta el cine.
El programa también llevará algunas funciones fuera de los espacios tradicionales de exhibición.
El 18 de septiembre a las 19:00 horas, Thelma & Louise, de Ridley Scott, tendrá una función gratuita al aire libre. Dos días después, el 20 de septiembre a la misma hora, Pulp: ¿Qué harías por una canción más? también podrá disfrutarse bajo este formato.
Estas actividades tienen un peso especial dentro de la propuesta. En un momento en el que buena parte del consumo cinematográfico ocurre de manera individual frente a una pantalla, recuperar la experiencia de reunirse para ver una película se convierte en una declaración de principios.
El cine, en este caso, vuelve a ser una actividad colectiva.
La programación complementaria continúa con espacios destinados a publicaciones, conversaciones y contenidos vinculados con la cultura cinematográfica. La presencia de MUBI Library, NOTEBOOK, MUBI Editions y actividades relacionadas con el podcast de la plataforma amplía la experiencia hacia otros formatos.
También habrá música a cargo de El Mini Gastón, así como espacios gastronómicos y distintas actividades de acceso libre.
La intención parece clara: hacer que el festival no termine cuando comiencen los créditos finales.
Guadalajara se incorpora al circuito MUBI Fest
La llegada de MUBI Fest tiene además una lectura particular para Guadalajara. La ciudad no es ajena a los grandes acontecimientos cinematográficos, pero la incorporación de un encuentro de estas características amplía las posibilidades para quienes buscan películas fuera de los circuitos comerciales.
La Cineteca FICG de la Universidad de Guadalajara, ubicada en Zapopan, será el centro de las actividades. Su elección como sede permite que la propuesta encuentre un espacio relacionado directamente con la exhibición y formación cinematográfica.
Durante tres días, la programación reunirá estrenos nacionales, cine internacional, clásicos restaurados, películas mexicanas, actividades gratuitas y encuentros con realizadores.
Esa combinación puede ser uno de los mayores atractivos de la edición tapatía.
MUBI Fest no parece buscar únicamente al espectador especializado. Aunque una parte importante de su selección está dirigida a quienes siguen el cine de autor y los festivales internacionales, las funciones gratuitas y las actividades paralelas permiten ampliar el público.
Las proyecciones al aire libre pueden atraer a espectadores que quizá no conocen el catálogo de MUBI; las películas clásicas pueden funcionar como una puerta de entrada a otras cinematografías, mientras que los estrenos de Cannes ofrecen una oportunidad para descubrir obras que todavía no forman parte de la conversación masiva.
El verdadero reto será conseguir que esa diversidad no se convierta en una experiencia exclusiva para cinéfilos habituales.
La fortaleza del festival está precisamente en la posibilidad de tender puentes. No tendría demasiado sentido reunir películas de distintas épocas y procedencias si el encuentro no consigue acercarlas a nuevas audiencias.
En ese sentido, Guadalajara parece un territorio especialmente adecuado para la propuesta. La ciudad cuenta con una comunidad cinéfila consolidada y con una tradición de festivales, cineclubs, salas especializadas y actividades relacionadas con la producción y apreciación cinematográfica.
El MUBI Fest puede aprovechar ese ecosistema para construir una identidad propia.
También resulta relevante que la plataforma apueste por llevar su festival a una ciudad fuera de los circuitos habituales de los grandes eventos internacionales. La primera edición de MUBI Fest en Guadalajara representa una expansión territorial, pero también una apuesta por fortalecer la exhibición de películas que necesitan espacios alternativos para encontrar a su público.
Durante el fin de semana del 18 al 20 de septiembre, la ciudad tendrá la oportunidad de pasar de una película de Cannes a un clásico restaurado, de una conversación con un director a una función al aire libre y de una publicación especializada a una actividad musical.
Esa variedad es, al mismo tiempo, el principal atractivo y el gran desafío del encuentro.
Porque MUBI Fest no llega a Guadalajara únicamente con una lista de películas. Llega con una determinada manera de entender el cine: como una experiencia cultural que puede reunir pasado y presente, espectadores y creadores, entretenimiento y reflexión.
El debut tapatío apuesta por recuperar algo que el consumo digital había comenzado a volver secundario: la experiencia de compartir una película con desconocidos en una sala, comentarla después y descubrir que una historia puede convertirse en una conversación.
Guadalajara tendrá tres días para comprobar si esta fórmula consigue echar raíces.
Y si la programación logra conectar sus estrenos, clásicos, actividades y encuentros con públicos más amplios, la primera edición del MUBI Fest en la ciudad podría convertirse en mucho más que una visita temporal: podría consolidarse como una nueva cita para quienes entienden el cine no solo como contenido, sino como una forma de encuentro.