
Más allá de los nombres consolidados, uno de los objetivos que más entusiasma a Pollo Cervantes es abrir espacios para quienes apenas comienzan su camino en la industria.
Las giras escolares de Oye se han convertido en una de las iniciativas que destaca dentro de esta estrategia, al ofrecer a artistas emergentes la oportunidad de presentar su música ante estudiantes y conectar directamente con nuevas audiencias.
La idea es extender esa filosofía a todos los ámbitos de la estación: desde las canciones que suenan al aire hasta las entrevistas, los conciertos y los contenidos digitales. “Lo que me gustaría hacer, con lo que yo sueño, es que al final Oye sea un semillero de talentos”, señala al hablar de su visión a futuro.
Su apuesta contempla tanto a nuevos grupos y músicos como a las voces que podrían convertirse en los próximos referentes de la locución. Para conseguirlo, considera indispensable ofrecer oportunidades reales, confianza y libertad creativa.
En ese sentido, su estilo de liderazgo busca facilitar el trabajo del equipo, impulsar ideas y permitir que cada integrante aporte su personalidad. Su sello, explica, consiste en construir un espacio al que las nuevas generaciones quieran pertenecer porque encuentran un ambiente positivo, posibilidades de crecimiento y la oportunidad de hacer realidad sus proyectos.
Con 24 años de historia, Oye 89.7 enfrenta el desafío de adaptarse a una industria en la que la audiencia ya no solo escucha la radio, sino que también interactúa con las marcas a través de redes sociales, plataformas de video y experiencias digitales.
Pollo considera que la clave de la permanencia de la estación ha sido la cercanía con sus radioescuchas y la capacidad de construir una comunidad que crece con el paso del tiempo. “Seguimos creciendo juntos, que eso es lo importante de esta vigencia”, expresa.
La transformación también incluye una mayor presencia en festivales musicales, conciertos, alfombras rojas, cine, gaming y convenciones de entretenimiento. Para el director, la música actual no debe entenderse desde las barreras tradicionales entre géneros, sino desde la posibilidad de estar presente en los espacios que interesan a las nuevas generaciones.A esto se suma el compromiso social de la empresa, con iniciativas relacionadas con el cuidado del agua, la energía y el medio ambiente, así como campañas de prevención.
La estrategia digital ocupa igualmente un lugar prioritario. El crecimiento de sus canales, el desarrollo de nuevos formatos y la incorporación de propuestas de streaming forman parte de los planes para acercarse a públicos que consumen contenidos de maneras cada vez más diversas.“Vienen más conciertos, más conceptos de conciertos y más apoyo también a los artistas emergentes”, adelanta sobre lo que prepara para los próximos meses.
La historia de Pollo con la radio también tiene una dimensión personal. El vínculo con su padre, a quien reconoce como mentor, representa una herencia profesional y afectiva que hoy encuentra continuidad en su trabajo al frente de Oye.
A esa historia se suma el legado de quienes han construido la estación durante 24 años, desde sus fundadores y directivos hasta locutores, productores, ingenieros, equipos comerciales, patrocinadores y colaboradores.Pollo reconoce esa trayectoria como una responsabilidad y, al mismo tiempo, como una oportunidad para aportar una nueva visión.Su ambición es que Oye siga creciendo, amplíe su presencia en la industria y desarrolle experiencias capaces de acercar a los fans con sus artistas favoritos de maneras más originales e innovadoras. Entre sus aspiraciones están también nuevas coberturas internacionales y la posibilidad de llevar el nombre de la estación a escenarios de alcance mundial.
Pero, por encima de los proyectos y las metas, hay una idea que resume su filosofía: soñar no es suficiente si no se trabaja para convertir esos sueños en realidad. “No hay límites para seguir soñando y para seguir creciendo”, sostiene.Con una visión centrada en la innovación, el talento joven y la conexión con la audiencia, Pollo Cervantes busca dejar su huella en una estación que forma parte de la historia de la radio musical en México. Su apuesta es clara: hacer de Oye 89.7 un espacio donde la creatividad encuentre oportunidades, los nuevos talentos puedan crecer y la radio siga demostrando que, incluso en plena transformación digital, su capacidad para acompañar, emocionar y reunir a las personas permanece vigente.