Escenario

Brothers in Arms llega a House of Vans CDMX el 3 de octubre con Sloowtrack, Vincez, Kaeve, Rafaell Cocoa, Giru Mad Fleiva y más

Una generación de raperos peruanos cruza fronteras hacia la CDMX

Raperos peruanos llegan a CDMX con "Brothers in Arms"
Raperos peruanos llegan a CDMX con "Brothers in Arms" Foto: Cortesía

Sloowtrack, Vincez, Kaeve, Rafaell Cocoa y Giru Mad Fleiva forman parte del cartel de Brothers in Arms, festival organizado por Raúl de Vato Fino Records que tendrá su primera edición el próximo 3 de octubre en House of Vans, en Ciudad de México, con Solitario Mondragón como invitado especial y la participación de otros artistas y productores.

Detrás del escenario hay una historia que va más allá de una fecha en el calendario: músicos que llevan años construyendo sus carreras de manera independiente y que ahora buscan que México sea una puerta de entrada para su música.

“Mi propuesta es una mezcla de sonidos nuevos, con mis raíces, que básicamente son el reggae, el hip hop y la salsa”, cuenta Sloowtrack, quien define su sonido desde la combinación y la experimentación.

El artista no quiere encasillarse. Habla de sociedad, amor y desamor, pero también de la necesidad de probar nuevos sonidos y conceptos. “Siempre estoy abierto a experimentar nuevos sonidos, temáticas, temas”, dice.

Y esa libertad creativa es precisamente una de las batallas que enfrenta la escena independiente. Para Vincez, la independencia implica mucho más que no tener un sello detrás. “Más que artista, soy empresario también musical”, afirma.

Los raperos peruanos llegan a CDMX con "Brothers in Mars"
Los raperos peruanos llegan a CDMX con "Brothers in Arms" Foto: Cortesía

El músico cuenta que ha tenido que involucrarse directamente en la producción de sus videos, en sus decisiones creativas y en la estrategia digital de su proyecto. La razón es sencilla: hoy una canción también tiene que saber moverse en internet.

TikTok, Instagram, Spotify y YouTube forman parte de ese nuevo escenario en el que los artistas buscan encontrar a su público sin depender exclusivamente de la radio, la televisión o los medios tradicionales. “Al principio siempre es como un poco molesto hacer contenido, pero luego te das cuenta que es lo que más va a ayudar a tu carrera a crecer”, reconoce.

Vincez, sin embargo, aclara que llegar a una audiencia no significa perseguir cualquier tendencia. “Lo principal es tener identidad, que es lo que te diferencia de otras propuestas”, sostiene.

Su explicación es directa: todos comienzan con influencias. Escuchan a otros artistas, adoptan sonidos, estilos o formas de vestir. El verdadero trabajo comienza cuando consiguen convertir esas referencias en una personalidad propia. “Cada cosita siento que suma para que cada proyecto sea distinto al otro”, señala.

Sloowtrack pone el problema en otra dimensión. Para él, el crecimiento del rap peruano no depende solamente de que los artistas hagan buenas canciones. También hace falta construir una industria alrededor de ellos. “Nos tocó ingresar a esto en una época donde no había nada detrás”, explica.

El artista considera que una generación anterior no dejó un circuito suficientemente consolidado para quienes llegaron después. Por eso, ahora toca construirlo. “Creo que nosotros podríamos empezar abriendo eso, abriendo la puerta para que podamos forjar una industria, trabajando en conjunto”, afirma.

Ahí es donde México adquiere un papel especial. La posibilidad de presentarse ante nuevos públicos, colaborar con artistas locales y generar vínculos puede convertirse en una forma de ampliar una escena que todavía pelea por tener mayor presencia internacional.

Y el público mexicano ya les ha dado señales. Vincez lo comprobó en sus primeras visitas al país. “La primera ciudad que me escucha es Ciudad de México”, recuerda.

Una cosa era observar las cifras en Spotify o YouTube y otra muy distinta encontrarse frente a personas que conocían sus canciones. “Fue especial ver que los números que arrojaba Spotify, YouTube, como que verlo en personas reales que cantaban, que coreaban las canciones”, cuenta. Por eso regresar ahora tiene otro significado.

La agenda de los artistas peruanos no termina en Brothers in Arms. Sloowtrack prepara nuevas canciones y reuniones con productores mexicanos. También contempla presentaciones en distintas ciudades del país, entre ellas Puebla, Toluca, Pachuca, Guadalajara y Monterrey. “Es una gran oportunidad para hacer saberle a la gente que voy a estar visitando diferentes estados y colaborando”, adelanta.

Vincez también llegará con más fechas y proyectos en marcha. La intención, dice, es aprovechar el viaje para conectar con músicos mexicanos y encontrar nuevas posibilidades de colaboración. “Hay unos artistas de repertorio que siento que va a ayudar mucho a levantar por acá el género también”, comenta.

En el festival, cada artista llevará su propio universo. Giru Mad Fleiva prepara un espectáculo dividido en tres bloques, con canciones de su trayectoria, una participación ligada a Guerreros del Bajo y una sesión acústica con guitarra. “Estamos haciendo ahí un mix bastante interesante para los fanáticos míos”, adelanta.

Vincez, mientras tanto, llevará una dosis distinta al escenario: reguetón, dembow y un repertorio pensado para convertir el concierto en una fiesta. “Ahí le van a meter su reggaetón para que la gente goce, para que la gente baile también”, dice entre risas.

La propuesta del festival es justamente esa mezcla: rap, trap, boom bap, R&B, reggae, salsa y reguetón conviviendo en una misma noche. El encuentro tendrá una estética inspirada en operaciones militares, con ambientación industrial, luces rojas, humo y elementos de camuflaje. El público podrá elegir entre acceso general, meet & greet y una modalidad VIP que incluye el after-party.

Pero más allá del concepto visual, para los artistas la verdadera misión está en otro lado. “Lo principal creo que es hacer el trabajo para que los que vienen no la tengan tan complicado”, resume Vincez. Ese es el desafío que llega con ellos a Ciudad de México. No solamente conquistar un escenario. Abrir una puerta.

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