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Alonso Arreola explica Bajo Capital, un encuentro que explora las frecuencias graves, la diversidad musical y nuevas formas de escuchar

Bajo Capital quiere cambiar tu manera de escuchar música: Alonso Arreola explica por qué

Bajo Capital reúne música, conciertos y aprendizaje para descubrir la importancia de las frecuencias graves con Alonso Arreola.
Bajo Capital reúne música, conciertos y aprendizaje para descubrir la importancia de las frecuencias graves con Alonso Arreola. Foto: IA

La música puede escucharse de muchas maneras, pero pocas veces nos detenemos a prestar atención a aquello que sostiene su estructura, acompaña las melodías y conecta directamente con el cuerpo: las frecuencias graves. Bajo Capital propone precisamente una experiencia distinta, un encuentro cultural y musical que busca transformar la manera en que el público percibe el sonido y descubre el papel de los instrumentos de registro bajo en distintas tradiciones.

Lejos de limitarse a celebrar el bajo eléctrico o a reunir exclusivamente a músicos especializados, el proyecto plantea una exploración mucho más amplia. A través de conciertos, charlas, clases magistrales y actividades académicas, busca acercar al público a un universo sonoro que suele permanecer en segundo plano, aunque resulta fundamental para comprender la música en toda su dimensión.

Alonso Arreola, músico y creador de esta iniciativa, en entrevista para La Crónica de Hoy, explica que el propósito no es únicamente reconocer a los bajistas, sino abrir una conversación alrededor de las frecuencias graves y su presencia en diferentes expresiones musicales.

“No se trata de celebrar al bajo, sino las frecuencias”, señala Arreola, una idea que resume la esencia de Bajo Capital y su intención de llevar la escucha más allá de lo evidente.

Cartel Bajo Capital 2026
Cartel Bajo Capital 2026 Foto: OCESA

Bajo Capital: una experiencia para escuchar la música de otra manera

Uno de los principales objetivos del encuentro es ofrecer herramientas para que las personas puedan reconocer elementos musicales que normalmente pasan desapercibidos. Para Arreola, las frecuencias graves tienen una capacidad particular para conectar con quienes escuchan, incluso cuando no siempre identifican conscientemente de dónde proviene esa sensación.

En ese sentido, Bajo Capital funciona como una invitación a redescubrir la música. No importa si el público tiene conocimientos especializados, toca algún instrumento o simplemente disfruta de los conciertos: la propuesta busca generar curiosidad y ampliar la experiencia auditiva.

El músico compara esta intención con la posibilidad de proporcionar una herramienta que permita observar aquello que habitualmente permanece oculto.

“Dar una luz o una linterna para que el oído pueda ver cosas que normalmente no percibe”, explica al describir el sentido de estas actividades.

La metáfora refleja una de las apuestas más interesantes del proyecto: hacer visible, a través de la escucha, una dimensión musical que suele quedar relegada frente a las voces, las melodías principales o los instrumentos solistas.

Más allá del bajo eléctrico: las frecuencias graves en distintas tradiciones

Una de las características de Bajo Capital es que no limita su exploración a un solo instrumento ni a un género musical. La iniciativa abre espacio para distintas manifestaciones sonoras y tradiciones en las que los registros graves desempeñan un papel esencial.

En esta aproximación pueden encontrarse instrumentos como el guitarrón del mariachi, el bajo quinto de la música norteña, el león jarocho, la tuba y el marimbol, entre otras expresiones que permiten entender la diversidad de formas en que las frecuencias graves construyen identidad musical.

Esta perspectiva también ayuda a reconocer que la historia del bajo no comienza ni termina con el instrumento eléctrico que popularizó su presencia en bandas contemporáneas.

Las músicas tradicionales ofrecen ejemplos de cómo las comunidades han desarrollado instrumentos y recursos propios para sostener ritmos, acompañar melodías y generar una base sonora que conecta con la danza y la experiencia colectiva.

Al reunir estas expresiones, Bajo Capital plantea un diálogo entre diferentes épocas, estilos y maneras de entender la música, sin establecer jerarquías entre las tradiciones o los lenguajes contemporáneos.

Mujeres bajistas e historia

El proyecto también contempla espacios para reflexionar sobre la historia de los instrumentos graves y la participación de las mujeres en este ámbito musical.

La presencia de bajistas mujeres permite cuestionar algunas de las ideas tradicionales que han acompañado la percepción del instrumento y reconocer las aportaciones de intérpretes que han contribuido a transformar su desarrollo.

La intención es ampliar la conversación y mostrar que las frecuencias graves forman parte de una historia musical mucho más diversa de lo que habitualmente se reconoce.

A través de estas actividades, el encuentro busca generar un espacio de intercambio entre músicos, especialistas y público, donde la experiencia artística también pueda convertirse en una oportunidad de aprendizaje.

Bajo Capital 2026: conoce a los músicos que protagonizarán el encuentro internacional
Bajo Capital 2026: conoce a los músicos que protagonizarán el encuentro internacional Foto: La Crónica

Alonso Arreola y una relación de más de 20 años con el bajo

La propuesta de Bajo Capital también está relacionada con la trayectoria personal de Alonso Arreola, quien lleva alrededor de dos décadas desarrollando su laboratorio de bajo, una experiencia que ha contribuido a consolidar su interés por la exploración sonora y las posibilidades expresivas del instrumento.

Su relación con el bajo no se limita a la ejecución musical. También se extiende a la investigación, la experimentación y la búsqueda de nuevas maneras de compartir conocimientos con otros músicos y con quienes se acercan a esta disciplina.

En su reflexión sobre el instrumento, Arreola destaca una característica que considera fundamental: su capacidad para ocupar un lugar discreto y, al mismo tiempo, revelar una enorme fuerza expresiva.

“El bajo es un instrumento humilde, pero que sabe revelarse”, afirma.

La frase sintetiza una paradoja musical. Aunque muchas veces permanece detrás de otros elementos de una composición, el bajo puede modificar por completo la percepción de una canción, aportar profundidad, marcar el pulso y establecer una conexión física con quien la escucha.

Fonoteca Nacional y Foro La Paz: espacios para explorar el sonido

Dentro de las actividades de Bajo Capital destacan sus encuentros en espacios como la Fonoteca Nacional y el Foro La Paz, sedes que permiten acercar esta exploración sonora a públicos con diferentes intereses.

La combinación de conciertos, conversaciones y actividades formativas contribuye a que el proyecto no se limite a una experiencia de entretenimiento, sino que también funcione como una plataforma para compartir conocimiento, escuchar distintas propuestas y reflexionar sobre la música.

La diversidad de formatos permite que cada actividad tenga una aproximación particular, desde la experiencia directa de un concierto hasta el intercambio de ideas con intérpretes y especialistas.

¿Por qué escuchar las frecuencias graves?

Las frecuencias graves no son únicamente un acompañamiento. En muchas composiciones representan el punto de equilibrio entre ritmo, armonía y movimiento; además, pueden generar sensaciones físicas que modifican la manera en que una persona experimenta la música.

Bajo Capital propone reconocer ese papel y entender que detrás de cada canción existe una arquitectura sonora que merece ser escuchada con atención.

La iniciativa de Alonso Arreola invita, en última instancia, a cambiar los hábitos de escucha y descubrir que incluso aquello que parece estar en segundo plano puede convertirse en el centro de una experiencia musical.

Más que un homenaje a un instrumento, Bajo Capital plantea una exploración de las frecuencias graves como parte de la identidad cultural y sonora de la música, con la intención de que el público salga de cada actividad escuchando de una manera diferente.

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