
En una industria donde la perfección sonora parece cada vez más accesible gracias a la tecnología, Miguel Inzunza considera que la verdadera diferencia entre una canción y otra está en aquello que no puede fabricarse fácilmente: la autenticidad, la emoción y la capacidad de retratar algo vivo.
El cantautor, compositor y productor mexicano encontró en Nocturnos una oportunidad para explorar dos maneras de experimentar la vida: la intensidad de la ciudad y la contemplación del mar. El álbum doble, integrado por Noche de Ciudad, Vol. 1 y Noche de Mar, Vol. 2, reúne canciones que atraviesan distintos paisajes emocionales y sonoros, con influencias del jazz, soul y folk.
En entrevista con La Crónica, Inzunza explicó que la división entre ambos universos responde a su propia experiencia de trasladarse entre la ciudad y el mar. Mientras las canciones marítimas tienen una naturaleza contemplativa, las urbanas reflejan la euforia y la velocidad del mundo contemporáneo.
“Las que son marítimas son muchísimo más contemplativas […] y las que son de la noche de ciudad tienen una euforia”, explicó el músico al hablar sobre el origen conceptual del proyecto.
La honestidad como respuesta a la inteligencia artificial
Más allá de las posibilidades técnicas de la producción musical, Inzunza considera que el desafío actual consiste en preservar aquello que hace que una interpretación sea auténtica.
“Sonar bien ya no es ninguna hazaña. Pero sonar auténtico, sonar real, sonar honesto, capturar un momento especial, eso ya es otra cosa”, afirmó.
El artista, quien cuenta con dos nominaciones al Latin Grammy en áreas relacionadas con producción e ingeniería de audio, reconoce que los procesos de grabación pueden transformar por completo la emotividad de una canción. Por eso, durante la producción de Nocturnos, buscó capturar la personalidad y la energía de los músicos en sus propios espacios.
En lugar de reunir a todos en un estudio convencional, decidió grabar instrumentos en las casas de sus colaboradores, utilizando sus propios pianos y otros elementos del entorno. La intención era conservar una conexión más natural entre el intérprete, su espacio y la música.
Para Inzunza, esa búsqueda representa una manera de preservar la verdad musical en una época marcada por la inteligencia artificial.
“Creo que lo único que le puede hacer frente es la música que contiene un retrato de lo que está vivo, de la verdad”, sostuvo.
Leonel García y una colaboración que hizo crecer la emoción de Nocturnos
Uno de los momentos más significativos del álbum es la colaboración con Leonel García en la canción que da nombre al proyecto.
Inzunza recordó que admiraba desde hace años al compositor de Sin Bandera y que, después de coincidir en diferentes encuentros musicales, decidió invitarlo a interpretar una de sus canciones.
La respuesta fue inmediata: García aceptó participar y grabó su voz desde su propio espacio. Cuando Inzunza escuchó el resultado, descubrió una nueva dimensión emocional en la composición.
“Cuando llegó la voz de Leonel, es como si la canción hubiera estallado”, relató.
La experiencia también le dejó una reflexión sobre el papel del intérprete en la música: una voz no solamente reproduce versos, sino que puede transformar su significado, enfatizar emociones y darle una profundidad distinta a la poesía.
Nocturnos llegará a El Cantoral con un recorrido por su trayectoria
Miguel Inzunza presentará Noctournos: La Noche que Soñábamos Juntos el próximo 14 de noviembre de 2026 en el Centro Cultural El Cantoral, en Ciudad de México.
El espectáculo combinará canciones del álbum doble con una selección de temas que han marcado su trayectoria. El repertorio contempla composiciones que el público ha adoptado, piezas esenciales para el cantautor y versiones especiales que permitirán explorar nuevas interpretaciones.
La presentación contará con banda completa y será grabada para documentar una noche significativa en la carrera del artista. Los boletos están disponibles a través de Ticketmaster.

Al reflexionar sobre sus primeros años como cantautor, Inzunza considera que mantenerse fiel a una voz propia requiere paciencia, perseverancia y, sobre todo, disfrutar el oficio.
“Lo más importante es mantenerte disfrutando de este oficio”, compartió.
Para él, la música no debe entenderse únicamente como una meta profesional, sino como un camino que permite encontrar satisfacción incluso cuando las circunstancias de la industria no son favorables.
“Siempre estar buscando el placer del juego de la música, y de la palabra, y de la poesía”, concluyó.