
Para Los Mesoneros, la conexión con el público a través de su música tiene un lugar especial en México, un país que la agrupación venezolana considera su casa y donde ha encontrado una comunidad que no solamente escucha sus temas, sino que los canta, los interpreta y los convierte en parte de sus propias historias.
Juan Ignacio Sucre, integrante de Los Mesoneros, habló con La Crónica de Hoy sobre la relación del grupo con el público mexicano, la evolución de su carrera y la honestidad emocional que continúa definiendo su música. La conversación llega en una etapa que el músico describe como un sueño, después de un recorrido construido poco a poco y lejos de los éxitos inmediatos.
Para Sucre, regresar a México representa mucho más que una fecha dentro de una agenda musical. La banda lleva alrededor de una década viviendo en el país, una experiencia que también ha transformado su relación personal con el territorio.
“México para nosotros es nuestra casa”, expresó el músico, quien incluso compartió que recientemente se convirtió en padre de un hijo mexicano.
La cercanía con sus seguidores es otro de los elementos que hacen especial cada presentación. Aunque Los Mesoneros nacieron musicalmente en Venezuela, Sucre reconoce que el público mexicano tiene una energía difícil de encontrar en otros lugares.
“Creemos que son los mejores fans”, comentó entre risas, al explicar que la manera en que la audiencia interpreta y se apropia de las canciones genera una conexión particularmente intensa.
Para el integrante de la agrupación, esa respuesta tiene una explicación: las historias que cuentan sus temas nacen de experiencias reales y situaciones cotidianas.
“Son canciones que vienen de un lado muy honesto y de historias reales”, explicó. Esa combinación de sentimientos universales narrados desde experiencias específicas permite que distintas personas encuentren algo propio dentro de la música de Los Mesoneros.
Diciembre: la canción que nació de una separación y terminó conectando con miles
Uno de los momentos más personales de la entrevista llegó cuando Sucre habló de Diciembre, tema que forma parte del último álbum de la banda y que considera una de las composiciones más honestas de su trayectoria.
La canción surgió sin expectativas comerciales. Inicialmente, el grupo buscaba una pieza más rápida y energética para completar el disco, pero el proceso terminó tomando una dirección completamente distinta.
Sucre atravesaba una separación y extrañaba a algunas personas. Al compartir esa experiencia con Luis y Kalín, sus compañeros, descubrieron que los tres estaban conectados con sentimientos similares.
“Fuimos honestos con nosotros mismos. Dijimos: ‘Yo quiero escribir sobre esto’”, recordó.
El resultado fue una canción que, aunque no necesariamente alcanzó los mayores números de reproducciones o exposición, sí consiguió algo que para la banda tiene un valor especial: una conexión emocional más profunda.
Incluso recibió una nominación a los Grammy, pese a que, según Sucre, el grupo ni siquiera había postulado el tema.
“Simplemente por ser muy honestos con nosotros mismos y abrirnos hacia la gente y hablar desde la pura verdad”, explicó.
La experiencia también tuvo un impacto emocional sobre el escenario. El músico recordó que, durante algunas interpretaciones en vivo, los integrantes terminaban llorando.
La madurez de Los Mesoneros: crecer sin perder la esencia
Después de años de construir su carrera de manera gradual, Los Mesoneros han aprendido a mirar su trayectoria con mayor perspectiva.
Sucre considera que el crecimiento lento les permitió vivir cada etapa de manera auténtica, desde los primeros conciertos hasta escenarios de mayor dimensión.
“Podría ser hasta mejor que haber tenido un recorrido de la noche a la mañana”, reflexionó.
Esa evolución también ha cambiado la forma en que el grupo entiende su trabajo. Hoy existe una mayor conciencia de las oportunidades que han tenido y del valor de mantener una relación genuina con quienes los acompañan.
El músico considera que su público no llega únicamente por una canción viral, sino porque encuentra algo que resuena en sus propias experiencias. “Siento que la gente que llega se queda”, afirmó.
La evolución personal también comienza a abrir nuevos caminos creativos para Sucre. Convertirse en padre representa una experiencia que todavía no ha explorado profundamente dentro de sus composiciones.
El músico reconoce que quiere escribir cada vez más sobre aquello que realmente está viviendo, sin preocuparse tanto por compararse con otros artistas o por lo que sucede a su alrededor.
“Mientras más adentro busco dentro de mí, es donde están las canciones”, compartió.
Esa búsqueda de autenticidad es parte de una etapa que describe con una palabra: “un sueño”. Para Los Mesoneros, el presente representa una realización de muchas de las cosas que imaginaron durante sus primeros años como banda.
Los Mesoneros en Festival Amigo 2026
La agrupación venezolana forma parte del cartel del Festival Amigo 2026, que celebrará su sexta edición el sábado 7 de noviembre en Campo Los Alcanfores, Cuautitlán Izcalli, Estado de México.
El festival reunirá también a Caifanes, Julieta Venegas, DLD, Porter, Los Amigos Invisibles, Disco Bahía y Fármacos, en una jornada dedicada a distintas generaciones del rock y pop latinoamericano.
Para Sucre, los festivales representan una oportunidad de llevar la energía de Los Mesoneros a otro nivel. A diferencia de sus conciertos individuales, donde pueden contar las historias detrás de las canciones, este formato exige aprovechar cada minuto y apostar por un repertorio potente.
“Nos encanta como poner, tocar las canciones que tienen más esa carga energética, como rápida y como potente y fuerte”, explicó.
Más allá de los escenarios, Juan Ignacio Sucre considera que la historia de Los Mesoneros debe conservar una esencia muy clara: haber construido su música desde las razones correctas, con honestidad y una energía que esperan seguir compartiendo con quienes los escuchan.
Una trayectoria que, para el músico, todavía tiene muchas canciones por escribir.