
El gobernador del estado de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, señaló que la entidad comenzó el 2026 con estabilidad financiera y un panorama favorable para mantener la ruta de transformación, pese a las tensiones y conflictos que marcan el contexto internacional.
Villareal Anaya afirmó que el estado cuenta con un paquete económico sólido y un presupuesto con enfoque humanista que garantiza la continuidad y el fortalecimiento de los programas sociales.
Durante la primera ceremonia cívica de honores del año, realizada en la explanada de Palacio de Gobierno, el mandatario subrayó que, frente a un mundo marcado por divisiones políticas, confrontaciones y conflictos geopolíticos, en Tamaulipas existen condiciones para avanzar con estabilidad y certidumbre.
En ese sentido, llamó a colocar en el centro de las decisiones públicas una agenda humanista que privilegie la justicia, la paz y la esperanza, y que rechace la violencia, el abuso del poder y la tiranía.
El mandatario destacó que el estado cerró 2025 con resultados positivos en materia financiera. Por primera vez en tres años, se logró reducir la deuda pública, se fortaleció la confianza de inversionistas y mejoró la calificación crediticia.
Además, el presupuesto estatal supera los 80 mil millones de pesos, lo que permitirá aumentar la inversión en salud, bienestar, vivienda social, infraestructura, así como en acciones para fortalecer la paz y la seguridad.
En el mismo acto, el secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González, afirmó que las finanzas estatales se encuentran en buen estado y con expectativas de mejora.
Informó que para 2026 se estima un ingreso superior a los 81 mil millones de pesos, lo que representa un incremento de alrededor del cinco por ciento respecto al año anterior, con el reto de aumentar la recaudación estatal sin crear nuevos impuestos que impacten a la población.
El funcionario detalló que al cierre de 2025 se destinaron más de 8 mil 200 millones de pesos a obra pública, se apoyó a más de 3 mil microempresarias y microempresarios, y se incrementó casi cinco por ciento el presupuesto para los programas de bienestar, alcanzando una cifra histórica de mil 146 millones de pesos. También resaltó que por primera vez en siete años, no se contrató deuda a corto plazo para cumplir con los compromisos de fin de año.