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Tras recorrer el mundo con The Blaze, el productor francés Enfant Sauvage retoma su proyecto en solitario con “Struggle”, una canción que explora nuevos sonidos electrónicos y reivindica la conexión humana en la pista de baile.

Enfant Sauvage presenta “Struggle”: el productor francés reivindica la cultura de club y la libertad creativa

Enfant Sauvage

Después de tres años de giras internacionales con The Blaze, el productor francés Enfant Sauvage vuelve a desarrollar su universo musical en solitario con “Struggle”, un lanzamiento que abre una nueva etapa creativa marcada por la exploración electrónica, los ritmos de club y una relación más directa con el público. El proyecto le permite recuperar la libertad de experimentar con diferentes géneros, desde el UK breaks y los bajos contundentes hasta las atmósferas profundas del trip hop y la música electrónica. En entrevista con La Crónica de Hoy, el artista habla sobre la influencia de sus años de adolescencia, la diferencia entre tocar en grandes festivales y espacios íntimos, y la importancia de preservar la pista de baile como un lugar para compartir experiencias lejos de las pantallas.

“Struggle”: una nueva etapa entre la electrónica y la cultura de club

Para Enfant Sauvage, regresar a su proyecto en solitario representa una pausa creativa entre los periodos de trabajo con The Blaze, el dúo que ha llevado su música a escenarios internacionales. Lejos de entender este regreso como una ruptura, el productor lo concibe como una oportunidad para profundizar en intereses musicales que requieren otro tipo de aproximación.

“Volver a este proyecto es muy bueno para mí porque es como una pausa entre el proyecto de The Blaze. Estoy muy contento de estar de vuelta”, explica.

En esta nueva etapa, su interés se concentra en ampliar su exploración de la música electrónica y de los sonidos que han acompañado su trayectoria. El productor también busca incorporar elementos del trip hop y nuevas combinaciones rítmicas que le permitan construir una identidad propia.

“Por el momento, siento que voy a explorar más música de base, como música electrónica, en un modo más general. Y también algo como trip hop, una base de trompeta, un estilo diferente”, señala.

El lanzamiento de “Struggle” funciona como una primera muestra de esa búsqueda. La canción propone un movimiento constante, sostenido por una base rítmica que remite a la cultura de club y a la experiencia física de escuchar música en un sistema de sonido potente.

La evolución también está relacionada con los años que ha pasado de gira con The Blaze. Para el músico, tocar frente a públicos de distintas ciudades y países le ha permitido comprender mejor cómo construir una experiencia de baile.

“Creo que porque he viajado mucho con The Blaze, ahora entiendo mejor y mejor la manera de hacer la pista de baile. Con Enfant Sauvage puedo ser más eficiente para explorar este modo”, afirma.

La música pensada para el baile ocupa un lugar central en sus intereses, tanto en los conciertos como en sus sesiones de DJ. No se trata únicamente de crear canciones que funcionen en un club, sino de entender cómo los sonidos, los ritmos y las dinámicas pueden modificar la relación entre el artista y quienes escuchan.

“Esta es una parte de la música que amo: hacer que la gente baile en un set en vivo o de DJ”, agrega.

En ese sentido, “Struggle” también representa una oportunidad para recuperar influencias que forman parte de su historia personal. Durante la adolescencia, Enfant Sauvage se acercó a una cultura musical en la que los sistemas de sonido, los bajos profundos y la independencia artística eran elementos fundamentales.

“Me emocionaba mucho porque era parte de eso. Me recuerda estar enfrente de un gran sistema de sonido, con una gran y pesada base”, recuerda.

Aquellas experiencias no solo dejaron una huella sonora. También definieron una manera de entender la música como una práctica colectiva, capaz de generar una experiencia física, mental y social.

“Es una música muy profunda porque todo pasa a través de la base. Pero también algo muy mental, como una jornada con la música. Cierras los ojos y haces un viaje”, describe.

Enfant Sauvage

La pista de baile como espacio de encuentro y resistencia

La palabra struggle, que puede traducirse como lucha, sintetiza una de las preocupaciones que atraviesan el nuevo lanzamiento: la necesidad de preservar los espacios donde la música permite una conexión directa entre las personas.

Para Enfant Sauvage, la cultura de club no se limita al entretenimiento. En su formación, estuvo vinculada con una escena independiente que buscaba generar espacios accesibles, donde el público pudiera reunirse sin que el precio de una entrada se convirtiera en una barrera.

“También había cosas políticas, porque era una música muy independiente. Todo el tiempo tratábamos de hacer conciertos en lugares ocupados. El boleto costaba muy barato, así que mucha gente podía venir”, recuerda.

Aquella experiencia contribuyó a que el productor entendiera el sonido como una forma de expresión artística y, al mismo tiempo, como una declaración colectiva. La potencia de los bajos y la presencia física de la música se combinaban con una idea de comunidad.

“Fue todo eso. Fue una declaración política jugar con el sistema de sonido. La cultura del sistema de sonido era una música muy pesada. Fue muy bueno artísticamente y también una declaración política muy humanista”, afirma.

Esa dimensión adquiere un significado particular en el presente, cuando los teléfonos móviles se han convertido en una presencia constante durante los conciertos y las sesiones de DJ. El artista considera que, en ocasiones, grabar lo que sucede puede desplazar la experiencia de estar ahí y compartirla con otras personas.

“Creo que a veces la gente se olvida de que la pista de baile es para bailar. Es para compartir las vibraciones entre los humanos”, señala.

La reflexión no implica rechazar la tecnología, sino defender la posibilidad de que un espacio musical conserve su carácter colectivo. Para el productor, tanto los artistas como el público tienen una responsabilidad en mantener viva esa experiencia.

“Creo que los artistas y la gente también tienen que luchar y luchar para preservar la pista de baile. Es como muchas otras cosas en la sociedad que tenemos que preservar: la vibración entre los humanos, el compartir entre los humanos”, explica.

En su perspectiva, un club puede convertirse en un lugar donde las personas se encuentran y se comunican sin necesidad de palabras. La música crea un lenguaje común y permite que el público participe de una experiencia compartida.

“Es muy importante que a veces dejemos el teléfono fuera y estemos juntos, concentrados en la música, en la pista de baile”, añade.

Esta visión también ayuda a entender la diferencia que encuentra entre tocar en grandes festivales y presentarse en espacios más pequeños. Aunque ambos formatos ofrecen posibilidades distintas, la cercanía con el público transforma la manera en que el artista percibe su propio trabajo.

“En los grandes escenarios no puedes ver a la gente. Es como una gran cosa. A veces te sientes como si estuvieras en una especie de burbuja”, explica sobre su experiencia con The Blaze.

En un club, en cambio, la distancia se reduce y la respuesta del público se vuelve inmediata. El músico deja de percibirse como una figura separada de la audiencia y pasa a formar parte de una misma experiencia.

“Cuando estás en un club, es un lugar más pequeño. Eres una parte de la gente. Estás muy cerca. Es más íntimo. Te sientes como si estuvieras compartiendo la vibración instantáneamente con la gente. Es más directo”, sostiene.

Libertad creativa y nuevos sonidos para Enfant Sauvage

Además de explorar otras posibilidades sonoras, el proyecto en solitario le permite trabajar sin las expectativas que acompañan a una propuesta consolidada internacionalmente. El productor asegura que, aunque The Blaze también ha procurado mantener su independencia artística, Enfant Sauvage le ofrece un espacio particular para experimentar.

“Con The Blaze hemos intentado mantener esta libertad. A pesar del éxito, hemos intentado no pensar en el éxito y quedarnos libres en nuestra creación artística”, explica.

La diferencia está en la etapa en la que se encuentra ahora. Enfant Sauvage continúa construyendo su identidad, lo que le permite probar ideas sin la obligación de responder a una fórmula establecida.

“Con Enfant Sauvage, porque no hay éxito, no hay presión. Puedo explorar lo que quiero. Es el comienzo de un pequeño éxito, pero todavía estoy construyendo”, afirma.

El músico describe este momento como una etapa de descubrimiento, en la que todavía está definiendo los límites y las posibilidades del proyecto.

“Todavía estoy construyendo mi sonido y mi identidad musical. Es muy fresco. Me siento como si estuviera respirando. Es muy interesante porque no tengo límites. Todo tiene que ser hecho para que pueda explorar todo lo que quiero”, añade.

“Struggle” es el primer paso de una serie de lanzamientos que ampliarán ese territorio. El productor adelanta que tiene otras canciones en desarrollo, incluida una colaboración con Weval, el dúo neerlandés de música electrónica.

“También voy a explorar canciones más emocionantes, más electrónicas. Un poco como The Blaze, esta parte de The Blaze. La identidad de The Blaze que traigo conmigo”, comenta.

Sin embargo, el nuevo repertorio no se limitará a recuperar elementos de su trabajo anterior. También habrá espacio para propuestas más radicales, con influencias del UK breaks, los bajos asociados con la escena alemana y sonidos electrónicos más profundos.

“Tenemos otras canciones más radicales, como UK breaks o German bass. Pero también otras canciones más profundas, más tecnológicas, emocionales y electrónicas”, adelanta.

La voz será otro elemento importante en esta etapa. Enfant Sauvage explica que cantar en varias de las nuevas composiciones le permitirá mostrar una dimensión personal que no siempre ha estado presente en su trabajo con The Blaze.

“Quiero traer a la gente una nueva sonoridad con este proyecto, para que puedan descubrir una parte de mí que no escucharon con The Blaze. También una visión personal de la música, porque canto en muchas canciones”, señala.

Más que presentar una dirección definitiva, el productor busca que los próximos lanzamientos funcionen como un recorrido por diferentes facetas de su identidad musical. La exploración de géneros y texturas será parte de un proceso que se irá definiendo con cada canción.

Enfant Sauvage también mantiene una relación especial con México, país que ha visitado en distintas ocasiones junto a The Blaze y donde ya ha presentado su proyecto individual como DJ.

“Realmente amo este lugar. Hemos estado aquí muchas veces con The Blaze. También he tenido un set de DJ con Enfant Sauvage, y espero volver pronto con The Blaze o Enfant Sauvage, porque desde hace muchos años tenemos una gran conexión con México”, afirma.

El productor concluye con un mensaje para el público mexicano: “Quiero dar un gran abrazo y un gran saludo a nuestra audiencia mexicana. Te amamos, México”.

Con “Struggle”, Enfant Sauvage abre una etapa en la que la libertad creativa y la cultura de club se convierten en los ejes de su propuesta. Su objetivo es ampliar su lenguaje electrónico sin perder de vista aquello que dio origen a su vínculo con la música: el poder del sonido para reunir a las personas y convertir la pista de baile en una experiencia compartida.

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